Sanfermines: blanco y rojo... sin amarillismos

Sábado, 30 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

una televisión privada de ámbito estatal publicaba este miércoles en sus redes sociales un artículo, con vídeo, en el que se hacía eco de una presunta polémica que habría generado el cartel de la Feria del Toro. Dicha polémica vendría por la presencia de una desnuda espalda masculina, separada por un pañuelo de una cabeza de toro, en un cartel que se llama “Minotauro”. Siempre según este canal de televisión, “muchos” verían en el cartel un símbolo “machista”, o incluso “un homenaje a La Manada”. Así lo tuitearon.

No hay nada nuevo en los contenidos audiovisuales sobre San Fermín que explotan el morbo: durante años, y viendo que “vendían”, proliferaron los reportajes que mostraban lo más sucio, morboso y violento de las fiestas. Lo hacían elevándolo a rango de “normal”, dando la sensación de que todo vale en Pamplona del 6 al 14 de julio. Pero este vídeo que mencionamos va, creemos, un paso más adelante.

Independientemente de que nos gusten más o menos el cartel de la Feria o las corridas de toros, nos preocupa el intento de manipular a las masas y tensionar los Sanfermines desde la perspectiva de género. La reciente puesta en libertad de La Manada llevó a determinados colectivos a llamar al boicot femenino a nuestras fiestas, en todo un exceso dialéctico que, tomando la parte por el todo, obvia la impresionante reacción que ha tenido la sociedad de Iruña en este caso.

La llamada “dictadura del click” es una embrutecedora espiral en la que algunos medios ascienden, sin freno, intentando “vender” mejor (o más) sus titulares y accesos a web. Para ello, no dudan en explotar al máximo el morbo, ver polémicas donde no las hay, o incluso intentar generarlas artificialmente. La supuesta noticia a la que hace referencia este escrito se acompañaba en la web de dicho canal de TV por tres (sí, 3) tuits en esa línea. Parecía que la “polémica” era más “esperada” o “deseada” que “real”. Pero no podemos permitir, como pamplonesas y pamploneses, que jueguen así con nuestras fiestas: que busquen la tensión;que manipulen la realidad para presentar Pamplona como una ciudad insegura o, lo que es peor, permisiva con la violencia sexual.

Lejos de ayudar a serenar el discurso y ofrecer una información que ayude a entender los fenómenos, a posibilitar salidas reflexionadas a situaciones sociales complejas, hay formas de comunicar que enardecen los instintos más primarios, más segregadores, más reactivos... alimentando una espiral especialmente peligrosa y dolorosa como es la violencia contra las mujeres.

No: Iruña no tolera las agresiones sexistas. Bien claro está en los carteles que reciben al visitante en las entradas a nuestra ciudad. No, los Sanfermines no son un espacio especialmente peligroso;porque, por desgracia, la mayoría de las agresiones se producen en nuestra vida más cotidiana. No: nuestras fiestas no son especialmente machistas, ni todos los hombres que las disfrutan unos agresores. Es más: seguro que muchos de ellos han ayudado en más de una ocasión a mujeres que hayan podido estar viviendo alguna situación incómoda. Y ese cartel no contiene ningún tipo de homenaje a La Manada;pero, probablemente, la presunta polémica se habría producido también si la espalda pintada hubiera sido femenina. Exactamente por el motivo opuesto al de la que ahora quiere, artificialmente, crearse.

Hemos demostrado en estos últimos años nuestra gran concienciación contra la violencia sexista, los abusos, los excesos, la inseguridad que pueden padecer las mujeres. Nuestras instituciones se han sumado a ello;y todas y todos sabemos que, como dice la última campaña del Gobierno de Nafarroa, ponerse el pañuelo rojo al cuello es una responsabilidad: el mundo nos mira, y lo que hagamos en fiestas hará que ese público universal nos juzgue de un modo u otro. En la ciudadanía somos conscientes;algunos medios no, o no actúan en consecuencia.

Parece que toca atacar a los Sanfermines y a Pamplona. Parece que haya a quien le interese. Si, en ese contexto, no podemos tolerar los ataques gratuitos y las manipulaciones interesadas... mucho menos podemos permitir que se hagan en un tema tan serio y doloroso como la violencia sexista.

Firman este artículo: Koldo Martínez, Ana Ansa, Jabier Arakama, Virginia Alemán, Esther Cremaes y Iosu Janices. Miembros de Zabaltzen, Asociación Política integrada en Geroa Bai