Pamplona: motor de las renovables

La asociación Aperna, por la promoción de este tipo de energías en Navarra, valora en positivo los cambios en la movilidad sostenible, la electrificación del transporte y la nueva comercializadora, y cree que el reto es consumir menos energía y que ésta sea de aquí.

Un reportaje de Virginia Urieta. | Fotografía Oskar Montero - Domingo, 24 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:27h

Leyre Catalán, Javier Samanes, Alberto Berrueta y Julio Pascual, de la asociación Aperna.

Leyre Catalán, Javier Samanes, Alberto Berrueta y Julio Pascual, de la asociación Aperna. (OSKAR MONTERO)

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Leyre Catalán, Javier Samanes, Alberto Berrueta y Julio Pascual, de la asociación Aperna.

Puede que el más común de los navarros esté acostumbrado a vislumbrar, a lo lejos y en el horizonte, las imponentes aspas de esos gigantes molinos de viento que, hace ya unos años, se instalaron en el Perdón para formar parte ahora de la estampa habitual en muchos de los alrededores de Pamplona y su comarca. También es posible que nunca haya pensado que vive en una ciudad “privilegiada”, en una pionera, por ser de las primeras en apostar por la energía eólica. Y es que las renovables, tal y como señalan los miembros de Aperna (Asociación para la Promoción de las Energías Renovables en Navarra), viven un buen momento. Al menos en Navarra, donde “sí hubo una apuesta clara” desde el principio. Ahora la situación es otra, admiten, “pero estamos en el camino”.

Constituidos como un ente que forma parte de la vorágine del asociacionismo universitario -de él participan unos 250 ingenieros industriales, aunque sólo una decena de manera activa-, ellos apostaron por fomentar lo que casi les ha convencido como una filosofía de vida. Ingenieros industriales y alumnos del doctorado que se enmarca dentro del programa Tecnologías de las comunicaciones, Bioingeniería y Energías Renovables, organizan actividades para los alumnos, desde visitas técnicas a centrales y redes eléctricas hasta talleres o conferencias en el campus sobre sostenibilidad.

“¿Por qué las renovables? La clave es estar en Pamplona, que fue pionera con los areogeneradores del Perdón. Había sitios en los que era un tema del que no se hablaba pero aquí hemos crecido con ello y hemos visto también el problema de energía que sufre España, dependiente del exterior, además de la contaminación energética. Es obvio que el consumo causa problemas políticos, económicos, incluso guerras, contaminación, hace que no seamos dueños de la energía que utilizamos... Y las renovables pueden resolver todo eso. Hasta entonces el camino es largo, pero estamos metidos en él”, valora Julio Pascual, profesor y miembro de Aperna.

Asume que Navarra apostó “desde el principio” por las renovables, y eso favoreció que surgieran nuevas y grandes empresas, como EHN (Energía Hidroeléctrica Navarra), germen de Acciona. También que Gamesa se instalase aquí o Ingeteam, firmas aglutinadas ahora en la Ciudad de la Innovación. “Y eso ayudó a que se crease una industria que ha sido líder a nivel mundial, no sólo en este país”, explica.

Gozamos, señalan, de un tejido industrial muy desarrollado, en un sector al que cada vez se suman más empresas e instituciones. El Ayuntamiento de Pamplona ha sido uno de los últimos en subirse a este carro con una apuesta clara tras aprobar la creación de la operadora municipal de energía. A partir de 2019, esta comercializadora suministrará la electricidad necesaria para el alumbrado público y edificios municipales, convirtiendo a Iruña en la segunda ciudad del Estado -después de Barcelona- en disponer de esta herramienta. En una segunda fase el objetivo será garantizar el abastecimiento a vecinos de Pamplona que se encuentren en situación de pobreza energética.

“Es una medida muy positiva porque supone una ahorro económico al evitar los intermediarios. Dado que el consumo eléctrico de la ciudad es bastante alto, es posible que los gastos asociados a la comercializadora del Ayuntamiento sean menores que el margen que se queda la actual comercializadora. Además, tiene fines sociales porque va a dar suministro a hogares de Pamplona con bajos recursos, lo que permite al Ayuntamiento cubrir las necesidades energéticas de estas familias de forma directa;y se promueven las renovables: este tipo de actuaciones ayudan a crear conciencia social, y a que la gente se dé cuenta de que las energías renovables ya no son caras. De hecho, en muchos casos suponen ahorros en comparación con la energía convencional”, explican los integrantes de Aperna -junto a Julio Pascual, Javier Samanes, Leyre Catalán y Alberto Berrueta (presidente de la entidad)-.

la ciudad ideal Además de con playa -bromean-, para ellos la Pamplona ideal contaría con una buena red de transporte público, “con más frecuencia, no es que falten líneas”. Un mejor carril bici “y que en las carreteras tengan prioridad las bicicletas, que fueran eléctricas o hubiera una mejor red de distribución para las que son de servicio público”, una red de coches compartidos... Se trata de apostar por la movilidad eléctrica -como la villavesa que promueve la Mancomunidad-, aunque eso no pasa por sustituir los coches al uso por los eléctricos.

“Esa no es la solución. La movilidad sostenible pasa por electrificar el transporte, también el público, los autobuses, trenes, patinetes o bicicletas que hagan más cómodas las cuestas.”, apunta Berrueta, que señala que a su juicio, en Pamplona, esa política hacia la movilidad sostenible, “si se está haciendo”.

La meta, aunque se antoja complicada, es conseguir que la energía se genere aquí, o consumir menos. “Está bien que lo que consumimos sea renovable pero lo mejor es no consumir lo que no es necesario, que no quiere decir reducir el confort. Aislar más una casa, poner luces led, las Passive House… La eficiencia energética es el primer paso”, señalan. Y hay más consciencia de esa necesidad. “Todo tiene que ver con la sostenibilidad”.

Creación de empleo Lo más importante de todo esto a nivel local, asumen, es la creación de empleo, “uno de calidad”. Destacan el papel que ha jugado la UPNA en este sentido “porque buena parte de los estudiantes que salen de sus aulas encuentran trabajo cualificado en las empresas del sector. Es una ventaja para Navarra que repercute en ella y en su economía”, señala Catalán, que puntualiza que, de su promoción, prácticamente todos los alumnos están “colocados” y la gran mayoría trabaja en Pamplona.

Y trabajan sobre datos y cifras que avalan su tesis. “Somos la comunidad autónoma donde más pesa la industria en el PIB, las renovables son parte importante y están creciendo -asumen-. Dos grandes fabricantes chinos del campo de la electrónica y los aerogeneradores han instalado centros de I+D en Pamplona, porque han visto que a pesar de ser una comunidad pequeña tenemos las mayores empresas renovables a nivel estatal. Algo tiene que haber”.