Eduardo Prieto Iglesias árbitro navarro de primera

“Con el VAR el fútbol se ha convertido en un deporte con decisiones más objetivas”

El colegiado navarro Eduardo Prieto Iglesias ha ascendido por segunda vez a Primera División, pero esta ocasión ha sido la culminación a base de insistir

Diego Eusa / Mikel Saiz - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Eduardo Prieto Iglesias, árbitro de Primera División.

Eduardo Prieto Iglesias, árbitro de Primera División. (Mikel Saiz)

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Eduardo Prieto Iglesias, árbitro de Primera División.

pamplona-La Federación Navarra de Fútbol anunció ayer que el colegiado Eduardo Prieto Iglesias (Pamplona, 17-06-1981) formará parte de la plantilla de árbitros que pitarán la temporada que viene en Primera División tras ascender de la categoría de plata en la que ha militado durante las últimas dos temporadas,

La última experiencia que tiene en Primera División es de 2015/2016, por lo que regresa a una categoría que ya conoce...

-La verdad es que el escenario lo conozco y eso te quita muchísima presión, sobre todo el posible medio escénico ante lo desconocido que un recién llegado puede tener, que sería la situación más normal. Pero en este caso tengo la ventaja de que conozco la plantilla de trabajo, a mis compañeros, la metodología... Entonces tengo mucha tranquilidad.

¿Qué le supone a nivel personal?

-Este ascenso tiene un plus con respecto al primer ascenso a Primera División, porque es mucho más que un ascenso, es la culminación de llegar a base de insisitir. Más allá de lo deportivo es una situación de enriquecimiento personal por la dificultad que entrañaba.

Y de cara al colectivo arbitral regional, donde la última noticia fue el partido de la final de la Copa IMQ femenina, ¿qué supone que haya dos colegiados navarros en la máxima categoría?

-En primer lugar es un buen síntoma de la salud deportiva del Comité Navarro de Árbitros y por otro lado es la demostración de que tanto en el Comité Navarro de Árbitros, de manera particular, como en la Federación Navarra de Fútbol, de manera general, supone un crecimiento como organización, ser cada vez más completos, adaptarnos a las nuevas exigencias del fútbol, a los nuevos modelos de fútbol, al fútbol femenino y el hecho de tener dos árbitros navarros en Primera División es un logro impresionante.

En el Torneo de L’Alcudia es la primera vez en la que van a arbitrar con el VAR. ¿Ha recibido algún tipo de formación previa?

-De momento no hemos recibido ningún tipo de formación previa. Sí que es verdad que la han recibido los árbitros que han estado esta temporada en Primera División, pero los que acabamos de ascender vamos a tener una concentración previa al torneo para tener una formación específica de VAR y con una base de trabajo trataremos de ponerla en marcha en el Torneo de L’Alcudia.

¿Qué le supone al fútbol su aparición?

-Bajo mi punto de vista supone, más allá de un avance tecnológico, una de las mayores revoluciones en los últimos tiempos de la historia moderna del fútbol. Es decir, el fútbol se ha convertido en un deporte con decisiones más ajustadas a la objetividad que antes eran indetectables porque la propia condición humana no llegaba. Había errores de apreciación, había cosas que eran imposibles de ver y ahora se ven y se juzgan, y creo que los resultados son más objetivos.

Aún así hay un sector que lo rechaza argumentando que se pierde la esencia del fútbol...

-Al final es natural la resistencia al cambio, porque existe cuando nos sacan de nuestra zona de confort y nos quieren cambiar la forma de organizarnos o la metodología con la que trabajamos. Existe una resistencia al cambio que es normal, es inherente. Pero yo creo que va a ser una simple cuestión de organizarse. La piedra de toque está siendo el Mundial de Rusia, el primer torneo internacional en el que se aplica el VAR y me parece que no se está perdiendo la esencia del fútbol, y que va a ser una cuestión de readaptar nuestra cultura deportiva.

Volviendo a Eduardo, ¿a qué edad comenzó a arbitrar?

-Como árbitro federado comencé a los 16 años, pero antes de federarme ya hacía mis primeros ‘pinitos’. Con 16 hice el cursillo, me colegié y hasta ahora llevo arbitrando 21 años.

¿Qué le hizo meterse a árbitro?

-Siempre me ha picado la curiosidad. Yo siempre he jugado al fútbol, de hecho me encanta el fútbol y cuando iba a jugar me llamaba la atención la figura del árbitro. Cuando hacíamos amistosos solía arbitrar yo e incluso a mi hermano pequeño cuando él jugaba y no había árbitro me daban a mí el silbato. En base a esa curiosidad probé de forma más continuada y me fue enganchando.

A lo largo de toda su trayectoria, donde ha pasado por todas las categorías, ¿en qué momento nota un cambio de exigencia?

-Un primer cambio de exigencia es de Tercera a Segunda B en cuanto a requerimientos de pruebas físicas, requerimientos en cuanto a formación. Hay una estructura que depende de Madrid, ya no es algo regional y tú lo percibes como un fútbol más serio y más profesionalizado. El otro gran cambio es el salto al fútbol profesional, a Primera y a Segunda División, porque ahí se nota que es otro ritmo, otro nivel, otra evolución futbolística y otras exigencias deportivas que no te puedes encontrar en categorías inferiores.

Siguiendo con la exigencia, ¿cómo se prepara un árbitro durante la semana?

