La ONU censura el uso de la técnica medieval de cercos en Siria

Condena esta táctica contra los civiles y la OPAQ pide poder identificiar a los autores de ataques químicos

Marta Hurtado - Miércoles, 27 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Un niño recibe atención durante los últimos ataques a Guta.

Un niño recibe atención durante los últimos ataques a Guta. (Foto: Efe)

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Un niño recibe atención durante los últimos ataques a Guta.

ginebra- Naciones Unidas y la comunidad internacional condenaron ayer a las autoridades sirias y a otros grupos armados por usar “la técnica medieval” del asedio para sofocar a los civiles en varios lugares del país, especialmente en Guta Oriental, mientras que la ONU advirtió de la posibilidad de que estos cercos se reproduzcan.

“Como vimos con Homs, Deraya, Alepo oriental, Madaya, Zabadani, Fua, Kefraya y otros, estamos de nuevo aquí reunidos para recordar alguna de las más brutales formas de violencia perpetradas en la historia reciente”, afirmó el presidente de la Comisión de Investigación de la ONU para Siria, Paulo Sergio Pinheiro.

“Por muy grotesco que parezca, el uso del asedio es visto por las partes en conflicto como una historia de éxito. Estas tácticas se han usado por fuerzas progubernamentales, grupos armados y terroristas, y parece que serán usadas en otras áreas de Siria donde la violencia aún continua. Partes de Idlib y de Deraa pueden ser las siguientes”, denunció el académico brasileño. La Comisión de Investigación para Siria presentó ayer ante el órgano que la creó, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, su vigésimo cuarto informe, dedicado al asedio y la batalla final por el control gubernamental de la región siria de Guta Oriental, antiguo feudo opositor en las afueras de Damasco.

el asedio más largoEl asedio a Guta Oriental duró cinco años, de 2013 a 2018, y fue “el más largo de la historia moderna”, recalcó el presidente de la Comisión. Pinheiro subrayó ayer que la intensa campaña de las fuerzas progubernamentales para recuperar el control de Guta Oriental “estuvo marcada por perversos crímenes de guerra cometidos por todas las partes” enfrentadas. Por parte de los grupos armados y organizaciones terroristas se cometió (mediante su respuesta bélica contra la ciudad de Damasco y Damasco Rural y sus ataques de represalia) el crimen de guerra de difundir terror entre la población civil y el del lanzamiento de ataques indiscriminados, sostiene la Comisión. Por su parte, las tropas del presidente sirio, Bashar al Asad, cometieron el “crimen de guerra de lanzar ataques indiscriminados” y “violaron el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de las personas”. El informe destaca que el Ejército sirio privó “deliberadamente de alimentos” a los civiles de Guta Oriental, al “denegarles ayuda humanitaria”, “denegó evacuaciones médicas” y lanzó “ataques indiscriminados tanto con armas convencionales como con prohibidas contra áreas civiles”.

Por otro lado, la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) pidió ayer a sus miembros acordar cambios en su reglamento para que sus inspectores, además de determinar el uso de armamento prohibido, puedan señalar públicamente a los responsables de ataques como los que tuvieron lugar en Siria en los últimos años.