El enviado de la ONU para el Sáhara viaja por primera vez al territorio

El Gobierno marroquí prohibió a su antecesor desplazarse a la zona al considerarlo favorable al Frente Polisario

Jueves, 28 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Rabat- El enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, el alemán Horst Köhler, viaja hoy por vez primera al territorio saharaui administrado por Marruecos, en la que será su primera visita desde su nombramiento, después de que Marruecos se lo prohibiera a su antecesor, Christopher Ross.

La agencia oficial marroquí MAP confirmó ayer que el enviado personal del secretario general, llegado la noche del martes a Rabat, visitará en esta ocasión “las provincias del Sur” (como Marruecos llama al Sáhara Occidental), con el fin de “constatar con sus propios ojos los esfuerzos en materia de desarrollo socioeconómico en la región”. Köhler se reunió en Rabat con el ministro marroquí de Exteriores sin querer hacer declaraciones, y más tarde tenía previsto hacerlo con el jefe de Gobierno, Saadedín Otmani, pero no fue recibido por el rey Mohamed VI, actualmente en París. Köhler hizo una primera gira por la región del Magreb el pasado octubre, que lo llevó a Rabat, Argel y Nuakchot (además de Madrid), pero sin poner un pie en el territorio del Sáhara, y dejó entonces dicho que no regresaría a la zona si no era para visitar El Aaiún, un mensaje dirigido evidentemente a Marruecos.

El Gobierno de Rabat llegó a prohibir a su antecesor, el estadounidense Christopher Ross, visitar los territorios saharauis que Marruecos controla, después de que aquél realizara dos viajes al territorio (el último en octubre de 2013) que al parecer disgustaron a Rabat. Con Ross la relación nunca fue buena, y Rabat llegó a retirarle oficialmente su confianza, pero el anterior secretario general, Ban ki-moon, resistió la presión y lo mantuvo en su puesto, aunque estuvo prácticamente “quemado” en los últimos años con un Gobierno marroquí que lo acusaba de parcialidad favorable a los independentistas del Frente Polisario.

Köhler no ha hecho ninguna declaración que permita adivinar sus intenciones para sacar al conflicto del atolladero, más allá de propiciar una ronda de encuentros en Lisboa con Marruecos y el Frente Polisario por separado que Marruecos se apresuró a aclarar que “no eran negociaciones”.

Sin embargo, el alemán ha conseguido imponer en su agenda en El Aaiún sendas reuniones con dos organizaciones independentista pro derechos humanos: la Coordinadora de Defensa de los Sarahauis (CODESA), donde milita la famosa Aminatu Haidar, y la Asociación Saharaui de Victimas de Violaciones de Derechos Humanos (ASVVDH), dirigida por Brahim Dahan.

Fuentes de ambas organizaciones confirmaron que han sido contactadas por el equipo de Köhler para reunirse con él en el cuartel general de la Minurso, la misión de la ONU en el territorio nacida para organizar un referéndum y que hoy se limita a supervisar el alto el fuego acordado en 1991 entre Marruecos y el Polisario. En la era de Ross, Marruecos solía recordar que era su Gobierno el que marcaba la agenda del enviado personal para el Sáhara, por lo que presumiblemente la reunión con los independentistas se ha hecho contra el criterio de Marruecos (concretamente, la agencia oficial MAP ni siquiera menciona la reunión).

El Gobierno de Rabat quiere, por el contrario, circunscribir su programa a la visita de “proyectos de desarrollo”, en la lógica de que Marruecos ha invertido grandes cantidades de dinero en el Sáhara hasta elevar su nivel de renta per cápita por encima del de muchas regiones del país.

En palabras del propio rey Mohamed VI, por cada dirham extraído de las riquezas de esta región el Estado marroquí invierte siete en su desarrollo y su funcionamiento diario, una tesis con la que Marruecos pretende acallar el discurso sobre la expoliación de los recursos saharauis, cada vez más utilizado por los independentistas. Precisamente la explotación de estos recursos saharauis se ha convertido en un asunto crucial en las negociaciones que Marruecos tiene abiertas con la UE para renovar tratados en ambos ámbitos, sobre todo después de que el Tribunal de Justicia de la UE fallase en febrero que Marruecos no tiene soberanía en este momento sobre el territorio del Sáhara. - J. Otazu

los datos

Recursos naturales. Sobre los recursos naturales saharauis, no hay constancia de que Köhler haya evocado esta cuestión pero para Marruecos es capital, y ha recordado en varias ocasiones a los europeos que su soberanía sobre el Sáhara es sencillamente una “línea roja” sobre la que no cabe negociación.

Prohibición. El Gobierno de Rabat llegó a prohibir al antecesor de Köhler, el estadounidense Christopher Ross, visitar los territorios saharauis que Marruecos controla, después de realizar dos viajes al territorio que al parecer disgustaron a Rabat.