Mayor El Ibiza se hace

En los años setenta y ochenta del pasado siglo los utilitarios eran los reyes del mercado por volumen de ventas y atractivo. Hoy, con modelos como el nuevo Seat Ibiza, tienen motivos sobrados para volver a ser los grandes triunfadores

Un reportaje de Tomás Pastor - Sábado, 23 de Junio de 2018 - Actualizado a las 10:47h

El nuevo Seat Ibiza crece en todos los sentidos para afianzarse como una alternativa lógica y atractiva entre los turismos utilitario-compactos. Fotos: T.P.

El nuevo Seat Ibiza crece en todos los sentidos para afianzarse como una alternativa lógica y atractiva entre los turismos utilitario-compactos. Fotos: T.P.

Galería Noticia

El nuevo Seat Ibiza crece en todos los sentidos para afianzarse como una alternativa lógica y atractiva entre los turismos utilitario-compactos. Fotos: T.P.

El Seat Ibiza se hace mayor. No mayor en el sentido de viejo, sino en el de más grande, más coche y más maduro. No ha perdido la frescura de modelo de estilo juvenil ni ha renunciado a su aire desenfadado, divertido y deportivo, pero hay que reconocer que ha crecido en todos los sentidos, que se le ve más asentado, sólido, consistente y desarrollado. Más que nunca, este Ibiza, que ha mejorado notablemente en anchura y del que cabe destacar su notable habitabilidad, se acerca sobremanera al segmento de los compactos y se aleja del de los pequeños utilitarios urbanos.

En su completo equipamiento Xcellence, por encima del medio Style y del de partida, Reference, y al nivel del deportivo FR, pero con una orientación más encaminada hacia el confort y con un cierto toque de elegancia, y provisto del motor de gasolina 1.0 TSI de 95 CV y cambio manual de cinco marchas, nos hemos subido a la última generación del popular y apreciado modelo de Seat para disfrutar de una intensa jornada al volante. No les voy a negar que tenía cierta curiosidad por ponerme a los mandos del Ibiza, y más después de que mi hermana se hiciera con un ejemplar de la anterior generación, en ese caso con el motor de gasolina 1.2 de 90 CV, y con el que está encantada.

Además de muy atractivo en su diseño exterior y de la citada ganancia en habitabilidad y dimensiones -ahora mide 4,059 metros de largura, 1,780 de anchura, 1,444 de altura y 2,564 de distancia entre ejes, con un satisfactorio maletero de 355 litros en el que se alojaba una rueda de repuesto de razonable y similar tamaño a la que equipaba el coche (185/65 R15)-, el nuevo Ibiza estrena la nueva plataforma MQB del Grupo Volkswagen que también emplea el Polo fabricado en Landaben.

El utilitario de Seat se acerca al segmento compacto merced a su mejorada habitabilidad y a una excelente calidad de rodadura

El motor de gasolina 1.0 TSI de 95 CV triunfa por sus logradas prestaciones, un refinado funcionamiento y una notable

Como su hermano de consorcio, el Ibiza disfruta de una calidad de rodadura excelente. El compacto de Seat muestra una estabilidad, maniobrabilidad, agilidad, confort de marcha, silencio de rodadura y capacidad de absorción en sus suspensiones más que brillante. Les puedo asegurar que, aun siendo notable el rendimiento del propulsor de gasolina -95 CV de 5.000 a 5.500 rpm, 175 Nm de par máximo de 2.000 a 3.500 vueltas, con 182 km/h de velocidad máxima y un paso de 0 a 100 km/h en 10,9 segundos, amén de un consumo homologado de 5,8 litros en ciudad, 4,1 en carretera y 4,7 en recorrido combinado-, siempre hay más bastidor que motor, lo que será muy de agradecer. Sin embargo, la valoración todavía sería mejor si en el Grupo Volkswagen, como también le pasa al Polo, se hubieran escogido unos desarrollos para la caja de cambios manual de cinco marchas no tan desmesuradamente largos. Este tres cilindros, que es una delicia por rendimiento y convence por agrado de uso y finura, todavía se podría aprovechar mucho más con una relación de cambio más ajustada. Sólo por ese motivo, y también porque me gustan más los frenos de disco traseros del 1.0 TSI de 115 CV que los de tambor del de 95 CV, aunque frenan correctamente, me iría a la versión de 115 CV, ya sea con caja manual de seis relaciones o con la DSG de siete.

Otros puntos mejorables del Ibiza son su antena a rosca y una altura libre al techo que en las plazas traseras habrá que calcular si viajan pasajeros de cierta envergadura (más de 1,80 metros de altura). En todo lo demás, sinceramente, es un coche que brilla a gran nivel. Su diseño interior está logrado, la calidad de materiales y el montaje, a pesar de los plásticos duros del interior, son buenos, y la sensación de producto sólido, bien hecho y duradero se percibe desde el primer momento. Bien equipado y por un precio de 14.247 euros (con financiación incluida y las ventajas de mantenimiento y garantía durante 80.000 kilómetros o cinco años, además de opciones como Full Link yRadio Media System Plus 8 Black Pannel) y una tarifa de partida para la gama de 9.487 euros, el Ibiza vuelve a situarse en unas condiciones inmejorables en la dura batalla de los turismos compactos. Sin duda, una propuesta excelente, salvo que nos haya robado el corazón su hermano SUV, el Arona.

sEat ibiza

1.0 tsi 95 cv