La coalición izquierdista Morena camino de acumular un inusitado poder en México

El país afronta unas elecciones históricas y un posible cambio de poder político con López Obrador como favorito

Sábado, 30 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

López Obrador, durante el mitin de cierre de campaña.

López Obrador, durante el mitin de cierre de campaña. (Foto: Efe)

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López Obrador, durante el mitin de cierre de campaña.

Guadalajara- Los mexicanos acuden el 1 de julio a las urnas en unos comicios históricos por el gran número de cargos a elegir, entre ellos el presidente, gobernadores, diputados y alcaldes, y estar en juego un cambio político que puede relegar a los dos partidos que han dirigido el país: el PRI y el PAN. Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Jaime Rodríguez Calderón, alias el Bronco, son los cuatro aspirantes a ocupar la residencia Los Pinos tras una reñida campaña en la que apenas ha habido variaciones en las encuestas. De acuerdo con todos los sondeos, el claro favorito es López Obrador, líder del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) que podría hacer propio el dicho de que “a la tercera va la vencida”.

La coalición de izquierda Morena ganaría en cuatro de los nueve estados que elegirán gobernador mañana, con lo que acumularía un inusitado poder político en el país. Los candidatos de Morena arrebatarían los cargos de gobernador al izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD) y al oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Dado que las encuestas otorgan una sustancial ventaja al candidato izquierdista Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales y la posible obtención de alrededor de 250 diputados, la coalición encabezada por Morena adquiriría un enorme poder político federal y estatal para un partido fundado en 2014. Frente a la consolidación de la coalición izquierdista que lidera Morena, el PRI sería, de acuerdo a las encuestas, el gran perdedor de la jornada electoral al perder la presidencia del país y varios cargos de gobernador, así como reducir su presencia en las dos cámaras del Congreso.

expectativasLópez Obrador, quien fuera abanderado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en las elecciones de 2006 y 2012, ha logrado crear muchas “expectativas” entre los ciudadanos, explicó Gustavo Arturo Sánchez, profesor de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del TEC de Monterrey.

Aunque aparentemente este triunfo supondría la primera irrupción de la izquierda en el Gobierno mexicano, el académico recuerda que todavía no se puede saber hasta qué punto se desmarcará Morena de sus antecesores porque, al fin y al cabo, el movimiento es un conjunto de “muchos grupos con perspectivas distintas”.

A esto se le suma la disparidad que podría alcanzar con los socios con los que comparte la alianza denominada “Juntos haremos historia”. Uno de ellos, por ejemplo, es el evangélico Partido Encuentro Social, que defiende una conservadora actitud frente a temas como el matrimonio homosexual o el aborto.

“Habría un choque de perspectivas entre Morena y sus aliados. Es uno de los peligros que puede pasar”, y además, el presidente tiene un poder “limitado” y a López Obrador podría no resultarle tan fácil cumplir alguna de sus metas -como anular la reforma educativa- si no cuenta con el apoyo del Congreso. “No hay condiciones para que haya un cambio profundo”, reflexiona el profesor.

Otro de los aspectos que hace unos años podría considerarse como insólito es la alianza entre la derecha e izquierda histórica en el país: el Partido Acción Nacional (PAN) y el de la Revolución Democrática (PRD), este último en un fuerte declive desde la salida de López Obrador. En pasados comicios, estos grupos han ido de la mano, pero es la primera vez en que lo hacen en unas presidenciales, con Anaya como candidato.

También es la primera ocasión en la que un candidato independiente, El Bronco, participa en la cita electoral, gracias a la reforma electoral de 2014.

Pero si hay un aspecto que podría ser trascendental es la eventual gran derrota del PRI, en el poder ininterrumpidamente entre 1929 y 2000, año en el que el PAN ganó las presidenciales. Dos sexenios después regresó al Gobierno en 2012 con Enrique Peña Nieto.

Las encuestas dibujan un panorama nada favorecedor para José Antonio Meade, en un muy distante tercer lugar respecto a López Obrador y Anaya.

El partido oficialista se encuentra ante “una de sus mayores amenazas” de su historia, por la posibilidad de perder varias gubernaturas, el poder en el Congreso y varias alcaldías, asegura el politólogo y periodista Mario Campos. - D.N.