Andrea Jaurrieta Directora de ‘Ana de día’

“Unir a un equipo para llevar a cabo tu idea es precioso”

Andrea Jaurrieta es la directora de ‘Ana de Día’, su primer largometraje que fue proyectado ayer por primera vez en ‘Lo Que Viene’, y que se estrenará en noviembre

Leyre Estévez - Lunes, 25 de Junio de 2018 - Actualizado a las 07:14h

Andrea Jaurrieta posando en un 'photo-call'de 'Lo Que Viene'.

Andrea Jaurrieta posando en un 'photo-call'de 'Lo Que Viene'. (LEYRE ESTÉVEZ)

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Andrea Jaurrieta posando en un 'photo-call'de 'Lo Que Viene'.

Tudela. - ¿Qué fue lo que le llevó a estudiar esta carrera (Comunicación Audiovisual) y a meterse en este camino? ¿Era algo que sabía desde pequeña o cómo se decidió?

-Yo quería realmente estudiar arte dramático y mis padres se empeñaron en que hiciera una ‘carrera de verdad’. Y como yo había sido siempre muy cinéfila desde pequeña y me encantaba el cine, empecé a estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad Complutense de Madrid por hacer una carrera vinculada al tema con un título oficial. Y de ahí empecé a moverme.

¿Qué consejo daría a una persona que está empezando a meterse en el sector y que está intentando sacar adelante su primer corto o largometraje?

-Que no desesperen porque el camino es muy largo y muy complicado. En el caso de la producción de un corto yo les diría que lo hagan lo más personal posible, ya que a través de ellos vas forjando tu estilo propio. Y si quiere hacer una película que sepa que de media son como ocho años, así que mucha perseverancia, porque es posible que te den mucho la espalda.

¿Cómo ha sido el proceso de creación y dirección de su película?

-Yo empecé escribiendo el guión en 2010-11, luego empecé a sacarlo adelante en 2014 porque conseguí una productora. Siempre es necesario que te lo coja una productora para buscar financiación, reparto... etc. Aunque no siempre sale bien, puedes haber llegado a ese punto y de repente que no salga la financiación y que se caiga el proyecto. A mí eso me pasó dos veces. Al final lo saqué por mí misma a través de mi propia productora y ha sido un final feliz pero es un poco agotador.

¿Cómo surgió la idea del argumento de ‘Ana de Día’? ¿De dónde nació la protagonista, tiene algo de usted? ¿Ha sentido alguna vez la necesidad de huir de sí misma y poder verse desde fuera?

-El argumento sale de una conversación bromeando con un amigo, y empecé a darle vueltas. Pensaba en qué haría yo si tuviera todas mis obligaciones ocupadas y no tuviera que dar explicaciones a nadie. Luego ya fue derivando en ideas más concretas pero siempre en todos mis proyectos hago una reflexión sobre la huida. Si podemos huir, si no podemos huir, si eso nos gusta... Yo no me siento realizada siguiendo las pautas que han marcado mis padres. De repente te das cuenta de que igual quieres hacer algo distinto.

Si tuviera la posibilidad de elegir, ¿con quién dirigiría conjuntamente una película y en quién pensaría para formar parte de sus actores principales?

-Hombre, pues yo soy muy fan de Pedro Almodóvar, obvio, en España, o de Carlos Saura, que también me gusta mucho. Y el papel pues, es complicado porque en España hay muy buenos actores, aunque a veces les encasillan en papeles y siempre hacen lo mismo. Así que no sabría elegir el actor, el director sí. Supongo que dependería también del tipo de personaje...

¿Qué es lo mejor y lo más complicado de su profesión?

-Voy a empezar con lo más complicado, que es poder vivir de esto. Yo no vivo del cine, vivo de dar clases en la Universidad y de dirigir Publicidad. La gente que cree que vivimos de subvenciones está equivocada. Y lo mejor es que al fin y al cabo es un trabajo creativo que te permite expresarte, y eso es muy bonito. Y también unir a todo un equipo para llevar a cabo una idea tuya en un rodaje, eso es precioso. Pero eso sólo son cinco semanas y el resto del proceso es mucho más largo. En el caso de Ana de Día,me ha encantado ver a la gente a la salida de la proyección comentando sobre el final, que es muy abierto y hace reflexionar. Así que pueden ser muchos distintos.

