A la contra

Ataúdes caros

Por Jorge Nagore - Jueves, 21 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El Navarra Arena ha costado más de 60 millones de euros y la empresa pública que lo va a gestionar va a necesitar cada año unos 900.000 para cuadrar cuentas. El otro día, en una extensa pero gran entrevista que le hizo Fernando Fernández Garayoa, Javier Lacunza, de la empresa pública NICDO, desgranaba los objetivos, cuentas y enfoques del pabellón, dejando claro que es una infraestructura que tiene que ser analizada globalmente por muchos agentes para darle un sentido no solo cultural y deportivo sino turístico, de posicionamiento -etc, etc- y que hay que olvidarse del tema recuperar inversión ni nada por el estilo, porque esta clase de muertos -esto es mío- son obras que se hacen para, tras dar por perdido el dinero invertido, tratar de generar con el menor coste posible el mayor impacto vía recaudación fiscal directa e indirecta, situaciones que por ejemplo se han dado con asuntos como Baluarte, Circuito de Los Arcos, Senda Viva, etc. Cada uno de ellos con sus especificidades, puesto que Baluarte sí que se vio desde el inicio como necesario, Los Arcos fue un puerro que Iribarren, Miranda y Sanz asumieron a saber por qué y Senda Viva es un foco turístico para la Ribera al que ni el gobierno anterior ni este han querido cerrar el grifo, al contrario más bien. Dijo Lacunza, eso sí, que si le preguntasen de hacer este pabellón ahora con todos los números conocidos y la situación actual diría que no, al menos hasta el medio plazo. Pero el muerto está aquí y hay que usarlo antes de que se pudra aún más. Bueno, de pura rabia varias veces escribí que yo lo hubiese demolido, pero es cierto que si ya se ha gastado todo lo que había que gastar y con algo menos de 1 millón anual puede funcionar y traer espectáculos habrá que abrir el ataúd. Un ataúd enorme que se podría haber quedado en menos de la mitad de no ser por la megalomanía -con dinero de todos- de UPN.