decimoséptima edición del azkena

Un ARF a la altura cierra la edición de 2018 con 31.250 asistentes

El festival, que ya tiene los bonos a la venta para el próximo año, se despide con un balance en positivo

Carlos González / Josu Chavarri - Lunes, 25 de Junio de 2018 - Actualizado a las 08:11h

Cuatro momentos de los espectadores durante la última jornada de este año.

Cuatro momentos de los espectadores durante la última jornada de este año. (Josu Echavarri)

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Cuatro momentos de los espectadores durante la última jornada de este año.Cuatro momentos de los espectadores durante la última jornada de este año.
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Vitoria- De la mano de los Dj en las dos carpas del espacio Trashville, la decimoséptima edición del Azkena Rock Festival alargó bastante su última madrugada, pero todo, más tarde o más temprano, tiene un final. Es, por tanto, hora de hacer los balances cuantitativos y cualitativos del evento (cultural y no) por excelencia de la capital alavesa. Eso sin perder de vista, claro, que la maquinaria ya está en marcha de cara a 2019. Cabe recordar que la cita se producirá los días 21 y 22 de junio, que cuenta con la primera confirmación de Wilco en fecha exclusiva en el Estado y que los bonos están disponibles, tras la oferta realizada en Mendizabala, por 90 euros (10 euros más si también se reserva espacio en la zona del cámping).

Pero antes de empezar a hacer quinielas sobre el cartel del ARF en su mayoría de edad, todavía los ecos de este 2018 resuenan con fuerza. En lo cuantitativo, el festival, que ha contado un año más con DIARIO DE NOTICIAS DE ÁLAVA como medio oficial, recibió el viernes a 15.050 personas y el sábado a 16.200, lo que hace un total de 31.250 asistentes al recinto, según los datos facilitados por la promotora vasca Last Tour.

Además, Mendizabala ha consolidado tanto la zona Trashville como varias de las mejoras introducidas en los últimos tres años, cambios a desarrollar e implementar dentro de esa idea que tiene la organización de crecer y mejorar en estos aspectos para hacer de la cita una propuesta más completa partiendo de la base de que, en lo musical, el festival se tiene cogido el tranquillo a sí mismo.

Los sonidos Más allá de que, también gracias al buen tiempo, el ambiente haya vuelto a ser inmejorable -la familia azkenera está hecha de otra pasta-, la materia prima del Azkena no deja de ser la música. En el cómputo global es evidente que la jornada del sábado deparó mejores noticias que un viernes con algún que otro altibajo, más allá de que, en general, se ha mantenido la misma línea de las últimas ediciones. Tal vez, por buscar un pero, se ha echado en falta más presencia de algunos estilos.

En lo que se refiere a los conciertos, sin duda Gluecifer se marcha de Gasteiz habiendo ofrecido la mejor actuación de este año. Aún así, hay que destacar a una gran Joan Jett sin olvidar a The Dream Syndicate, Mott The Hoople, Berri Txarrak, Dead Cross, The Sheepdogs y Chris Robinson Brotherhood.

Con todo, aunque el balance de este año -que al principio no parecía generar tantas expectativas- sea positivo, el ARF haría bien en no desviarse del camino iniciado estos últimos años y en no perder de vista las peticiones que se le hacen en diversos aspectos. Que sepa acertar será bueno para la cita y para la ciudad.