Mesa de Redacción

Apocalipsis, de Navarra a Madrid

Por Joseba Santamaria - Miércoles, 27 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

A Pedro Sánchez ya le están esperando con los cuchillos afilados. Un repaso a la prensa escrita y digital y a las tertulias de radio y televisión de los medios más conservadores y reaccionarios de Madrid sobre la entrevista entre Sánchez y Urkullu y resuenan los tambores del Apocalipsis. La caverna mediática ha puesto en marcha una nueva campaña de manipulación informativa masiva. Sánchez y Urkullu se comprometieron a avanzar en cuestiones como el fin de la excepcionalidad penitenciaria y las transferencias pendientes entre el Estado y la CAV, dos cuestiones previstas en la legislación vigente y en la propia Constitución. Serán también dos cuestiones, más la necesidad de liberar el corsé de la regla de gasto para invertir el superávit, que estarán sobre la mesa en el próximo encuentro entre Barkos y Sánchez. Navarra lleva años reclamando al Estado las competencias aún pendientes previstas en el Amejoramiento, en especial Tráfico y Seguridad Vial para la Policía Foral y la gestión económica de la Seguridad Social. Todo esto se traduce en romper España o en vender al rey, según al exaltado que leas o escuches. Es lo mismo que ya le hicieron a Zapatero a partir de 2007 con movilizaciones masivas impulsadas por el PP con el apoyo de los sectores más reaccionarios bajo su control, desde la judicatura a los cuerpos policiales, las cloacas del Estado o la jerarquía católica más reaccionaria. Y es el mismo Apocalipsis irreal que llevan aireando en Navarra -manifestaciones incluidas contra el euskera o con la utilización partidista de la bandera de Navarra que se han saldado con enormes fracasos-, contra el Gobierno de Barkos y las políticas de cambio social. No acepta nunca bien la derecha la pérdida de un poder que considera suyo por designación divina natural, aunque haya sido a causa del inmenso pozo de corrupción y despilfarro en el que se ha hundido, y enseguida se envuelve en la bandera, en España o en el comodín de una ETA ya desaparecida y se echa al monte de la desestabilización, la bronca, el jaleo y los cuchillos largos.