Vivir de alquiler tras pinchar en la crisis

josé luis carreras, voluntario del parís 365, vive en una habitación en milagrosa. no se puede permitir arrendar un piso debido a sus deudas.

Un reportaje de Miren Yoldi. Fotografía Javier Bergasa - Domingo, 17 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Carreras posa en kiosko de la plaza del Castillo con una actitud positiva pese a las dificultades que ha tenido al quebrar el sector de la construcción.

Carreras posa en kiosko de la plaza del Castillo con una actitud positiva pese a las dificultades que ha tenido al quebrar el sector de la construcción. (JAVIER BERGASA)

Galería Noticia

Carreras posa en kiosko de la plaza del Castillo con una actitud positiva pese a las dificultades que ha tenido al quebrar el sector de la construcción.

“Hay gente que no puede bañarse con agua caliente porque les han cortado el gas”

José Luis Carreras es un vallisoletano de 66 años que lleva en Navarra 30. Siempre se ha dedicado a la construcción. Vivía muy bien, hasta que llegó la crisis en el sector de la construcción y desde entonces tiene una deuda acumulada con la Seguridad Social. A pesar de llevar toda la vida trabajando, es como si José Luis no hubiera cotizado nunca, así que se las apaña con la “no contributiva”, que son al rededor de 360 euros al mes. Por este motivo, ha tenido que recurrir a las ayudas del París 365. Vivió durante un tiempo en una habitación de las que alquilan a sus usuarios por 120 euros al mes. Después, en febrero, el Gobierno de Navarra le concedió un suplemento de 180 euros para cobrar el salario mínimo interprofesional. Pensando que a partir de ese momento viviría mejor alquiló una habitación en la Milagrosa por algo más de 200 euros. Pero, para su pesar, dicho complemento solo lo pudo disfrutar un mes ya que era dinero embargable. Continúa viviendo en ese piso y dice que “dentro de lo que cabe” esta bien: “Por lo menos tengo techo, como todos los días y una familia que me adora y, aunque no ahorro nada, a final de mes llego, eso si, haciendo milagros”. Admite que no le costó nada encontrar la habitación pero que conoce mucha gente con problemas: “Algunos por coger las menos caras pagan las consecuencias. Sé que hay gente que ha pasado mil dificultades, con precios abusivos, que les han quitado el gas y no pueden bañarse con agua caliente, problemas con los dueños, con los que conviven...”.

Su idea es encontrar otro recurso habitacional y dejar el piso del París pues “hay gente que lo necesita más”. De todas formas, es usuario y voluntario de París 365, además de miembro del patronato. Acude a comer todos los días y tiene muy buena relación con la gente, cuentan con él para todo, admite. Estuvo detrás del proyecto de ludoteca junto a otro compañero suyo, que ahora funciona con un total de 80 o 90 niños, algo de lo que está “muy orgulloso”.

Tampoco se plantea buscar un piso en alquiler porque actualmente no bajan de 700 y es “imposible” pagar eso. “Los sueldos de hoy en día son un 50% de los de antes, ahora es impensable cobrar esa cantidad. Los salarios disminuyen y los precios aumentan, y luego encima a veces ni cobras lo que tienes que cobrar”, aduce.

En este momento tiene dos opciones: un piso de protección oficial en régimen de alquiler de Nasuvinsa o un apartamento tutelado para mayores. Ambos están subvencionados así que cualquiera de las dos alternativas sería una buena oportunidad para este vecino de la Milagrosa pero todo está por ver y depende de los baremos. José Luis remarca que, ante todo, “la sonrisa no me la van a quitar nunca”.

Carreras considera necesario una mayor apuesta de las administraciones por viviendas en régimen de alquiler social. Por otro lado, destaca que también hay muchos pisos vacíos provenientes de desahucios: “Con eso no adelantan nada porque no van a cobrar nada. Es más, que la gente se quede sin piso y con deudas lo califico como denigrante y un atraco a mano armada”.

etiquetas: alquiler, crisis, vivir