cartas al director

Stop a las consultas por chorreadas y la Oncinedada

Sábado, 16 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

A ver cuándo se pasa la moda de hacer consultas populares algunas a veces (o casi todas) por autenticas chorradas. Las elecciones municipales dejaron bien claro las preferencias del pueblo soberano para los cuatro próximos años y ésa y no otra es la voluntad expresada en las urnas. Podría darse el caso excepcional que exigiese una consulta como por ejemplo imponer las listas abiertas donde se pueda elegir abiertamente, de diferentes listas. Por lo menos se podría esquivar a los candidatos más inútiles. Pero hacer populismo chabacano no conduce a nada, por coherencia no pidamos un escrutinio para poner o quitar encierros de ganado por la fiesta del Puy u otras, porque corremos el riesgo del ojo por ojo acabemos todos tuertos. Tú contra esto yo contra lo otro. El alcalde es o debería ser la máxima autoridad local y nadie por encima de él, esto debemos tenerlo muy presente, que no es de tu bando: ajo y agua, como todos. Este ayuntamiento ha asfaltado más metros de carretera en tres años que el anterior en ocho. En cuanto al tema de el juicio por la bandera bicrucifera (ikurriña para los vascos y vascones), el tema viene de muy atrás, desde el primer ayuntamiento democrático allá por el setenta y ocho la colocó en el balcón consistorial no como desafío sino por justicia, puesto que representa el sentimiento de una parte muy importante de este municipio. El derrotero de estas décadas marcado por los que hoy no mandan en Navarra, ha sido el único argumento para engañar y dividir al pueblo. Y de paso mantener su corralito foral con barra libre, ahora cargan contra el euzkera las derechas con su aliado el PSN a tope, no es en sí el tema de implantación de esta lengua nuestra, respetuosa con todas los demás, sino la trastienda que oculta la gran cantidad de dinero que con este Gobierno han dejado de percibir con respecto al anterior los amigos fieles al despilfarro foral, ¿cuánto dinero dejan de cobrar los dos sindicatos medalleros? ¿El opus por su sanidad privada a sus empleados? ¿A cuánto pueden ascender las deudas heredadas, y para cuántas generaciones? Como mínimo para las cuatro próximas. Esto es lo que nos debería de preocupar, de cómo dejaron Navarra y el riesgo que correría con su regreso. Y todo esto sin olvidar aquí en Estella-Lizarra tenemos que soportar los ya celebres manejos de las dos últimas alcaldesas de PSN y UPN con El Caso Oncineda ya camino de denominarse también la Oncinedada.

Pako M.

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