Arte desenfadado, colorista y comprometido, en el Guggenheim

La lusa Joana Vasconcelos expone en el centro bilbaíno 30 obras que abarcan toda su trayectoria

Viernes, 29 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Bilbao- El arte desenfadado, colorista y divertido, aunque no por ello exento de compromiso con la cultura popular de Portugal y los derechos de las mujeres, de Joana Vasconcelos, la primer artista lusa que tiene una muestra individual en el Museo Guggenheim de Bilbao, protagoniza desde hoy la programación estival del centro expositivo bilbaíno. La exposición, titulada Joana Vasconcelos. I’ll be your mirror(Seré tu espejo), es una selección de 30 obras, cuatro de las cuales han sido realizadas específicamente para el centro bilbaíno, que abarcan toda su trayectoria artística desde que comenzase en 1997 hasta la actualidad.

La muestra, comisariada por Petra Joos, del Guggenheim Bilbao, y el escritor y gestor cultural Enrique Juncosa, expone al espectador algunos de los trabajos más icónicos de Joana Vasconcelos (París, 1971), como son la obra Egeria, de la serie Valquirias, diseñada específicamente para el Guggenheim y la más monumental de todas;el Gallo Pop (2016);el Corazón independiente rojo (2005) y Marilyn (2011), los zapatos de tacón de aguja realizados con cacerolas y tapas de metal brillante. Las desenfadadas y divertidas obras de la artista portuguesa encierran, sin embargo, divertidos guiños reivindicativos a la cultura popular de su país, con la utilización para sus obras de elementos de la misma como el bordado a ganchillo o el uso del azulejo, y de denuncia de la falta de igualdad en los derechos entre hombres y mujeres.

Este último es el caso de las obras tituladas Burka (2002), Marilyn, La novia (2001-2005) o Solitario (2018), que ironiza de forma amable sobre los contrapuestos sueños de las mujeres (el anillo de compromiso) y los hombres (las llantas de deportivo de alta gama que dan forma al aro de la joya). Sus obras, según los comisarios, son producto de un minucioso y complejo proceso artesanal en el que interviene un equipo de 60 personas, desde ingenieros y arquitectos hasta bordadoras y planchadoras. - Efe