Amaia Romero y ‘OT 2017’ desatan la pasión en la Plaza de Toros

Con las entradas agotadas, miles de asistentes abarrotaron la Monumental
La navarra brilló en su primer concierto ‘en casa’ y se animó en un ambiente casi sanferminero Aitana y Cepeda, de los más aclamados anoche

Ana Jiménez Guerra Javier Bergasa - Domingo, 24 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:27h

Amaia Romero saluda al público que abarrotó la Plaza de Toros en presencia de Ana Guerra.

Amaia Romero saluda al público que abarrotó la Plaza de Toros en presencia de Ana Guerra. (JAVIER BERGASA)

Galería Noticia

Amaia Romero saluda al público que abarrotó la Plaza de Toros en presencia de Ana Guerra.

pamplona- Como si se tratase de un 6 de julio adelantado, el fenómeno Operación Triunfo desató ayer la locura y alegría en Pamplona, con una plaza de Toros entregada a los dieciséis concursantes de OT, y en especial, como era de esperar, a Amaia Romero. La joven navarra jugaba en casa y ayer se hizo Monumental y brilló con fuerza, acompañada por el público en un concierto cuyo set list recogió hasta 37 canciones. El fenómeno OT es tal que durante el viernes los primeros fans ya habían acampado en los primeros puestos de la cola, pero fue en la mañana de ayer cuando cientos de seguidores se hicieron con los aldeaños de la Plaza de Toros. Nervios y emoción por ver a los dieciséis concursantes -alguno se dejó ver entre saludos- empujaron a que incluso las pruebas de sonido se coreasen. Y ya sobrepasadas las ocho de la tarde se abrieron las puertas de la Monumental, dando pistoletazo así a las carreras para hacerse con las primeras filas. Música para amenizar a espera -Riau Riauincluido-, cánticos hacia las familias de Amaia y Alfred, sentados entre las gradas -“¡que bote Javiera!”- y ya, pasadas las 22.00 horas comenzó el concierto. La sintonía del programa desató la euforia y bajo el grito de I’m still standing, himno de Elton John, los dieciséis concursantes de OT 2017 salieron a escena, haciéndose con un escenario que recreaba el plató de televisión donde se desarrollaba el programa. Porque suyo es el mérito de haber revivido un formato televisivo que parecía estar muerto y prueba de ello fue el concierto de ayer, coreado por los miles de seguidores desde el minuto uno. Un cuerpo de bailarines y una banda capitaneada por Manu Guix a los teclados completaron la formación de Champions que OT lució ayer. Se desató el éxtasis, y Ricky, como buen maestro de ceremonias, supo sostenerlo. Él fue el primero de los concursantes en actuar en solitario tras abandonar sus compañeros el escenario con la canción Let me entertain you de Robbie Williams. Un calentamiento de motores para que la esperada y reclamada Amaia Romero ofreciese una de sus primeras interpretaciones, presentada como “la reina de España” por Ricky. Amaia salió acompañada por Ana Guerra y juntas defendieron el tema Todas la flores, con una Amaia emocionada y arropada por miles de luces. Dejando los saludos para más tarde, el dueto de la navarra y canaria dio paso a otra pareja, la conformada por Mireya y Juan Antonio, que interpretaron ¡Corre!, de Jesse &Joy. Fue el comienzo de un juego de baile en el que, sincronizados, desfilaron por el escenario Marina, que cantó The voice within luciendo una bandera del Orgullo -primera reivindicación de la noche- para dar paso a “la leona” Miriam y su What about us. Sin pausas, tomó el testigo Juan Antonio con A puro dolor, para dar paso a Ana Guerra y Mimi, las warmis como les llaman sus seguidores. Don’t you worry about a thing fue su canción, que contagió ritmo y baile a los asistentes. Siguiendo un ritmo frenético y entre aplausos, Alfred -con un pañuelo de san Fermín abrazando su micrófono- y Marina interpretaron Don’ts dream it’s over. Era la primera vez que el catalán pisaba el escenario tras la canción inicial y el público le dio una gran bienvenida, a la que respondió con un “sois todos tan estupendos y estupendas como Amaia”.

