Inocente y culpable

Por Tomás de la Ossa - Lunes, 2 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

No sabemos si el Tour acierta o se extralimita al vetar a Chris Froome (dice que da mala imagen a la carrera por tener una causa de dopaje abierta, pero aún no está condenado). Sin embargo, es indudable que no se habría llegado a esta situación si se hubiera resuelto antes el posible positivo del británico ¡el 7 de septiembre de 2017! Casi diez meses sin que nadie haya dictado una sentencia que, para colmo, parece muy sencilla: decidir si su positivo por salbutamol fue por un uso correcto de Ventolín (sufre asma) o abusó de ese medicamento para tener ventaja ante sus rivales. Como si a alguien le diera miedo castigarle, como si a alguien le diera vergüenza absolverle o como si el reglamento, tan exhaustivo en otros aspectos, no reflejara en ningún apartado que los casos no se pueden quedar en el limbo, con ciclistas en la caja de Shrodinger, inocentes y culpables a la vez. Así no se lucha contra el dopaje;así solo se hace el ridículo.

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