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UPN amenaza con denunciarle por contar la anécdota de Las Pocholas

El exdirector de CAMP reveló cómo ya en 1998 el nombre de Goñi salió durante una comida con Sanz, Iribarren y Taberna

Sábado, 30 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

PAMPLONA- Que se vuelva a hablar de la ya mítica comida en Las Pocholas no ha gustado nada de nada a UPN. Tanto, que incluso el partido de Javier Esparza amenazó ayer con demandar a López Merino por si en su reconstrucción de la anécdota -publicada y conocida desde hace años- hubiese incurrido en una falta a la verdad, como acusa UPN.

En realidad, no es más que una pequeña rabieta por parte de los regionalistas, porque la amenaza no tiene un pase. El primer día de comparecencia, el exdirector de la CAMP contó como el 23 de marzo de 1998 fue invitado a una comida con Miguel Sanz, por aquel entonces presidente del Gobierno de Navarra, para hablar de la presumible fusión de las cajas navarras. Merino indicó que la invitación le llegó a través de Francisco Iribarren, por aquel entonces jefe de gabinete de Sanz, quien le dijo que la comida iba a ser a solas. Al llegar, López Merino se encontró en la mesa con Sanz, pero también con el propio Iribarren y con un tercer invitado, Javier Taberna, presidente de la Cámara de Comercio. Según la versión de Merino, en esa comida el nombre de Enrique Goñi ya se insinuó como posible director general para la nueva caja recién fusionada, a través de una elocuente expresión que atribuyó a Javier Taberna -“El año que viene ganamos las elecciones, fusionamos las cajas y Kiko director general”- y que quedó grabada por “una agencia de seguridad”. La cosa quedó ahí el primer día.

Al siguiente viernes, López Merino, motu proprio, hizo una aclaración. Dijo que el furor del debate con Luis Zarraluqui le confundió y que la grabación la hizo él mismo, con una grabadora que le proporcionaron esos servicios de seguridad.

Todos los grupos lo entendieron, pero UPN ha tratado de hacer un mundo del desliz para ocultar un episodio en el que Goñi ya se postulaba (al menos de palabra y sobre el mantel) como posible director general. “Nos llama la atención que en una decisión tan crucial para Navarra estuviesen personas tan ajenas a las cajas”, cuestionó Arantxa Izurdiaga, de EH Bildu. Lejos de dejar pasar el episodio, UPN ha insinuado una especie de revelación de secretos (Zarraluqui acusó ayer a López Merino de espía) y quiere que el Parlamento investigue las palabras de Merino. Eso sí, sobre la comida en sí presidida por Sanz no preguntó nada. - A.I.R.