Alfredo Asiáin etnolingüista

“El bertsolarismo es el máximo exponente de la tradición oral”

Una entrevista de Miren Mindegia Fotografía Patxi Cascante - Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Alfredo Asiáin, posando junto a una escultura de Jorge Oteiza.

Alfredo Asiáin, posando junto a una escultura de Jorge Oteiza.

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Alfredo Asiáin, posando junto a una escultura de Jorge Oteiza.

las claves

PAMPLONA- Para Alfredo Asiáin, el bertsolarismo es uno de los máximos exponentes del canto improvisado y del patrimonio oral a nivel mundial. Miembro de la cátedra de Patrimonio Inmaterial de la Universidad Pública de Navarra y especialista en etnolingüística, Asiain fue el encargado de realizar el estudio que ha servido como base para el nombramiento BIC de esta expresión cultural que está viviendo, en los últimos años, uno de sus momentos más vitales.

En el informe que ha realizado sobre el bertsolarismo, habla además de otras tradiciones orales que se dan en Navarra, ¿no es así?

-Si, ya que en Navarra hay algunas otras manifestaciones que históricamente podrían ser similares, como por ejemplo las cuartetas o las jotas improvisadas, y otro tipo de manifestaciones que han ido relegándose. Se habla también de otros contextos donde había improvisación, por ejemplo las toberas en Baja Navarra, una especie de intercambio carnavalesco;o algunas fiestas que se han conservado, como la de Juan Lobo de Torralba del Río, donde todavía existe un intercambio de jotas, tipo picadillo... En una parte de los paloteados riberos, que no se puede considerar improvisado pero sí efímero, está la motada, una especie de verso de lo que ha ocurrido durante el año. Hay una tradición oral que se mueve en esa oralidad de actualidad que es el bertsolarismo.

En cambio, es al bertsolarismo al que se le reconoce como Bien de Interés Cultural. ¿En qué se diferencia sobre el resto de tradiciones?

-Dentro del marco de la tradición oral, el bertsolarismo ha sacado a relucir sus brillos, al compararlo con criterios más genéricos. Por una parte es tradicional en cuanto a psicodinámica: esto es, se aprende el arte del bertsolari, pero los temas siempre cambian. Está constantemente de actualidad, y esta es una de sus grandezas. El espectador, el público, que es una constante;está en una especie de doble función: por un lado, está esperando la connivencia estética, el canto que conoce, el metro, la rima... y todo eso está dentro de la tradición. Pero, por otro lado, se está fijando en cómo afronta el tema el bertsolari. El reto que se les pone es novedoso, y es siempre de candente actualidad.

Parte de este reconocimiento se debe a la necesidad de protección de esta tradición, y eso que hoy en día el bertsolarismo está viviendo uno de sus mejores momentos. ¿Cuáles son los riesgos que ha tenido que afrontar como tradición, como patrimonio?

-La verdad es que, en ese sentido, se ha hecho un grandísimo trabajo desde la asociación de bertsolaris en Navarra, Nafarroako Bertsozale Elkartea. Aunque han habido riesgos. En el estudio se les alertaba, por ejemplo, del peligro de perder ciertos contextos, como por ejemplo los bertso-afariak (cenas con bertsolaris), los desafíos, las sesiones en la plaza pública, en la sidrería... El riesgo a que se espectacularizase totalmente. Pero se ha trabajado muy bien. Por ejemplo, en cuanto a la transmisión, ya hay escuelas que funcionan muy bien. También había un problema desde la perspectiva de género. Porque el bertsolarismo femenino, aunque se da y hay estudios muy bonitos como por ejemplo sobre el bertsolarismo en los conventos, era limitado. La mujer tenía un acceso hacia otros géneros como el bertso-papera (bertsos escritos), o cantaban en casa, en las noches de hilado y costura. En ese sentido, parece que ha habido una evolución estupenda, y ahora tenemos a una campeona de Euskal Herria maravillosa: Maialen Lujanbio. La asociación ha sido la que se ha ido adecuando prácticamente a todas las situaciones que suponían un riesgo. Hoy en día, la verdad es que no hay demasiados.

