El PSN de Burlada denuncia la okupación de los vestuarios del campo de fútbol de tierra

Pide al equipo de Gobierno información “inmediata” y que regularice la situación

Mikel Bernués Oskar Montero - Viernes, 29 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Los vestuarios del campo de fútbol tierra del Burladés, okupados como gaztetxe desde principios de mes.

Los vestuarios del campo de fútbol tierra del Burladés, okupados como gaztetxe desde principios de mes.

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Los vestuarios del campo de fútbol tierra del Burladés, okupados como gaztetxe desde principios de mes.

burlada- Se instalaron a principios de mes por las bravas en los vestuarios abandonados del campo de fútbol de tierra del Burladés, y el asunto del gaztetxe llegó ayer al pleno a través de una moción del PSN que solo apoyó UPN. En su defensa, Sergio Barásoain censuró que “se solicita al vecindario ayuda, pero se está utilizando para su autoconsumo y autobombo”, que “abogan por un modelo de ocio diferente, pero lo hacen a través de la ilegalidad ante la pasividad del Ayuntamiento”, que hacen conciertos generando quejas por ruido o que utilizan el campo de tierra como parking improvisado.

Y pidió al equipo de Gobierno “información inmediata sobre las medidas tomadas y previstas ante una actuación ilegal en bienes municipales”, “regularizar la situación y asunción de consecuencias”, así como “no discriminar a otros colectivos que por la vía legal solicitan espacios para sus actividades”. Juan Carlos González (UPN) habló de ciudadanos de dos categorías;“los que tienen que cumplir con las normas y otros que, con la tolerancia de Alcaldía y el equipo de Gobierno, campan a sus anchas”, dijo que al equipo de Gobierno estos “fenómenos les generan cierta simpatía”, y se preguntó qué va a ocurrir si se produce en el lugar un accidente.

A Berta Arizkun (EH Bildu) la moción le pareció “un intento de entorpecer los proyectos de autogestión”, dudó del “repentino interés” y la solicitud de información del PSN “después de tres semanas de silencio” y aprovechando “el momento mediático del pleno”. También explicó que “en EH Bildu estamos a favor de la autogestión como una forma para desarrollar proyectos desde y para la ciudadanía”, se refirió al “diálogo y debate en común como mejor medida para seguir avanzando como pueblo”, y consideró que “a las instituciones también nos corresponde atender las necesidades, motivaciones e inquietudes juveniles”. El alcalde Txema Noval (Cambiando Burlada) reconoció esa “simpatía” hacia el colectivo a la que se refirió González tras su “cabreo inicial” por la okupación. “No deja de ser interesante que un sector bastante joven sea capaz de autogestionarse, debatir y hacer cosas”, consideró. Y explicó que están tratando de “regulalizar ese espacio dentro de ese equilibrio de que lleven su autogestión” y buscar “la coexistencia con las actividades deportivas anejas”.

González le preguntó después en tono jocoso qué pasaría si llega un día a su despacho y se encuentra al edil regionalista metido ahí con un colchón. “Te invitaré a desayunar”, respondió también con guasa Noval.

en corto

cierre de cuentas del ejercicio 2017

Superávit. Burlada cerró 2017 con 840.000 euros de superávit gracias a las licencias de obras de Erripagaña -sin ellas el déficit hubiera sido de 20.000 euros-, y una reducción del remanente de tesorería negativo de 4 a 3,3 millones. El PSN votó en contra de las cuentas porque solo se ejecutó un 72% del presupuesto o “una mala distribución de recursos”, fue una ejecución presupuestaria “penosa en inversiones” a juicio de UPN, que se abstuvo al entender que es un documento técnico y pidió más “eficiencia” para conseguir financiación del Gobierno. El alcalde reconoció esa dependencia de las licencias de obras y dijo que “la realidad de estas cuentas es que el Ayuntamiento está funcionando y prestando servicios”.