-Nosotros tenemos una metodología de entrenamiento físico, seguida por un preparador físico y seguimos la rutina que se nos ha marcado. Esa rutina queda grabada en un GPS del que nos tenemos que descargar los datos y mandarlos al Comité Técnico de Árbitros porque nos hacen un seguimiento. A la vez hay una preparación técnico-táctica de los equipos a los que se va a arbitrar. Nosotros sabemos con diez días de antelación el partido que vamos a pitar y tenemos la oportunidad de ver un poco toda la casuística relacionada con los equipos que se van a enfrentar y podemos intentar intuir qué tipo de partido se puede dar, la forma de juego o las circunstancias que se puedan dar.

¿Y en pretemporada?

-Tenemos una combinación durante el tiempo en el que estamos concentrados en el que compaginamos el acondicionamiento físico con toda la formación técnica.

Y, aún así, durante el año suelen hacerles pruebas físicas...

-Tanto en Primera como en Segunda División se hacen cuatro concentraciones al año. En cada una de las concentraciones se nos hace un reconocimiento médico y unas pruebas físicas que tenemos que pasar sí o sí. También se hacen sesiones en las que se analizan las actuaciones que hemos realizado para ver qué debemos mejorar o qué debemos fortalecer.

A la hora de arbitrar un partido, ¿qué es lo que piensa antes de saltar al césped?

-El momento antes de saltar al césped me produce un sentimiento de confianza con mi equipo y luego me acuerdo siempre de mi familia. Al final estás en un escenario de mucha responsabilidad y tienes una gran lupa, un foco que apunta hacia ti y ahí lo único que pienso es que he llegado a base de trabajo, que estoy preparado para sacar adelante este reto y que tengo que hacerlo bien, no solo por mí, sino también por mi familia, que se merecen que lo haga bien.

¿Hasta qué punto le puede afectar a uno las críticas que recibe?

-Yo creo que depende más o menos de la personalidad de cada uno. Yo puedo decir que en el fútbol profesional, todos los árbitros que yo conozco están más que preparados para asumir las críticas con naturalidad. Además, los perfiles que selecciona el Comité de Árbitros son perfiles de gente que no se deja influenciar por las críticas.

¿Alguna vez ha revisado al llegar a casa alguna jugada dudosa en la que se haya podido equivocar?

-Sí, porque esto es parte de nuestro análisis de juego. Dentro de ese análisis nosotros hacemos una fase previa al partido y ese análisis sigue después del partido. Una vez que se han tomado las decisiones en el partido, no termina el trabajo hasta que en casa no analizas qué has hecho bien o mal, qué ha pasado para que te hayas equivocado y cómo hacer para que no se repita.

Si es así y ve que se ha equivocado, ¿en qué piensa en el momento?

-La primera sensación es ver el porqué. Una vez que se comete el error no hay marcha atrás, porque lo hecho, hecho está. Ahora con el VAR se puede rearbitrar, pero hablando en términos generales, una vez que se ha cometido el error lo importante no es obcecarte en el error, sino buscar el porqué. Ver si ha sido por una mala colocación, una mala comunicación o por algo físico. El buen árbitro es aquel que sabe convivir con el error, siendo consciente que ha podido tomar una decisión errónea que ha tenido peso en el partido. El buen árbitro no tiene que darle vueltas a ese error. Tiene que seguir tomando decisiones.

¿Qué opinión tiene acerca de que haya colegiados que estén en los medios de comunicación para analizar el porqué de las decisiones que tomáis dentro del campo?

-Nosotros es verdad que no tenemos a nadie detrás que nos apoye, ni ningún soporte social que nos de un poco dé cobertura, pero entre nosotros somos una pequeña familia que nos ayudamos, nos escribimos y nos apoyamos cuando alguien no ha tenido buena tarde. Y luego es verdad que en los medios de comunicación, tanto Iturralde como, por ejemplo, Isaac Fouto tratan de explicar y de hacer entender a la gente por qué nos hemos equivocado. Poco a poco vamos teniendo cierto respaldo.

¿Qué le diría a quien quiere llegar a ser árbitro?

-En primer lugar que le guste. Esta es una profesión que exige mucho y tiene que ser vocacional, empleas mucho tiempo en ella. Siempre la figura del árbitro ha generado controversia, que no se entre por el dinero o por salir en la tele. Y lo segundo es que es una profesión de fondo donde hay que tener una fortaleza mental de ir trabajando poco a poco porque los resultados son a medio y largo plazo.

Ya para ir terminado, ¿algún sueño que ha cumplido a nivel deportivo?

-El sueño cumplido es volver a subir otra vez a Primera División, algo que era impensable. Es un sueño cumplido, sin duda.

¿Y alguno que le quede por cumplir?

-Asumir el reto al que me vuelvo a enfrentar porque el fútbol es un escenario que está en continuo cambio.

las claves

el protagonista

Los datos. Eduardo Prieto Iglesias ha arbitrado un total de 200 partidos entre Segunda División B, Segunda División, Primera División y Copa del Rey, en los que ha sacado un total de 1.061 tarjetas.

TrayectoriaCategoría

2008-092ªB

2009-102ªB

2010-112ª

2011-122ª

2012-132ª

2013-141ª

2014-151ª

2015-161ª

2016-172ª

2017-182ª

“Nosotros no tenemos a nadie detrás que nos apoye, ningún soporte social que nos dé un poco de cobertura”

“Con el VAR es natural la resistencia al cambio, porque existe cuando nos sacan de nuestra zona de confort”