¿Este reconocimiento puede ayudar a dar a conocer el bertsolarismo a un público más amplio?

-Al ser algo tan particular del euskera, y tan en la medula del euskera, es una pena que la gente que no conoce el idioma no sea capaz de entender la calidad de lo que se está haciendo. Plantear esa difusión es necesario. Que la gente lo vea como una gran obra. Declararlo BIC es declararlo al mismo nivel que una catedral, algo que está en el culmen de lo que es lo patrimonial. El informe termina con una justificación de la declaración, y que cumple con todos los requisitos.

¿Qué tipo de requisitos?

-En la convención de 2003, que es en el que se ha basado, se dice que no se puede declarar patrimonio inmaterial tradiciones que vulneren los derechos, que sean excluyentes, o xenófobas... Como aspecto novedoso, incluimos 11 criterios éticos que publicó la UNESCO como necesarios para declarar una tradición como bien cultural.

¿Cuáles han sido las claves para que el bertsolarismo, que al igual que el euskera ha vivido momentos más cercanos a la desaparición, haya pervivido hasta nuestros días?

-Una clave muy importante la dio la generación que consiguió pasar del bertsolarismo más rural, tradicional, a este bertsolarismo más urbano que tenemos ahora. Bertsolaris como Xabier Amuriza consiguieron dar ese salto. Ahora, estamos hablando de otro estilo de bertsolaris, que son actuales.

Un bertsolari tiene que pertenecer a su tiempo.

-Exactamente. En ese momento crítico se consiguió hacer ese cambio, lo hicieron muy bien, y luego se generó la estructura que lo sustenta todo, solo hay que ver cómo funciona el campeonato de Euskal Herria. Toda esa estructura es un modelo de salvaguarda autogestionada a nivel internacional, es un modelo de cómo hacer y conservar bien la tradición oral... ¡Y es que estamos hablando de poesía! En Bilbao estuvimos 14.000 personas escuchando bertsos, eso es impresionante. Es un espectáculo totalmente austero y que es capaz de embelesar a 14.000 personas. Para mí es un fenómeno, en si mismo, especial.

Precísamente la capacidad de transmisión de esa tradición ha sido una de las claves más importantes, ¿no es así?

-Realmente, la transmisión del bertsolarismo consiste más en la psicodinámica, en cómo hacerlo, ya que los temas o contenidos no se pueden transmitir. Es un caso muy curioso: los que nos dedicamos a estudiar la tradición oral hablamos muchas veces de las fuentes. Una fuente cuajada es, por ejemplo, una canción, con su letra y su música: se transmite en la tradición exactamente igual que la recibes. Hay fuentes libres, como puede ser un cuento: sabes la historia, más o menos, pero no la transmites literalmente. Y luego están las fuentes psicodinámicas, donde lo que se transmite es el arte en sí: el arte de la palabra, la capacidad.

Se dice que una de las partes imprescindibles del bertsolarismo es el público.

-Claro. Y todo tiene una base: la riquísima literatura oral del euskera, que Lekuona ya se encargó de poner en valor. Para los que somos especialistas en oralidad, el bertsolarismo es un orgullo. La tradición oral siempre ha sido la hermana pobre de la literatura. Darnos cuenta de las bellísimas composiciones que se crean en el bertsolarismo es para enorgullecerse. Evidentemente, en el mundo hay más tradiciones orales, pero exceptuando la décima cubana, sobre la que hay escuelas y está muy bien organizado, no hay tradición que tenga tanta capacidad en cuanto a la calidad y al nivel. Yo creo que el bertsolarismo está en el culmen. Tenemos algo especial.

¿Dónde se encuentran los primeros rastros del bertsolarismo en Navarra? ¿Se puede hablar de un bertsolarismo navarro o es una sola corriente cultural de todo el territorio?

