“El Izarra me lo ha dado todo”

Sentido adiós al Izarra

SEGUNDA B | EL ESTELLÉS BRUNO ARAIZ dedicó una emotiva despedida tras 26 años en el club

Julen Azcona - Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El hasta ahora capitán del CD Izarra, Bruno Araiz, ayer durante su discurso de despedida.

El hasta ahora capitán del CD Izarra, Bruno Araiz, ayer durante su discurso de despedida. (Julen Azcona)

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El hasta ahora capitán del CD Izarra, Bruno Araiz, ayer durante su discurso de despedida.

Estella-lizarra- El jugador estellés y capitán del Club Deportivo Izarra Bruno Araiz (33 años) se despidió ayer del equipo después de 26 años de dedicación, en un sentido acto que tuvo lugar en el polideportivo de Estella-Lizarra. Araiz llevó a cabo su última intervención como jugador albiazul visiblemente emocionado y hablando con voz entrecortada, ante un entregado público de familiares, amigos, compañeros y afición que animó con largos aplausos al futbolista.

“El Izarra me lo ha dado todo”, aseguró Araiz. “Sinceramente, hace tres semanas y tras la permanencia del equipo en 2ªB, no imaginé que tuviera que poner fin a mi carrera en el club de mis amores”, añadió. “Aunque, pensándolo bien y siendo positivos, como siempre, no creo que pueda haber mejor final para un guion que haber podido ayudar con ese gol a que el club permanezca un año más donde se merece”.

El futbolista, un icono del club y un ejemplo para la cantera del Izarra, fue quien marcó el ansiado gol en el último partido de la eliminatoria por la permanencia. El motivo de su salida, como ya se informó ayer en este periódico, es la imposibilidad de compaginar el nuevo horario de entrenamientos del club (por la mañana) con su trabajo como profesor en el centro Nuestra Señora del Puy de Estella-Lizarra. Ambos aspectos de su vida son, según recordó ayer, “dos de mis pasiones más importantes: la educación y el fútbol”.

En su adiós, Araiz no quiso olvidarse de ninguna de las personas que lo han acompañado durante todos estos años de carrera deportiva. Especialmente difícil se le hizo agradecer, sin emocionarse, a sus padres, su hermana y su pareja, a los que llamó “los pilares de mi vida”.

También quiso recordar a amigos y amigas, entrenadores, preparadores físicos, fisioterapeutas, responsables de Merkatondoa -con mención especial al fallecido Félix Ruiz, el abuelo del Izarra-, a sus compañeros de equipo (“A mis queridos Indomables: Edu, José, Iñaki, Álex, Eneko, al gran colectivo Kobra,a Ignacio Sola”), a los chavales del Izarra que ha entrenado todos estos años y, finalmente, a la afición. “Vosotros sois el club. El Izarra tracatráretumbará en mi cabeza para siempre”, aseguró.