Que salga todo bien

Chari Mancini - Viernes, 29 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

A estas alturas los nervios están a flor de piel. Con cada peldaño de la escalera sanferminera el ritmo de nuestras pulsaciones ha ido aumentando y, a día de hoy, casi se puede sentir a Pamplona vibrando con un mismo latir. Cada año por estas fechas, miro a mi pareja y pienso: “A éste antes del 6 julio le da algo”. Mientras tanto, él deambula por casa llamando a proveedores, haciendo cálculos, eligiendo canciones y lavando trapos. Organiza todo hasta tal punto que sabe desde hace semanas qué día y a qué hora va a ir a su bar a cortar los limones para el gran día. Entre una actividad y otra, para, me mira, y repite: “Por favor, que salga todo bien”. Y así pasan los días, hasta que en la mañana de ayer nos encontramos que, ante el intento de mejorar la imagen de sanfermines de algunos medios, se les acusa de apoyar actividades relacionadas con el turismo de “desenfreno y todo vale”.

Mi pareja, a sus 37 años, lleva más de 900 horas sanfermineras trabajadas en su bar. Durante esas horas, ha puesto copas a pamplonicas de toda clase, edad y condición. A abuelos y abuelas, a grupos de jóvenes, a personas que vienen solas, a peñas, a los franceses del día 13, a guiris desenfrenados/as, y hasta a esas animadas parejas que deciden incluir sus bodas en el programa festivo. También ha hecho, en años anteriores, ofertas a agencias extranjeras. Esos a los que hace unos años decíamos “I want you for sanfermines” y ahora culpamos de haber manchado la imagen de la fiesta. Y, la acusación, como todo lo que ocurre en San Fermín, acaba salpicando a los bares. Por eso quisiera aclarar que los bares no tienen la culpa del turismo desenfreno. Un par de horas sirviendo copas en la madrugada del 6 al 7 bastarían para que la acusación se diera cuenta de que nadie tiene más interés que los camareros y las camareras en que la fiesta sea respetuosa, agradable y lo más alejada posible del “todo vale”.

Me entristece ver, en contraste con todo ese trajín que veo en casa, lo poco se ensalza la labor de estas personas que comen mal, duermen poco, pierden kilos y que mantienen la paciencia en estos 9 días de explosión de emociones. Nuestra hostelería también es muy nuestra y forma parte de todo lo bueno de Pamplona que deberíamos destacar. Apoyemos desde la calle y desde los medios a este sector para “Que salga todo bien”.