Bibliotecas: horario reducido todo el año

Idoia Sobrino López - Miércoles, 4 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Escucho y leo, una vez más, el problema que supone para la gente de Iruñerria que en verano se “reduzca el horario de las bibliotecas de Navarra” (carta al director del 29/06/2018).

Aclaro, en primer lugar, que soy bibliotecaria y apuesto firmemente por que los servicios bibliotecarios se ofrezcan como se deben: con personal cualificado y en un horario amplio. No solo para aquellas personas que necesitan estudiar (pues en ese caso no necesitan una biblioteca sino una sala en silencio con mesas, sillas y, si me apuras, enchufes), sino para todas las que quieran hacer uso de cualquiera de los servicios presenciales de las bibliotecas públicas (los on line siguen disponibles): préstamo de música, películas, libros, acceso a la información, también turística, actividades de ocio, lectura de prensa o revistas… o simplemente disfrutar del espacio mismo que ofrece una biblioteca.

Todo esto, la mayoría de las bibliotecas navarras ya lo ofrecen en horario reducido (el 80% de ellas solo abren 4 horas al día durante todo el año), dejando sin ese servicio público, que muchas veces suele ser el único en varios kilómetros a la redonda, durante la mayor parte del día a toda la población que paga sus impuestos igual que la gente de la capital. Curiosamente, esa gente privada de biblioteca durante la mayor parte del tiempo, y que por cierto, también estudia oposiciones, es la que menos se suele quejar. Y quizá por eso me enfada escuchar a la gente de Iruña decir que les perjudica tener más de 10 bibliotecas abiertas en la Cuenca durante todo el verano porque por la tarde están cerradas.

Claro que tendrían que estar abiertas, pero no las de la Cuenca y por la tarde también en verano;tendrían que estar abiertas, durante más horas y durante todo el año, todas las bibliotecas de Navarra, también las de los pueblos. Y tendría que haber personal cualificado y a esas/os profesionales se les tendría que pagar por el trabajo que hacen.

En mi opinión, ante la problemática general, la solución no empieza por dar más servicios a quienes más recursos tienen, es decir, priorizar a la gente de Iruñerria y sus bibliotecas.

El cambio y la demanda social tienen que ser más profundas, de todas y para todas. Y el Gobierno y los ayuntamientos tienen que querer invertir en ello. Hace décadas que la lucha es esa en el sector, bienvenidos sean todos los apoyos (y gracias por los que hace años ya que venimos recibiendo).

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