La entidad aporta 32,39 millones a un fondo de rescate de las rurales

Las 29 cajas del grupo han creado en 2018 un SIP que no supondrá la fusión de sus negocios

Domingo, 24 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:27h

Pamplona- Caja Rural es una entidad independiente, pero no está del todo sola. La estrategia de las cooperativas de crédito ha sido en las últimas décadas muy diferente a las de las cajas de ahorros, que desde 1988, tras el decreto de Carlos Solchaga, comenzaron a competir todas contra todas. Las rurales se han mantenido en sus territorios, con un banco común que aglutina algunos servicios centrales y que desde este año reforzará un fondo de reserva para atender a aquellas entidades que pasen por dificultades.

Para ello, las 29 cajas rurales que integran el grupo han creado Crucajrural Inversiones SL, presidida por Ignacio Arrieta, director general de Caja Rural de Navarra, poseedora del 18,48% del capital social. A este instrumento, las entidades irán aportando todos los años una determinada cantidad (0,5% de los activos ponderados por riesgo a marzo de 2018 en este primer año) que irá engordando año a año hasta alcanzar una dotación cercana a los 300 millones de euros a lo largo del próximo lustro. Caja Rural de Navarra ha destinado así 32,39 millones de euros, que quedaron registrados en su memoria como otros gastos de explotación. Junto a ello, la entidad traspasó las acciones que tenía en el Banco Cooperativo Español y en Seguros Generales Rural SA.

Esta es la consecuencia de la legislación aprobada en el verano de 2017 por el Ministerio de Economía, que finalmente no ha obligado a las entidades a fusionarse y seguir el camino de Cajamar, donde se integraron otras cooperativas de crédito. Ha bastado con la creación de este Mecanismo Institucional de Protección (MIP), que ha sido reconocido como un SIP (Sistema Institucional de Protección), pero que, a diferencia de los que crearon en su momento las cajas de ahorros, no supone traspaso de activos y pasivos ni, por supuesto, la creación de una única entidad. Cada caja rural de mantiene anclada a su territorio, sin entrar a competir en mercados ajenos. “No se traspasan las líneas rojas, cada una seguirá tomando sus decisiones allá donde está implantada”, explicó Enrique Moronta, presidente de la Asociación Española de Cajas Rurales.

La presidencia de Ignacio Arrieta y la participación que Caja Rural tiene en Grucajrural ofrece una idea del peso que tiene la entidad navarra, que ya coordinó hace dos años el auxilio prestado a Bantierra, la caja rural aragonesa, que atravesó por serias dificultades. Se trata, explican desde las entidades, un acuerdo de colaboración y apoyo mutuo, que permitirá incrementar los “niveles de solvencia de las entidades y el nivel de calidad de los servicios prestados a los clientes”.

Navarra es, además, el territorio donde mayor peso tiene la banca cooperativa. En buena medida debido a Caja Rural, pero también por Laboral Kutxa, que mantiene su proyecto en solitario y que ha salido de la crisis económica como una de las entidades más solventes. - J.A.Monreal