Txupin Etxepare para Sanfermines 78: Gogoan!

La federación de peñas y autobús de la memoria homenajean este año al colectivo ciudadano en el 40 aniversario de los sucesos

Un reportaje de Virginia Urieta / Fotografía Iban Aguinaga - Jueves, 28 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Miembros del colectivo Sanfermines 78: Gogoan! junto a la agrupación Txupin Etxepare a las puertas de la Peña Alegría.

Miembros del colectivo Sanfermines 78: Gogoan! junto a la agrupación Txupin Etxepare a las puertas de la Peña Alegría. (Iban Aguinaga)

Galería Noticia

Miembros del colectivo Sanfermines 78: Gogoan! junto a la agrupación Txupin Etxepare a las puertas de la Peña Alegría.

Fue el año de la Segunda República. Del sufragio femenino, de nuevas conquistas y antiguas luchas. De una Iruña en la que por aquél entonces, en 1931, Juanito Etxepare Aramendía, -el estanquero de la calle Mayor- pedía permiso para lanzar el que se convirtió en el primer Chupinazo, popularizando un acto hasta entonces anónimo y poco concurrido. Republicano y entusiasta sanferminero, lo hizo a pie de calle, en plena plaza del Castillo, “rodeado de la chiquillería y de algunos de los golpistas que contribuirían al alzamiento militar que acabó con su vida cinco años después”.

Su nombre late todavía fuerte en la ciudad que le vio nacer y se ha consolidado ya como un reconocimiento que desde hace cuatro años contribuye a mantener viva la memoria colectiva. Txupin Etxepare, entidad conformada por la Federación de Peñas y el Autobús de la Memoria, ha concedido este año su particular reconocimiento al colectivo Sanfermines 78: Gogoan! por su trabajo en este sentido, uno que pasa por defender “la verdad, la justicia y la reparación”.

No está de más teniendo en cuenta que se cumple el 40 aniversario de esos fatídicos Sanfermines en los que el abuso policial segó la vida de Germán Rodríguez, agresión que se hizo extensiva a toda la ciudad de Iruña y al pueblo de Nafarroa. “Ellos reivindican y condenan los hechos que sucedieron ese año, representando a mucha gente, por lo que es un premio a todos y todas nosotras y al trabajo que estábamos haciendo en aquellos años, totalmente reivindicativo”, señaló ayer Ana Barrena, desde el Autobús de la Memoria. Estuvo acompañada durante el homenaje, que se celebró en la Peña Alegría, por Odei García de Acilu, de la Federación de Peñas, y Xabier Barber, desde el colectivo de Sanfermines 78: Gogoan!

Tal y como explicó García de Acilu, que recordó la figura del también fallecido en el 78 Joseba Bariandarán, es el cuarto año en el que se otorga este galardón, que se entregará el sábado en el marco de la celebración del Día de las Peñas, a las 14.30 horas y en un escenario ubicado en la calle Arrieta. Un premio que, además de a los concejales de 1978, las mujeres pioneras en las peñas y al propio Etxepare, ha recaído también sobre los descendientes de los 21 mozos de la Peña La Veleta, que allá por 1930 se lanzaron a la fiesta vestidos de blanco inventando una costumbre a la que ya se asocian indiscutiblemente los Sanfermines.

Origen Popular Barber, por su parte, recibió el reconocimiento como una iniciativa popular “diferente, que rompe con el encorsetamiento institucional”, asumiendo que ha conseguido recuperar el origen popular del Chupinazo. “Reconocer ese momento y la figura de Etxepare nos parece algo sumamente interesante: lleva el nombre de una persona arraigada en su pueblo, con vocación popular y republicana, asesinada por los golpistas y de la que, desgraciadamente, ni siquiera sabemos todavía dónde se encuentran sus restos”, lamentó.

“Este premio nos refuerza en nuestra campaña, es un ánimo más para seguir tirando para adelante. Llevamos meses viviendo y notando que una buena parte de Iruña y de Nafarroa, en los actos y las charlas que hemos llevado a cabo, aparece. Está ahí, tanto formando parte de ellos como siendo público, lo que refuerza nuestra idea de que, efectivamente, aquello fue un ataque en el que Germán Rodríguez, nuestro camarada, fue la víctima más importante, pero el ataque se infligió al conjunto de la ciudadanía para marcarnos los límites de aquellas luchas de entonces”.

Reivindicó también el papel de unas peñas que “siempre han estado empujando y luchando por la verdad, la justicia y la reparación de aquél ataque policial del 78. Sabemos que sin su promoción hoy no estaríamos aquí, y a pesar del cambio generacional han demostrado que son fieles al compromiso que adquirieron desde entonces”.

Respecto al Autobús de la Memoria, señaló que ha jugado y sigue jugando “un papel fundamental” en la recuperación de la memoria democrática, “y nos han enseñado que no es un espacio de la nostalgia. Es interesante saber qué pasó y porqué, no sólo por recuperar la dignidad de las víctimas de entonces si no también como una base para seguir manteniendo la lucha para cambiar una sociedad como ésta, que sigue siendo desigualitara e injusta y que necesita de una lucha popular amplia”.

Tras la muerte de Etxepare y a partir de 1939, dos falangistas -Joaquín Ilundáin y José María Pérez- se atribuyeron el honor de lanzar el Chupinazo, y como concejales del primer Ayuntamiento franquista, lo instituyeron como acto oficial. En 1941, relatan desde el colectivo Txupin Etxepare, comenzó a lanzarse desde el balcón Consistorial “convirtiendo una iniciativa republicana, popular y espontánea en un acto falangista, oficial y autoritario”.

Con la necesaria autocrítica por haber tardado casi 80 años en dar este paso, el colectivo se creó ya en 2015 para reconocer, año tras año, a quienes han trabajado en favor de unas verdaderas fiestas populares.