La bandera ondea y emociona al pueblo

El acto central de las fiestas reúne a cientos de vecinos y deja paso a un fin de semana que se anticipa abarrotado

Lander Santamaría | Juan Mari Ondikol - Sábado, 30 de Junio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

El ‘banderari’ Eduardo Almandoz, 16 de sus 35 años en la faena, hace ondear la enseña de Doneztebe ante el pueblo, el alcalde Xanti Uterga y el juez de paz, Pedro Bañares.

El ‘banderari’ Eduardo Almandoz, 16 de sus 35 años en la faena, hace ondear la enseña de Doneztebe ante el pueblo, el alcalde Xanti Uterga y el juez de paz, Pedro Bañares. (JUAN MARI ONDIKOL)

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El ‘banderari’ Eduardo Almandoz, 16 de sus 35 años en la faena, hace ondear la enseña de Doneztebe ante el pueblo, el alcalde Xanti Uterga y el juez de paz, Pedro Bañares.El característico salto de los hombres en el Trapatan para llamar la atención de las mujeres.Oskar Mindegia, Itziar Irigoien y los jóvenes txistularis locales.

doneztebe- El acto central y de largo el más emotivo de las fiestas de Doneztebe volvió a reunir en la plazoleta que se forma frente a la iglesia parroquial de San Pedro, el patrono, a decenas de vecinos todos unidos como para testimoniar su fidelidad y cariño hacia la localidad que les vio nacer o que les ha acogido generosa con los brazos abiertos. Se trata del que se conoce como el Baile de la bandera, Banderadantza, y la interpretación del típico Trapatan que une a mujeres y hombres. Los dos eventos son algo así como el documento de identidad de la villa, considerada la capitalidad y el centro administrativo y de servicios de la comarca de Malerreka.

La jornada se inició con una ofrenda floral al patrón San Pedro y siguió con la misa mayor que ofició el párroco, Juan Zabala, y cantó con solvencia y brío la Coral Mendi, en especial el Tú es Petrus de Lorenzo Perosi y el anónimo ¡Gora Doneztebe!,a plena satisfacción.

A la salida del templo esperaba un gentío, mientras sonaban txistus y tamboriles, y el banderari (antaño el síndico municipal que actuaba de abanderado), Eduardo Almandoz, se preparaba para ondear la enseña oficial de Doneztebe. Almandoz lleva 16 de sus 35 años protagonizando el Baile de la bandera y haciendo alarde de fuerza de sus brazos y soltura de riñones y cintura para mover la insignia local: “Hasta que el cuerpo aguante”, como acostumbra a decir.

Es apenas un minuto lo que dura el acto, que emociona y pone lágrimas de recuerdos en los ojos y el mazapán de la emoción en las gargantas, y que culmina con una merecida ovación. Eduardo Almandoz, el banderari relevó a Juan Luis Odriozola, que hizo lo propio con el inolvidable Federico, hombre de carácter y cocinero de altos vuelos.

el trapatanLuego llegó el Trapatan, dantza de cortejo felizmente recuperada con ayuda de la baztandarra Mari Cruz Goñi y de la protagonista del chupinazo, Loli Ostolaza, un precioso baile autóctono. Los txistularis fueron Oskar Mindegia e Itziar Irigoien, que en su juventud son los más veteranos, junto a la cuadrilla de jóvenes que les siguen.

Y los dantzaris que interpretaron la airosa y espectacular dantza, los fieles Tomás Sanz, Joseba Legarra, Xanti Uterga, Joxe Irigoien, Andrés y Juan Ramón Ostiz, Janire Iribarren, Goreti Lana, Itsaso Estanga, Andrea de Rueda, Uxue Ibarrola, Lorena Juanena, Amaia Jorajuria e Irati Huarte. De forma inesperada, de ocho parejas habituales dos no pudieron completarse y formaron seis hombres por ocho mujeres. El siempre dispuesto Juan Ramón Ostiz teme por la falta de relevo, pero seguro que todo se andará.