Uno de los momentos más aplaudidos de la noche fue la interpretación de Manos vacías por parte de Agoney y Raoul. La pareja ha hecho de la canción una bandera de la igualdad, y ayer reivindicaron de nuevo ese “por el amor, la libertad y la visibilidad”.

Sin apenas silencios entre canción y canción, y como si fuese necesario, Nerea pidió un Quédate conmigo al público, que acompañó a la joven cantante catalana coreando el tema de Pastora Soler.

y por fin, amaia romeroSilencio, aplausos, gritos, nervios... Lo de ayer fue un maremágnum de reacciones cuando Amaia Romero salió al escenario. Un tímido hola fue su saludo, para confesar que estaba “muy nerviosa”. “A ver si os gusta”, comentó, para después sentarse al piano. Y no le hacía falta más. Miedo era el tema, esa canción de M-Clan con la que conquistó la final de Operación Triunfo y que ayer defendió con la seguridad que acostumbra. Y miedo desde luego no le faltó, arropada por un caso absoluto silencio por parte del público navarro, que tan solo rompió la magia para aplaudir y acompañar a Amaia en un tramo final que desató la locura. Los gritos de “Amaia, Amaia” apenas le permitían hablar, pero pudo dar paso a su compañera y amiga Aitana, una de las protagonistas que más se aplaudió ayer. El tema, Con las ganas, de Zahara, llenó de dulzura la Monumental. Un abrazo entre ambas y el grito de “gracias, pamplona” dio paso a la animada Euphoria, de nuevo en clave femenina y con Miriam y Thalia como protagonistas. Coreografía coordinada con los bailarines y un estribillo coreable llevó hasta el Millions Resons de Raoul. Arrodillado, el catalán derrochó emotividad y fuerza haciendo suyo el tema de Lady Gaga. Sincronizados, Nerea y Agoney deslumbraron con Symphony, acompañados por el público, al que despidieron con un tímido “gracias”. Porque el de ayer, un concierto con un repertorio que contaba con 37 canciones, no daba pie a largas presentaciones, y Thalía regresó al escenario para interpretar Cenizas. Emocionada, Thalia declaró que “qué tierra más bonita, es un placer acompañar a Amaia” para dar paso a uno de los temas más bailados de la noche. El incombustible Ricky, pañuelo de San Fermín al cuello, entonó los primeros versos de Madre Tierra, seguido por Mireya.

La Luz de aitanaTienes luz, le dijeron a Aitana en Operación Triunfo, y la joven catalana brillo ayer con Issues, respaldada por el público navarro. “Amaia es una de mis mejores amigas y como estamos en Pamplona me hacía ilusión decirlo, afirmó Aitana, para invitar, “nerviosa y sin saber qué decir, a Luis Cepeda al escenario. Era uno de los momentos más esperados de la noche, ese No puedo vivir sin ti de Los Ronaldos en el que Aitana y Cepeda contagiaron su complicidad al público. Tras enfundarse la guitarra, Luis Cepeda bromeó con un “si todos sois como Amaia, que gustazo estar aquí”, para pedir después que le acompañasen cantando. Y el público respondió coreando un “Cepeda se queda”, en alusión a las continuas nominaciones que tuvo el gallego durante su paso por OT. Say you won’t let go fue el tema que defendió Cepeda a guitarra y voz, arropado por los coros de un público que no dejó de cantar en toda la noche. Mireya tomó el relevo con un Ni un pasó atrás, seguida por la enérgica Mimi y su A-YO, que fue la antesala para unos minutos festivos que coronó la vuelta a los 16 triunfitos al escenario para defender el tema A quien le importa. Cambios de vestuario incluidos, la joven generación de OT defendió ese “nunca cambiaré”, que hizo saltar a los asistentes.

Al cierre de esta edición, queda parte del concierto por celebrarse, incluyendo algunos de los momentos más esperados, como Shape of you, con Roi y Amaia, el Shake it Out de Amaia o Lo malo, con Aitana y Ana War. Clásicos ya de la generación Operación Triunfo 2017, que ayer tomó Pamplona con una Amaia Romero a la cabeza que desató pasiones.

Últimas Noticias Multimedia