-Es verdad que Ariztorena trabajó el bertsolarismo en Navarra, pero es imposible hacer una distinción por territorios. Hay muchas teorías respecto al origen, hay quien lo lleva a la prehistoria, pero los grandes estudiosos hablan más de la Edad Media, del siglo XVI. Las primeras manifestaciones se dan, sobre todo, en momentos concretos, como funerales, y se hacen referencias también a esa especie de intercambio jocoso que se da entre el pueblo y los poderes.

Entonces, las primeras referencias llegan ya de la mano del euskera escrito.

-Si, Mitxelena se sitúa en esa base. El problema de la evanescencia de lo oral, es que no se conservaba porque no hay manera de registrarlo, solo hay referencias indirectas. Jimeno Jurio, por ejemplo, hace referencia a unos bertsos en la coronación del rey de Albret. Evidentemente, si hubieron bertsos en ese acto se deduce que era una costumbre bastante arraigada ya para esa época, pero tampoco hay pruebas fehacientes que lo demuestren. Existe otra prueba en los Fueros de Vizcaya de 1526, donde se prohíbe a las mujeres cantar. Si lo prohibieron, es que era ya era una costumbre.

Imposible saber el origen concreto, ese momento en el que se creó la tradición.

-En el fondo, el bertsolarismo se sitúa en algo que está muy en la raíz de lo humano. Coges una canción, una tonada tradicional, y le haces una letra a esa canción. Se ve que es una costumbre muy antigua. Esa psicodinámica que al principio fue una costumbre, se fue mejorando hasta llegar a esta capacidad actual, que es exagerada.

¿Cómo valoras el momento actual que está viviendo el bertsolarismo?

-Creo que ahora estamos en un momento bastante dulce. Hay escuelas de bertsolarismo muy asentadas, hay una buena asociación que es Nafarroako Bertsolari Elkartea, hay buenos bertsolaris... Es cierto que no tenemos una cantera tan grande como la de Gipuzkoa, pero tenemos una buena cantera. Se está haciendo un gran trabajo en las escuelas, en el propio modelo D se lleva tiempo trabajando bertsos como idea de desarrollo de la oralidad, cosa que nos parece súper interesante. Hay muchas teorías que nos dicen que la improvisación es el culmen de la capacidad oral. Es una gozada que se declare como Bien de Interés Cultural algo que tiene que ver con la tradición oral, nos parece muy bonito.

“Se ha hecho un grandísimo trabajo desde la asociación de bertsolaris para salvaguardar la tradición”

“Bertsolaris como Xabier Amuriza consiguieron dar el salto del bertsolarismo rural al urbano”

egitaraua

GAUR, ASTEAZKENA

18.00 Bertsolaritza Kultura Ondare Immaterial gisa KIO deklaratzeko aurkezpena. Ana Herrera (Kultura, Kirol eta Gazteriako kontseilaria), Gontzal Agote (Bertsozaleen Elkartea), Julio Soto (bertsolaria) eta Alfredo Asiain (NUP).

19.00 Museoaren atea. Julio Soto.

EKAINAK 21, OSTEGUNA

19.30 Hitzaldia: Iberiar Penintsulan espartzuaren kultura eta kultura-paisaia babesteko plana.

Pascal Janin (Altiplano de Granada, S.L.). Mª Jose Sagasti Lacalle, Sesmako espartzugileen sindikatuari buruzko liburuaren egilea baita.

EKAINAK 22, OSTIRALA

19.30Mahai ingurua: Kultura balioa duen artisautzaren egoera eta etorkizuna Espainian. Eugenio Monesma Moliner (Pyrene, P.V.), Mª Elisa Sanchez Sanz (Zaragozako Unibertsitatea) eta Gema Carrera Díaz (Andaluziako Ondare Historikoaren Institutua).

EKAINAK 24, IGANDEA

11.30 Laxoa jokoa KIO immaterial izendatzeko hautagaitzaren aurkezpena.

12.30Azalpena guantea artisau eran egiteari buruz. Sara Gonzalez Cambeiro (Labrit) eta REPI (Erratzu), laxorako guanteen artisauak.