¿Por qué no gusta a todos la nueva Ley de Residuos?

Por Juan del Barrio - Lunes, 2 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

resulta cuando menos sorprendente el que los fabricantes españoles de latas de bebidas se manifiesten en contra de la nueva Ley de Residuos de Navarra, donde se incluye tímidamente la posibilidad de implantar el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), comúnmente conocido como Sistema de Retorno de Envases. Al mismo lo califican de “innecesario, caro, no mejorará el porcentaje de recuperación y reciclaje y no contribuye a mejorar el medio ambiente”.

Y llama la atención porque no se entienden sus argumentos contrarios a esa ley, cuando su negocio debería consistir únicamente en fabricar envases y venderlos. Qué más les da si se recogen de una manera o de otra... ¿O es que hay alguna otra motivación no declarada?

Los fabricantes de latas para la recogida de sus envases están acogidos al Sistema Integrado de Gestión de Ecoembes, que data de la década de los años 80 del siglo pasado. Es un sistema obsoleto, caduco y pensado en su inicio cuando no se esperaba el elevado abandono de envases en la naturaleza. Pero los tiempos cambian, se redactan nuevas directivas europeas y al parecer Ecoembes no quiere enterarse de que la lógica ambiental va afortunadamente por otros derroteros.

Los datos que ofrece Ecoembes a la Administración referentes al número de envases fabricados y los reciclados (por los que debe pagar) carecen de rigor, ya que no están auditados. La Administración los acepta como mal menor porque es imposible conocer los envases puestos en el mercado. Es muy complicado también conocer los datos de lo que realmente se recicla (recogido selectivamente menos el rechazo que va a vertedero). En el Plan de Residuos de Navarra 2017-2027, de acuerdo a los datos aportados por Ecoembes, en la recuperación de algunas fracciones se alcanzaron porcentajes superiores al 100% (ver tabla 4.13 del citado plan), hecho que constata que todavía hay envasadores que ponen en el mercado envases sin adherirse al Sistema de Gestión, o que para pagar menos al Punto Verde declaran menos envases que los puestos en circulación. Esto no pasaría con el sistema SDDR al que se oponen, ya que en tiempo real la Administración informáticamente se entera de los envases vendidos y los recuperados. Creo que ésta es la razón de por qué al sector no le interesa el SDDR y se oponen al Plan de Residuos de Navarra.

Una de las afirmaciones de esos fabricantes de latas referida al medio ambiente es “en el estudio de algunas de las más importantes acciones de recogida en costas y playas que se llevan a cabo en numerosos países y donde la presencia de latas de bebidas es meramente testimonial, con valores inferiores al 1%”. Hombre, todos sabemos que las playas turísticas están muy limpias, como no podría ser de otra manera, a no ser que los ayuntamientos quisieran ver alejarse a turistas y visitantes. Pero fuera de esas playas, es una realidad dolorosa comprobable el encontrar envases de todo tipo en los lugares más insospechados, mares, ríos, montes, campo, ciudades, etcétera y ahí no llega el sistema de recogida que nos propone la patronal de fabricantes de latas de bebida. Por tanto, al margen de los datos económicos que manejan, algo debería cambiar para que esa preocupante realidad desaparezca.

Los tiempos cambian, se redactan nuevas directivas europeas y al parecer Ecoembes no quiere enterarse de que la lógica ambiental va afortunadamente por otros derroteros

El nuevo sistema SDDR pretende ser complementario del sistema actual y las directivas europeas priorizan la reducción y la reutilización antes que el reciclado. En cambio, con el sistema defendido por Ecoembes sólo se consigue reciclar y en muy baja proporción… baja no solo por la poca e insuficiente participación ciudadana, sino por la mala calidad de los materiales recuperados.

En la actualidad, en más de 40 países de todo el mundo se aplica el Sistema de Retorno y en otros se está estudiando su implantación. En todos ellos -con años de experiencia- están satisfechos con dicha iniciativa porque funciona y no están dispuestos a cambiarlo por el que nos ofrecen estos fabricantes de envases metálicos. Además la Comunidad Europea recomienda el SDDR e incluso está planteando una futura directiva que lo incorpore en todos los países miembros.

El Sistema SDDR -que tuvo muy buena acogida los meses que estuvo instalada la máquina en nuestra ciudad- permite no solo recuperar latas de bebidas, sino también botellas de plástico de agua y refrescos, botellas de todo tipo, brik, etcétera, lo que significa que en el caso de las botellas de vidrio se podrían recuperar enteras y lavarlas para volver a utilizar. Ahora se pican para llevar a las empresa vidrieras fabricantes de esas botellas. El ahorro energético en el transporte y fabricación resultaría importante y el medio ambiente nos lo agradecería. ¿Pero por qué no se hace así? A esto nos debería responder Ecoembes-Ecovidrio, que aunque proclaman que solamente son gestores de residuos sin ánimo de lucro, la realidad me hace sospechar que el negocio está detrás de esto. No hace mucho tiempo Ecoembes-Ecovidrio ofrecieron una conferencia en Pamplona, donde no fueron capaces de invitar al Gobierno de Navarra y en la misma descalificaron el nuevo Plan de Residuos. ¿Podemos creer que estas empresas están defendiendo los intereses del medioambiente y de la sociedad… o los propios?

El nuevo Plan Navarro de Residuos y la ley que lo sustenta representa un limitado avance en el imprescindible cambio en la manera de gestionar los residuos que se venía haciendo hasta ahora. Es un pequeño paso al que espero le sigan otros más.

Contribuir al desarrollo de políticas de Residuo Cero con el objetivo de avanzar desde la actual cultura del usar y tirar a una de aprovechamiento máximo de los recursos mediante la reutilización y el reciclaje de calidad, debería ser objetivo compartido por todos, empezando por los políticos.

El autor es miembro del Consejo Navarro de Medio Ambiente

Últimas Noticias Multimedia