‘La desnudez’ triunfa en unos Max que luchan por la libre expresión

Se reivindicó además la necesidad de llenar los teatros, el amor por la palabra y la obligación de proteger el trabajo de creación

Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

José Sanchís recibiendo el premio Max de Honor.

José Sanchís recibiendo el premio Max de Honor. (Foto: José Manuel Vidal)

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José Sanchís recibiendo el premio Max de Honor.

Sevilla- El espectáculo de danza La desnudez, con tres premios, fue el triunfador de los Premios Max de las artes escénicas. Los ganadores se dieron a conocer este lunes 18 de junio en una gala celebrada en el Cartújar Centre de Sevilla, y en la que se reivindicó el derecho de “libre expresión sin mordazas”. Además, la presencia del ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, tras varios años sin la presencia de un titular de cultura en estos galardones, se hizo notar con alusiones y agradecimientos a su presencia.

La desnudez se alzó con los premios de las categorías a las que optaba: Mejor intérprete masculino de danza (Daniel Abreu), Mejor coreografía (Daniel Abreu) y Mejor espectáculo de danza con coreografía también del ya mencionado Abreu. Le siguieron de cerca, con dos galardones cada uno, los montajes Solitudes, Mejor espectáculo de teatro y Mejor composición musical para espectáculo escénico, y Fairfly, Mejor espectáculo revelación y Mejor autoría revelación.

La gala, dirigida por Alfonso Zurro, y que transcurrió durante dos horas en un ambiente festivo, contó con la cómica, Cristina Medina, como maestra de ceremonias, quien hizo hincapié en la necesidad de “llenar los teatros” y en la importancia que tienen los espectadores y el público en este arte. “Hay teatros vacíos, mal gestionados y moribundos que sueñan con su público, no podemos dejarlos así. Señores, hay que cuidarlos y mimarlos para que los espectadores nunca los abandonen. Vivan las artes escénicas y viva el público”, manifestó en su intervención final.

En todo caso, la principal reivindicación fue la “libertad de expresión” y la derogación de la “ley mordaza”, como puntualizó el premiado en la categoría Mejor autoría revelación, Joan Yago, quien en su discurso bromeó con realizar “injurias a la corona”, para mas tarde añadir que “nadie debería tener miedo de expresarse libremente en un escenario”.

Otro de los mensajes que caló en la gala fue la necesidad de proteger el trabajo de “creador”. En este contexto, la premiada en la categoría de Mejor diseño de espacio escénico, Elisa Sanz, por Bodas de Sangre, recordó la próxima puesta en marcha del Estatuto del Artista, así como la creación de una empresa de gestión que trabaje específicamente con “las cuestiones del espacio escénico”.

El premio Max de Honor recayó en el dramaturgo José Sanchís Sinisterra, que en su intervención también insistió en que su lucha en el teatro radica en “el amor por la palabra y el texto escrito”, y celebró el “ingreso” de una “verdadera legión de autoras y dramaturgas” en el mundo de las artes escénicas. “Va a ser muy importante para el futuro de la fertilidad del texto dramático”, aseveró.

tveLa gala se retransmitió en diferido en vez de en directo, con dos horas de retraso, lo que desató una oleada de críticas por parte de los telespectadores desde las redes sociales. - Ainhoa de la Hera