‘Disco Expres’, una revista pionera que revolucionó el panorama estatal

En las entrañas del Disco Club 29 no solo se atisbó la libertad en Iruña, también una inquietud cultural sin parangón

Lunes, 18 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

José Luis Turrillas, Joaquín Luqui, Fernando Sáez y Javier Osés, equipo directivo de ‘Disco Expres’.

José Luis Turrillas, Joaquín Luqui, Fernando Sáez y Javier Osés, equipo directivo de ‘Disco Expres’.

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José Luis Turrillas, Joaquín Luqui, Fernando Sáez y Javier Osés, equipo directivo de ‘Disco Expres’.Número 0 de ‘Disco Expres’.

pamplona- Con la cabeza visible del añorado Joaquín Luqui, pero con el trabajo sin límite y el horario sin freno de Javier Osés, Fernando Sáez y José Luis Turrillas, editor de la publicación, nació en noviembre de 1968 la revista Disco Expres. “La idea era hacer una revista musical para toda España, pero más abierta”, recuerda Turrillas. “Joaquín ya tenía camino recorrido a través de su página en El Pensamiento Navarro y su programa Ritmorama, con un seguimiento de gente joven que no se captaba en la sociedad pero que estaba ahí. Así surgió la idea de hacer la revista con las referencias del New Musical Express y Melody Maker porque nos parecía que podía cuajar... y además con ansias, no queríamos quedarnos solo en Navarra, y salimos a toda España”. Una locura, la de lanzar una revista desde Pamplona, que tampoco estuvo exenta de problemas... “Por ejemplo, el Ministerio de Información y Turismo nos ponía pegas... en el sentido de ‘estos chavales jóvenes, qué pretenden’”. Y, por supuesto, la inevitable censura de aquellos años, que Javier Osés recuerda especialmente con un entrevista a Raymon. “Hay que tener en cuenta que, en aquel tiempo, Raymon estaba perseguido... Y nuestro titular, en primera página, fue ‘Estamos con Raymon’. Que puede parecer una ñoñería, pero para muchos significaba que éramos unos hijos de puta rojos de cagarse... No sé si éramos de cagarse, pero rojos, un poco (risas)”. Aquel titular hacía referencia a una sección interior de la revista que se titulaba Con sus propias palabras:“Lo que hacíamos era mandar una entrevista a un cantante y que nos contestara con sus propias palabras. Realmente solo tuvimos problemas con la de Raymon, porque antes de publicarla había que llevar los textos al Ministerio para que las revisaran, ya que había censura previa, y en cuanto la vieron, me dijeron que esa página ¡fuera! Nuestra reacción fue la de dejar la página en blanco, porque la gente ya conocía la sección, y de esta forma quedaba todo retratado. Pero, tras dar esas instrucciones a la imprenta, me llamaron del Ministerio diciendo que ‘ni se les ocurra dejar esa página en blanco’. Así que tuvimos que meter un refrito, incluso con un anuncio de Unzu”.

Una revista de ‘locos’ “Joaquín Luqui se encargaba prácticamente de todos los textos;Javier y Fernando hacían el montaje de páginas en la redacción, que era el salón de mi casa;y yo era el editor, el que se iba con todas las páginas al Pensamiento Navarropara que me hicieran la fotomecánica”, apunta Turrillas. “La verdad es que nos tirábamos hasta las tantas de la mañana en casa de José Luis, tras cerrar el Disco Club 29. Y, por las páginas de aquella revista pasaron pintores como Aquerreta o mi hermano”, apunta Osés.

La revista, de periodicidad semanal, se vendía en los kioskos de Pamplona y en todo el Estado por suscripción, “preparando nosotros mismos las sacas con las revistas enrolladas y pegando las direcciones. Llegamos a vender hasta 28.000 ejemplares (a 6 pesetas), y es que se llegó a considerar una revista de prestigio. Cuando tocaba editar la revista, trabajábamos 20 horas al día”, remacha Fernando.

En manos de estos cuatro jinetes, Disco Expres aguantó hasta el año 1970, “cuando las deudas me obligaron a vender la cabecera a la imprenta, que se hizo cargo de la mayor parte de la deuda. Aun y todo tuve que pagar una parte... La imprenta siguió editándola pero... perdió todo el estilo que le habíamos dado, digamos que lo españolizaron”.Posteriormente, la revista la compró el famoso mánager Gay Mercader, hasta que desapareció en 1979”. - F.F.G.