Casco rojo

No corráis

Por Sergio Garbisu - Lunes, 2 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Galería Noticia

Parece que a cada carrera debemos destacar que se ha batido el récord de vuelta de la pista, o que se ha alcanzado la mayor velocidad punta de la historia, o tal y cual. Pues resulta que no, fíjense.

Ayer, correr se corrió poco, dos segundos más lentos que la pole del sábado, que a su vez era ya un segundo más lenta que el récord del circuito. ¿La alta temperatura inusual en La Catedral? ¿El fuerte viento racheado? Sea lo que fuera, este bajo ritmo provocó la mejor carrera de este año, y posiblemente una de las tres mejores en lo últimos cinco años, con 16 pilotos entrando en 16 segundos.

Inviable contar los adelantamientos, o más bien los hachazos, que todos cometieron. A cuchillo, pero limpios. Todos contra todos. Compañeros de Ducati por el trono rojo, próximos compañeros en HRC para marcar territorio, viejos contra gallitos del mismo box, solteros contra casados... todos zurrándose y meando por las esquinas marcando territorio, en una carrera para volver a ver tranquilamente e ir recuperando uñas.

A ello también ayuda un circuito mítico como Assen, que si bien a cada remodelación lo van afeando más, mantiene sus características de circuito europeo, viejuno y estrecho, con su mítica chicane, curvas enlazadas, peraltes que ofrecen imágenes más cercanas al ballet que a una carrera. Circuito que, en principio, es uno de los marcados como complicados en el calendario para Marc.

Muchas curvas a derechas y un trazado históricamente ligado a Yamaha. Pero ya nada se le resiste. Está de dulce y, sin evitar la pelea, supo guardar para faltando cuatro vueltas, darlo todo y sacar la diferencia definitiva. Golpazo en la mesa, sonrisa enorme y vía libre. Solo queda esperar que el resurgir de Mack y Yamaha no sea flor de Assen y podamos ver más duelos así. Pero por favor, seguid sin correr tanto.

Más sobre Otros Deportes

ir a Otros Deportes »