El Gobierno Foral estudia posibles sanciones por la restauración del San Jorge de Estella

El cura de San Miguel encargó la obra sin consultar a Príncipe de Viana Leoz lamentó la “falta de control” público sobre los bienes de la Iglesia Cultura paralizó la restauración hace semanas

Julen Azcona/Efe - Martes, 26 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Varios medios de comunicación, ayer en el exterior de la Iglesia de San Miguel.

Varios medios de comunicación, ayer en el exterior de la Iglesia de San Miguel.

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Varios medios de comunicación, ayer en el exterior de la Iglesia de San Miguel.

estella-lizarra- El sacerdote que encargó la fallida restauración de la escultura de San Jorge, en la iglesia de San Miguel de Estella-Lizarra, lo hizo sin consultar a la Dirección General de Cultura-Instituto Príncipe de Viana, tal y como dicta la ley Foral. Así lo explicó ayer la consejera de Cultura, Deporte y Juventud del Gobierno de Navarra, Ana Herrera, añadiendo que su departamento valorará “las posibilidades sancionadores que contempla la Ley de Patrimonio”.

Las declaraciones de la consejera se dieron ayer en un contexto de revuelo mediático a nivel estatal, tras dar a conocer este periódico el pasado sábado las críticas que expertos, artistas y restauradores habían realizado a los trabajos llevados a cabo en esta escultura. Medios y redes sociales no tardaron en comparar el caso con el Ecce Homo de Borja (Zaragoza), por la escasa calidad del resultado.

El San Jorge de Estella se trata de una talla de madera policromada del siglo XVI, catalogada como Bien de Patrimonio Cultural de Navarra y está situada en la capilla del mismo nombre, en la parte exterior de la iglesia de San Miguel de Estella-Lizarra. La figura muestra la típica imagen de San Jorge con armadura, montado a caballo y luchando contra un dragón.

Como ya informó DIARIO DE NOTICIAS, los expertos denunciaron que la intervención ha dañado la policromía original de la escultura, cubriendo la superficie con pintura y también con escayola y lijando algunas zonas. Así, la imagen actual que presenta la obra dista mucho de la original.

En este sentido, la propia consejera de Cultura afirmó que los trabajos que se han ejecutado sobre la talla van “en contra de los principios actuales de restauración”, que son “respetar al máximo la imagen original de la pieza, conservando todos sus elementos, entre otros la policromía original”.

“Lo que se ha hecho, en cambio, es recrear una imagen artificial y, entre otras cosas, repintarla sin respetar las policromías”, relató. “En definitiva, cambiar las características originales de la pieza, así que ahora se están analizando los posibles daños y viendo si se pueden restituir sus características”.

Herrera explicó que el asunto se trata de “una actuación de restauración encargada por el párroco de la iglesia de San Miguel, cuyo proyecto no se presentó en su día a Príncipe de Viana para su visto bueno”. Así, la parroquia estellesa no siguió el procedimiento que corresponde a un Bien de Patrimonio Cultural como San Jorge. Este procedimiento incluye “presentar un proyecto de restauración y esperar a que este sea aceptado antes de llevarlo a cabo”, según la propia consejera, que recalcó que el proyecto “no se presentó”.

el AyuntamientoEl Consistorio estellés ha abierto un expediente informativo, un proceso para “recopilar datos” de las diversas partes implicadas, como el sacerdote de San Miguel o la empresa de manualidades autora de la restauración. “No implica que vaya a haber sanciones”, aclaró el alcalde estellés, Koldo Leo z (EH Bildu). “Tendríamos que ver una negligencia muy grande o mala fe y yo no lo veo en este caso;creo que simplemente ha habido desconocimiento”, aseguró. El objetivo del expediente, por lo tanto, es el de “completar un documento informativo para enviarlo a Príncipe de Viana”.

Koldo Leoz reconoció que el Ayuntamiento tiene responsabilidad en cuanto a que el San Jorge se trata de “patrimonio de la ciudad, está aquí y el Ayuntamiento debería velar por el buen control y funcionamiento de sus obras”, pero destacó que los que ordenaron la restauración “debieron por ley haber informado y haber realizado una consulta al Gobierno foral”.

El primer edil quiso poner el foco en la “absoluta falta de control” de las instituciones de la Administración Pública sobre los bienes patrimoniales que están en manos de la Iglesia. “Esta situación no puede darse y habrá que revertirla de alguna manera, haciendo que los bienes estén en manos de las instituciones navarras”, afirmó, añadiendo que “no puede ser que el párroco de una iglesia, me da igual de dónde, decida dar una mano de pintura sin consultar a la Administración Pública, que es quien más y mejor va a velar sobre el cuidado y respeto del patrimonio”.

Desde EH Bildu se quiso recordar que “la iglesia de San Miguel fue restaurada entre 1988 y 1992 con trabajos costeados por el Gobierno de Navarra por valor de 270 millones de pesetas (más de 1,5 millones de euros) y que más recientemente la restauración de San Pedro fue financiada con alrededor de 5 millones de euros del conjunto de los navarros y navarras”, aseguraron desde EH Bildu.

Es por ello que el grupo, además de solicitar a Patrimonio de Navarra las acciones pertinentes “para recuperar la escultura dañada” y “la depuración de responsabilidades prevista en la ley del Patrimonio”, considera que “es el momento de exigir a la Iglesia la devolución de los bienes a las comunidades que los construyeron, cuidaron y pagaron a lo largo de los siglos”.

La Iglesia Fuentes del arzobispado de Pamplona aseguraron ayer a Efe que el párroco de la iglesia de San Miguel de Estella no pretendía restaurar la escultura de San Jorge, sino “adecentar un espacio que estaba sucio”, una tarea para la que necesitaba su permiso.

“Lo que se pretendía era adecentar un espacio que estaba sucio y, en ese contexto, se pintó la imagen del San Jorge”, relataron dichas fuentes, que explicaron que el lugar en el que está situada la escultura se encontraba lleno de grafitis.