El diseño del programa de mano, un homenaje a la literatura universal

Las ilustraciones son la primera página de 28 obras, que ‘esconden’ microrrelatos sanfermineros

Marivi Salvo - Jueves, 21 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Dos ejemplos de microrrelatos creados.

Dos ejemplos de microrrelatos creados.

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Dos ejemplos de microrrelatos creados.

pamplona- “Los Sanfermines son las fiestas más literarias del mundo”. Así lo señaló el alcalde de Pamplona en alusión al diseño del programa de mano de este año, que ha recuperado obras maestras de la literatura universal para ilustrar el día a día sanferminero. Este año, se han editado 10.000 ejemplares bilingües del programa, que tienen la particularidad de incluir 28 microrrelatos alusivos a los Sanfermines ocultos en las primeras páginas de títulos como Crimen y castigo, El Principito, Ulises, Don Quijote, La ciudad y los perros, La metamorfosis, Cien años de soledad o 1984, y otros en euskera como 78ko Sanferminak, Iruñea San Ferminetan, etc.

Para ello, el diseñador Javier Errea y Jon Alonso han escogido la primera página de estas obras y han tachado en rojo la mayor parte del texto, dejando visibles determinadas palabras que componen un breve relato alusivo a los Sanfermines sobre la escalera, el cohete, el encierro, la tradición, la noche, los encuentros, el amor, etc. Así, con un procedimiento deudor de las vanguardias de los años 60 que aunaban literatura y matemáticas, a la manera de Oulipo, se han visto intervenidas obras célebres y esa metaliteratura “habla de las fiestas de Pamplona”, dijo Errea, quien señaló que “falta Hemingway, precisamente porque lo esperado era que estuviera”.

El resultado es sencillamente espectacular y una manera de entretenerse.

Horrible resaca

en ‘la metamorfosis’ (kafka)

De 1915. Cuando despertó se encontró tumbado sobre su espalda. Al levantar la cabeza, apenas podía mantenerse. “¿Qué me ha ocurrido?”, pensó. ¿Qué pasaría si durmiese un poco más? Lo intentó cien veces, cerraba los ojos, comenzaba a notar un dolor sordo que antes nunca había sentido. “¡Que se vaya todo al diablo! Esto de levantarse pronto -pensó- hace a uno desvariar. Mañana vuelvo a la pensión.

la escalera

en ‘crimen y castigo’

De Dostoievski (1866). Había tenido cena de la escalera. En esos momentos experimentaba la vida. La escalera lo tiene todo. Inspira, altera... Me lleva a divagar. ¡Qué nervios!