la carta del día

‘Laurismo underground’

Por Fátima Frutos - Sábado, 30 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

ya sabemos que el término underground nació para designar la actividad cultural pública al margen de la oficial o principal. Aplicar ahora este vocablo a la conspicua política de Laura Pérez Ruano y sus acólitos tiene su gracia. Básicamente porque ésta consiste en torpedear y abdicar de todo lo que suene a trabajo parlamentario, iniciativa política y respeto institucional. Lo suyo es ir a la contra, sin tener más proyecto que el vivir de la política y conseguir acta de parlamentaria con “Orain Bai” o con el Sursum corda, pero estar pegada a un escaño a poder ser sin dar un palo al agua.

Que el cambio de nombre que se pretendía imponer al Grupo Parlamentario de Podemos Navarra esconde, con cada vez menos eficacia, poner en marcha una plataforma política donde el laurismo se mueva con holgura lo saben hasta los niños de Primaria. Que el Parlamento foral de Navarra no se puede brindar a proporcionar dinero público, voz ante los medios de comunicación y visibilidad a un proyecto político que no fue elegido en las urnas, y que se quiere llevar a cabo a costa de los votos de Podemos Navarra también parece bastante lógico. Porque, veamos, ¿qué es el laurismo? ¿Estamos de verdad ante una nueva ideología de corte foral-izquierdista cercana a Bildu? ¿O estamos ante un oportunismo plagado de intereses personales y pecuniarios?

Ahora mismo hay datos objetivos que nos muestran que los votos que obtendría Laura Pérez Ruano en una pugna por la Secretaría General de Podemos Navarra, como la que tuvo anteriormente ante Eduardo Santos, hoy elegido secretario general nos guste o no, no pasarían de 60. Prácticamente ese es el número de personas que acuden a las llamadas “asambleas” del laurismo en el Palacio del Condestable, donde en el rifirrafe de presentar o no presentar -el tacticismo en los tiempos sigue muy vigente- proyecto político nuevo se desgrana una suerte de izquierdismo tipo naftalina, acicalado con intervenciones de viejas glorias como las de los Místeres Escisión, provenientes todos, bien de la izquierda abertzale antigua, la batasuna, bien de la de IU. Nada que ver con el 15-M y sus propuestas.

Y es que, digámoslo ya, en Podemos Navarra no hay dos sensibilidades como nos quiere hacer ver el parlamentario Couso, sin duda el mejor lugarteniente que podría haber encontrado Laura Pérez;estómago agradecido como pocos por haberle puesto en la lista al Parlamento sin haber pisado un círculo. En Podemos Navarra hay una dirección que ha querido borrar de la faz del partido todo lo que sonase al desastre laurista del anterior mandato donde nada funcionaba y se ponía a dedo lo que hoy se rechaza, y por todo lado, cuatro disidentes a quienes no les importa el daño que se le está haciendo al Cambio con tal de seguir, sin capacidades manifiestas en el desempeño de sus funciones -véase el caso Fanny Carrillo, la coportavoz a la que nunca se le escucha y cuando se le oye en Comisión es para decir que no se ha preparado nada-, aferrados a la sopa boba del escaño.

Podemos Navarra debe hacer una labor de recuperación de las bases y de la cultura democrática y abierta ligada al 15-M. No obstante, muchos de los que fuimos generadores de sinergias para que el proyecto se implantara en Navarra, y nos fuimos hastiados de la desmaña y los tejemanejes antidemocráticos de la exsecretaria general, somos plenamente conscientes del grado de destrozo que el oportunismo laurista está causando.

El electorado de izquierdas debe saber que detrás de “Orain Bai” y la supuesta “sensibilidad política distinta” sólo se halla un, cada vez menor, grupo de personas, casi todos hombres y de bastante edad, rebotados de mil historias políticas adversas e infructíferas, dispuestos a ver a su Lolita de Nabokovcon el puño en alto riéndose del parlamentarismo foral, mientras ellos fantasean con la idea de causar daño personal a quien escribe artículos que desnudan el auténtico y desquiciante papel de Laura Pérez en la política navarra.

La autora es exinscrita en Podemos Navarra desde 2015