Legalidad, DDHH, movilización y decencia

Por Inés García Pérez - Viernes, 22 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:23h

las declaraciones del ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, proponiendo crear un censo de personas gitanas con el fin de expulsar a aquellas que estén en situación irregular en Italia, y lamentando tener “que quedarse con el resto”, son la expresión máxima del discurso de odio antigitano. Volvemos a vivir en el seno de la Unión Europea un episodio vergonzoso en el que se pone la diana en la población gitana, incitando al odio, alimentando la intolerancia y enfrentando a la ciudadanía.

Pero ante todo, se trata de una vulneración de derechos fundamentales, como la igualdad y la dignidad de las personas y, por ello, desde la Fundación Secretariado Gitano creemos que la irresponsabilidad de algunos responsables públicos como Salvini debe tener una rápida respuesta legal y política. Para ello contamos con mecanismos e instrumentos legales en el marco de la Unión Europea que condenan este tipo de manifestaciones: concretamente el artículo 2 del Tratado de Lisboa de 13 de diciembre de 2007, los artículos 1 y 21 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, la Directiva 2000/43/CE de 29 de junio de 2000, relativa a la aplicación del principio de igualdad de trato de las personas independientemente de su origen racial o étnico, y las diversas resoluciones del Parlamento Europeo en esta materia.

La Unión Europea no puede permanecer callada e inactiva ante las graves manifestaciones públicas del ministro del Interior italiano. Hay que defender el marco de los derechos fundamentales del que nos hemos dotado como ciudadanos y ciudadanas europeos.

Hay que tomar medidas legales, pero es imprescindible también que ya mismo se pronuncien públicamente los representantes de las instituciones europeas -Parlamento, Comisión y Consejo-, condenando contundentemente este atentado contra los valores europeos y la dignidad de una parte de su ciudadanía, la minoría gitana. Esperamos ver una respuesta unánime del Parlamento Europeo, representante de la ciudadanía europea, defendiendo el derecho a la no discriminación de las personas gitanas con la misma contundencia con que se han defendido otras causas en el seno del Parlamento.

El desamparo y el miedo que estas declaraciones de Matteo Salvini han generado en las personas gitanas que residen en Italia, debe ser combatido con respuestas contundentes que les hagan sentirse seguros.

Apelamos a la decencia de las instituciones democráticas italianas y a esa parte de la sociedad que no se siente representada ni por este discurso excluyente ni por políticos fascistas como Salvini. Es necesaria y urgente una movilización de todos los sectores de la sociedad italiana y europea. Los derechos fundamentales de la comunidad gitana son tan legítimos como los derechos de cualquier persona.

Desde la Fundación Secretariado Gitano, como entidad que trabaja desde hace décadas defendiendo el derecho a la no discriminación de las personas gitanas, asistiendo a las víctimas y apoyando los procesos de denuncia ante los tribunales, pedimos el apoyo de las instituciones, partidos políticos y de la sociedad para denunciar esta grave vulneración de derechos. Confiamos en que esas mismas instituciones que han dado una lección de dignidad a la Unión Europea en el caso Aquarius, sepan mantener una línea de actuación de defensa de los derechos de todas las personas, también de las gitanas.

La Unión Europea no puede permanecer callada e inactiva. Hay que tomar medidas legales, pero es imprescindible también que ya mismo se pronuncien públicamente los representantes de las instituciones europeas condenando contundentemente este atentado contra los valores europeos.

Es necesaria y urgente una movilización de todos los sectores de la sociedad italiana y europea. Los derechos fundamentales de la comunidad gitana son tan legítimos como los derechos de cualquier persona.

La autora es directora territorial navarra de Fundación Secretariado Gitano