¿Qué le ha aportado la oportunidad de encuentro en un festival como Lo Que Viene u otros en los que haya participado?

-Te da mucha visibilidad. Por ejemplo, cuando estrenamos en Málaga, gracias a ello conseguimos una distribución. En el caso de Lo Que Viene, además de promocionar el proyecto, hemos conseguido traer la película a Navarra, algo que para mí es muy importante y que me hace muchísima ilusión. Además hemos podido conocer y estar en contacto con mucha gente del sector, muchos periodistas de prensa especializada, lo cual es una oportunidad muy interesante para una película novel como la mía.

¿Cuál es la película de su vida? Esa que le ha marcado de manera especial.

-Yo siempre hablo de¡Ay, Carmela!, que es una película de Carlos Saura, porque la vi cuando era muy pequeña y me impactó muchísimo. Mi padre es profesor de Historia y siempre pillaba en el videoclub películas para él y yo elegía películas para mí en plan Los Goonies. Yo soy todavía del VHS. Una tarde vi con él esta película, que había cogido él, y para mí el final fue súper impactante. No voy a hacer spoiler pero me marcó mucho y creo que esa podría ser la película de mi vida. El estilo es muy diferente al mío pero me pareció buenísima.

¿Cuál es el siguiente género en el que le gustaría experimentar de cara a sus próximos proyectos?

-Me gustaría continuar con mi estilo y en estos momentos tengo una idea de adaptación de una obra de teatro. Me gusta mucho el cine intimista que introduce elementos de ficción. Es básicamente cine de autor pero con narrativa de ficción, que en mi opinión lo hace más entretenido. Yo querría seguir por ahí aunque es muy complicado porque conseguir dinero para este tipo de cine tan personal es más difícil que para otro tipo de proyectos más comerciales como, por ejemplo, una comedia. Y claro, yo tengo que comer. Pero me encantaría seguir mi carrera con un cine narrativo pero independiente.

¿Qué características cree que hacen que una historia normal se convierta en una digna de ser contada a través de una película?

-Me gusta mucho estar muy atenta a todo lo que veo y escucho. No me gusta ir por la calle mirando al móvil porque eso puede hacer que me pierda detalles increíbles. El otro día por ejemplo, de camino al gimnasio escuché a un obrero hablando por teléfono de lo que le había costado prepararle una habitación de madera de pino a su hijo. Esa tontería me hizo reflexionar mucho rato acerca de un posible nuevo personaje: dónde viviría, su forma de pensar... etc.

¿Qué proyectos tiene en mente de cara al futuro?

-Quiero hacer otra, sinceramente, pero por ahora me toca centrarme en la presentación de Ana de Díaen noviembre, y luego ya se verá.

¿Qué experiencias han sido las más enriquecedoras durante la producción de Ana de Día?

-Yo creo que la película tiene tantas etapas que cada una de ellas es un aprendizaje distinto. Para mí la más complicada ha sido la de montaje. Fue un período de nueve meses eternos porque tienes que cortar muchas secuencias que a ti te parece importante contar. De cara a la próxima, he aprendido que en vez de querer recortar mientras dura el montaje, es mejor reflexionar sobre el guion previamente y quedarme sólo con lo imprescindible para contar la historia sin que ésta pierda su sentido. De todas formas, es un proceso tan complejo que tengo muchísimas anécdotas de las que he extraído algo útil para mi formación.

¿Qué sueño le gustaría cumplir a lo largo de su carrera?

-Mi sueño pequeño y realista sería poder vivir de esto. Y si puedo soñar a lo grande, mi festival favorito es el de Cannes, así que me encantaría algún día en el futuro ser capaz de llegar allí y ganar algún premio, pero claro, eso es algo super ideal.