El Ayuntamiento estudia implantar una tasa a las viviendas vacías en manos de los bancos

El alcalde Asiron y el vicepresidente Laparra firman un convenio para impulsar medidas de cara a favorecer el alquiler social

Kepa García / Oskar Montero - Miércoles, 20 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Vista aérea de la catedral y del casco viejo desde la torre de San Cernin.

Vista aérea de la catedral y del casco viejo desde la torre de San Cernin. (Unai Beroiz)

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Vista aérea de la catedral y del casco viejo desde la torre de San Cernin.Joxe Abaurrea, Joseba Asiron, Miguel Laparra y Javier Etayo.

“Para controlar los precios del alquiler se necesita un cambio legal y competencial”

pamplona- El Ayuntamiento estudia implantar el año que viene una tasa a las viviendas vacías en manos de entidades financieras o empresas inmobiliarias de cara a impulsar medidas para favorecer el alquiler social. En la misma línea, se está analizando también la posibilidad de conceder exenciones fiscales en el pago de la contribución a los propietarios que arrienden su vivienda a través de una bolsa pública de alquiler.

Así se manifestó ayer el alcalde Joseba Asiron durante un acto con el vicepresidente de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra Miguel Laparra para la firma de un convenio entre ambas instituciones que contempla, entre otras cuestiones, el compromiso para facilitar al ciudadano la gestión de cualquier trámite oficial que tenga que ver con vivienda.

Con la firma del convenio, el Ayuntamiento entra a formar parte como entidad colaboradora del programa de Bolsa de Alquiler, que gestiona Nasuvinsa. Previamente, deberá cuantificar la demanda de vivienda en arrendamiento que existe en el término municipal de Pamplona y canalizarla hacia su inscripción en el Censo de Solicitantes de vivienda protegida, con el fin de poder tener información lo más precisa sobre las necesidades de vivienda de la población.

Con respecto a las viviendas vacías, el alcalde anunció que se elaborará un estudio para detectar e identificar las viviendas que se encuentran vacías en Pamplona, a expensas de que el Ejecutivo foral facilite los datos que permitirán elaborar un censo oficial.

En su discurso de presentación, Asiron comentó que el derecho a la vivienda es uno de los mayores retos al que se enfrentan las ciudades y recordó que el impulso a la vivienda social ha sido una de las principales señas de identidad del cuatripartito.

El vicepresidente Laparra, por su parte, afirmó que el programa de Bolsa de Alquiler ha sido “mimado, cuidado y fomentando”, lo que ha permitido superar las 600 viviendas adscritas. Con el apoyo del Ayuntamiento de Pamplona, dijo Laparra, “el proyecto recibe un nuevo impulso”.

Con la entrada en el mercado de viviendas vacías se busca que sean destinadas a un fin social. Esa movilización de la vivienda vacía a través de la administración pública tiene como consecuencia la posibilidad de generar unos arrendamientos asequibles, que se ofrecen a través de esa Bolsa de Alquiler, con rentas acordes a la capacidad económica de las personas inquilinas y ventajas también para las personas propietarias. El vicepresidente reconoció que estas medidas pueden ayudar a contener la escala continuada de los precios del alquiler, aunque aseguró que también se necesita un cambio legal y competencial.