Mesa de Redacción

Humanidad sin límites

Por Víctor Goñi - Lunes, 18 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

no me digan que no acertaron bautizando al buque como Aquarius,dado que el lema de la conocida bebida rezaEl refresco de los que nos morimos por vivir. Esas 630 personas a la deriva -y no sólo por sus penalidades en el Mediterráneo- lo cuentan de milagro. Por el prodigio de que una moción de censura multipartita finiquitase súbitamente la presidencia de Rajoy para que otro gobierno español se prestara a acoger a esa gente despreciada por pura humanidad, sin entrar en farragosas disquisiciones de política migratoria. Sánchez ya tiene su Irak, valga la comparación con Zapatero, con el inestimable respaldo de la mayoría de las comunidades autónomas y en particular de la valenciana. Colosal paradoja que justo allí se rescaten seres humanos y no bancos, como que en sus puertos atraquen barcos de desheredados, con lo que se mangó por esos lares. Solventada la emergencia, queda todo por hacer para regular los flujos migratorios en Europa y sobremanera para reducirlos. Desde la premisa de que no existe tal efecto llamada, sino una pulsión suicida de huida de la miseria, y la evidencia de que la solución duradera radica en estabilizar África dejando de esquilmar sus recursos naturales y con un comercio justo. Y es que no hay vallas ni muros que frenen la desesperación.