Una vivienda social de calidad para Navarra

Por Patxi Chocarro San Martín - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

la delegación navarra del Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro (COAVN) representa a 864 arquitectos que ejercen la profesión desde distintos ámbitos, compartiendo como objetivo velar por el mejor servicio de la profesión en beneficio de la sociedad.

En los últimos días hemos asistido con perplejidad a unas declaraciones derivadas del concurso que hiciera realidad el que podríamos denominar proyecto clave del Gobierno de Navarra en la actual legislatura, un ambicioso plan de vivienda social en alquiler para cubrir las necesidades habitacionales más urgentes. Una gran ocasión para explorar en nuevos tipos de vivienda de calidad, inclusiva y accesible, que dé respuesta a las nuevas necesidades, y seguir avanzando así en el compromiso con la arquitectura de calidad del que esta Comunidad sigue siendo pionera a nivel estatal.

Sin embargo, la II Fase de este proyecto tan beneficioso para la sociedad podría estar en peligro debido, entendemos, a una deficiente gestión de la entidad convocante, NASUVINSA, sociedad pública dependiente del Gobierno de Navarra, encargada de la promoción de las 524 viviendas VPO del Plan de Vivienda Social financiado por el Banco Europeo de Inversiones.

Hablamos de unas viviendas que fueron objeto de un concurso mal planteado desde el inicio, coartando las capacidades de los arquitectos y reduciendo casi exclusivamente las valoraciones de las propuestas a la mayor superficie útil y a la máxima reducción de la demanda energética. En ningún apartado se valoraban parámetros como distribución, soleamiento, iluminación, circulaciones, proporción de las habitaciones o algo tan básico como una buena orientación. En estas condiciones, la vivienda social difícilmente disfrutaría de una buena arquitectura.

Motivadas por las quejas del COAVN, se introdujeron en las bases del concurso algunas modificaciones, dando como resultado unos nuevos pliegos con pequeños cambios en los criterios de puntuación: se valoraba mínimamente el diseño de las fachadas y se penalizaba la superficie de pasillos. No siendo del total agrado del COAVN, eran unas bases legítimas y se asumieron por responsabilidad social, siendo conscientes de la urgencia por avanzar en la construcción de vivienda social.

En el marco de estas nuevas bases, 46 equipos trabajaron durante un mes para poder entregar 65 propuestas. En total, al menos 300 horas de dedicación por propuesta, con un coste estimado para los estudios de arquitectura de 700.000 euros. Este coste se convierte en un desecho tras la anulación del concurso propuesta por NASUVINSA.

Dicha anulación viene motivada por los 17 recursos legítimos presentados por los equipos participantes ante el Tribunal Administrativo de Contratos de Navarra, contra la propuesta de adjudicación definitiva de los proyectos determinada por NASUVINSA. Era evidente que el proceso tenía errores.

Sin embargo, lejos de asumirlos, una nota de prensa enviada a los medios el pasado martes insinúa la incompetencia de todos los equipos de arquitectos participantes en el concurso. Pese a las palabras del consejero Laparra transmitiendo que no era su intención trasladar esta imagen e incluso elogiando el buen hacer de los arquitectos navarros, no se reconoce el fondo de la cuestión.

El motivo de la inseguridad jurídica como causa de la solicitud de anulación del concurso está en la gestión de NASUVINSA, no en el incumplimiento de las normativas por las propuestas presentadas, en algunos casos, imposible por las propias contradicciones existentes entre ellas. Además, su estricta justificación no es preceptiva en un anteproyecto entregado a un concurso de proyectos, máxime cuando el volumen de documentación que se podía presentar era, como es razonable, muy limitado.

La deficiente gestión por parte de la entidad convocante se evidencia en varias cuestiones: se modifican las valoraciones técnicas después de abrir las ofertas económicas (contradiciendo así el punto 11 de las bases);se aplica arbitrariamente la potestad que las bases otorgaban de modificar las puntuaciones técnicas;se observa desdén en la valoración técnica al aplicar la máxima puntuación a las 65 propuestas en integración urbana y diseño de fachada;no se comunica a los interesados, por ningún medio, la anulación del concurso y se publica una nota de prensa eludiendo toda responsabilidad, poniendo así el foco en la supuesta incompetencia de los equipos de arquitectos que participaron en el mismo.

Todo el proceso de licitación se ha convertido en un conjunto de decisiones desafortunadas, que se han tratado de maquillar con unas declaraciones que buscaban desviar la atención sobre el origen del problema.

El COAVN en ningún momento ha expresado su conformidad con la anulación del concurso, que sorprendentemente no se ha hecho oficial mediante la publicación en el portal de contratación, lo cual no evitará las posibles reclamaciones de los equipos participantes en el concurso. Se da la circunstancia de que todos los proyectos de los equipos adjudicatarios se hicieron públicos exponiendo el buen hacer y conocimientos que contenían.

Siendo conscientes de la importancia de este proyecto clave del que la sociedad navarra es merecedora, no podemos negar que el colectivo de arquitectos representado por el COAVN asiste con inquietud al desenlace. Creemos, no obstante, que detectado el origen del problema, se ha de buscar una solución que, por el compromiso de este colectivo con la sociedad, estamos dispuestos a encontrar.

La ambición del proyecto de vivienda de alquiler social de este Gobierno merece actuar con mayor rigor. Es momento de desarrollar unos pliegos que eviten los graves problemas que han generado los anteriores, y que puedan servir como ejemplo para avanzar en la mejora de la contratación pública en el marco de la nueva Ley Foral 2/2018. Unos pliegos que valoren la buena arquitectura, un derecho de la ciudadanía.

Estamos, por tanto, en disposición de ofrecer nuestra colaboración al Gobierno de Navarra para sacar adelante un proyecto ilusionante y necesario, que siga haciendo de esta Comunidad un referente en la defensa de los derechos sociales. Citando textualmente unas palabras recientes de la presidenta Uxue Barkos, “vamos a confiar en la arquitectura”.

El autor es presidente del COAVN en Navarra, en representación de la Junta Directiva