La Real cambia de década

el cambio generacional en su plantilla otorga protagonismo definitivo a los jugadores nacidos en los 90, quedando atrás la quinta de los 80 que ascendió y entró en la champions

Marco Rodrigo / Javi Colmenero - Lunes, 2 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Varios jugadores de la Real, en Zubieta durante uno de los últimos entrenamientos de la temporada 2017-18.

Varios jugadores de la Real, en Zubieta durante uno de los últimos entrenamientos de la temporada 2017-18. (Javi Colmenero)

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Varios jugadores de la Real, en Zubieta durante uno de los últimos entrenamientos de la temporada 2017-18.

donostia- “Relevo generacional”. Se trata de una de las expresiones de moda en el entorno realista, utilizada ya por el director de fútbol Roberto Olabe. La situación a la que se enfrenta en este sentido la plantilla txuri-urdin responde a una simple ley de vida: los futbolistas cumplen años y los equipos encaran cambios tan naturales como inevitables. Pero sí parece claro también que los efectos que van a tener los movimientos acometidos este verano se van a ver agudizados a simple vista por la identidad de quienes dejan el vestuario blanquiazul. Xabi Prieto y Carlos Martínez eran miembros de peso en un grupo cuyo mencionado relevo generacional va a significar también un trasvase de liderazgos.

La salida del capitán, del lateral de Lodosa y la próxima confirmación de la desvinculación de Markel Bergara se suman a marchas relativamente recientes como las vividas por Ion Ansotegi o Mikel González, quedando atrás de forma casi definitiva la macrogeneración de jugadores nacidos en la década de los 80 con la que la Real consiguió salir del infierno. Un simple vistazo al once tipo del ascenso supone una buena prueba de ello, ya que nueve de sus integrantes respondían al mencionado perfil: Bravo, Carlos Martínez, Mikel González, Ansotegi, De la Bella, Diego Rivas, Xabi Prieto, Zurutuza e Imanol Agirretxe. Mikel Aranburu (1979) representaba la veteranía en la alineación. Y Antoine Griezmann (1991) el esperanzador futuro que estaba por llegar.

El proceso de rejuvenecimiento del equipo tuvo su continuidad durante las primeras temporadas tras el acceso a la máxima categoría. Y el indicador vuelve a ser un once tipo, en este caso el del equipo que a las órdenes de Philippe Montanier se clasificó para la Champions League en 2013, tres años después de subir. Aranburu ya había colgado las botas. La generación de los 80 vivía quizás sus mejores años. Y los representantes de la quinta de los 90 asomaban cada vez con más fuerza. Bravo, Carlos Martínez, Mikel González, De la Bella, Markel Bergara, Xabi Prieto, Carlos Vela e Imanol Agirretxe pertenecían al grupo de los mal llamados veteranos. Completaban la alineación habitual el propio Griezmann (aún en la Real), Iñigo Martínez (1991) y Asier Illarramendi (1990).

un proceso sin finDesde la recordada noche de Riazor, en la que el equipo celebró la cuarta plaza, han transcurrido cinco años. Durante este período de tiempo, la Real ha obtenido dos billetes europeos y su peor clasificación liguera ha sido la 13ª plaza de la recién concluida temporada, en la que en ningún caso ha pasado apuros para salvar la categoría. Los txuri-urdin se han asentado en Primera a nivel deportivo y económico, reforman su estadio gracias en gran parte a los ingresos por la venta de futbolistas, y trabajan en un nuevo proyecto que a priori se antoja ilusionante. Todos estos cambios se han realizado desde la estabilidad de un proceso de rejuvenecimiento de la plantilla apoyado en la cantera de Zubieta, y cuyos efectos van a resultar más evidentes que nunca en la composición del plantel que iniciará la próxima Liga.

El once tipo de la pasada campaña ha estado formado por los siguientes jugadores: Rulli;Odriozola, Navas, Llorente, De la Bella;Illarramendi, Zurutuza, Xabi Prieto;Canales, Willian José y Oyarzabal. Cuatro (Navas, De la Bella, Zurutuza y Xabi Prieto) nacieron en los 80. El resto, en los 90, una generación cuyo predominio va a pasar a resultar definitivo cuando el equipo reanude los entrenamientos a comienzos de julio. Sin el capitán, con el futuro de Moreno o De la Bella aún sin aclararse, y con las lógicas dudas que produce la situación de Agirretxe a nivel físico, los futbolistas con edades comprendidas entre los 28 y los 21 años van a suponer el núcleo duro de un grupo cuya capitanía recae en Asier Illarramendi. Simbólico.

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