Murillo el Fruto recupera su lavadero y el pozo del hielo

Este sábado, por su inauguración, se realizará una jornada de puertas abiertas

Ainara Izko - Viernes, 22 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:23h

Imagen del lavadero de Murillo el Fruto, recién restaurado. Fotos: cedidas

Imagen del lavadero de Murillo el Fruto, recién restaurado. Fotos: cedidas

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Imagen del lavadero de Murillo el Fruto, recién restaurado. Fotos: cedidasVista exterior del pozo del hielo.

murillo el fruto- Este sábado, coincidiendo con las hogueras de San Juan, el Ayuntamiento de Murillo el Fruto inaugurará oficialmente el lavadero y el pozo del hielo, que acaban de ser restaurados para potenciar el turismo local. En concreto, se realizará una jornada de puertas abiertas a partir de las 19.30 horas, actuarán los gigantes y Altobarrio Band, habrá txistorrada popular y bombas japonesas.

Con respecto al lavadero, cabe destacar que, según ha extraído de los archivos municipales y del Archivo General de Navarra el historiador local Juan José Lacosta, el Ayuntamiento acordó su construcción en 1902, aunque no fue hasta un año después cuando el vecino Cipriano Loidi comenzó a excavarlo en las inmediaciones del término de la Tejería. Su apertura al público en 1903, con espacio para 18 personas (en su mayoría mujeres), supuso todo un acontecimiento, ya que hasta entonces se lavaba en el río. Una vez habilitado como servicio público, se prohibió bajo pena de multa lavar en otro sitio que no fuera el lavadero, haciendo una excepción con la ropa de los difuntos y enfermos contagiosos o restos de animales.

En 1955 la instalación del agua corriente en el pueblo provocó su abandono paulatino, hasta que en 1975 se derrumbó la techumbre. Años después, en 2008, se tiraron los últimos restos del edificio, quedando a partir de entonces enterrados y ocultos por la maleza, hasta su recuperación y puesta en valor este mismo año por parte del Consistorio.

El alcalde, Juan Carlos Gabari, explica que la obra ha ascendido a 75.000 euros, 51.000 euros de los cuales han sido subvencionados por el Consorcio de Desarrollo de la Zona Media a través de fondos europeos. “El resto lo sufragará el Consistorio”, señala al respecto el primer edil. El pozo del hielo, por su parte, es bastante anterior y aunque se desconoce el año exacto de su construcción, Lacosta ha encontrado un documento de 1675 en el que se habla de su existencia. Al parecer, se llenaba con el hielo obtenido de balsas cercanas, que se trasladaba por medio de carros hasta completar las 50 toneladas que entraban en el pozo. Su arrendatario vendía el hielo a cualquier hora y al precio acordado previamente con los vecinos.

“El hielo era utilizado en cafés públicos, casas particulares y en el hospital local, como un medicamento prescrito por el facultativo, de ahí la importancia de este servicio municipal”, explica el Consistorio en un tríptico elaborado a partir del trabajo de investigación realizado por Lacosta.