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Historias con compromiso social

Elisa Chacartegui, Adriana Eransus, Villar López, Matilde Prieto, Naiara Palacios, Ruth González, Miriam Zaragueta y Leire Leza, ocho rostros de los Sanfermines narran su experiencia desde mañana

Ana Ibarra Bergasa/Beroiz/Porto - Viernes, 6 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Adriana Eransus, autora del cartel de fiestas.

Adriana Eransus, autora del cartel de fiestas. (Unai Beroiz)

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Son mujeres que tienen o han tenido un protagonismo en las fiestas de esta ciudad. Mujeres que han destacado por su fuerza, altruismo, lucha e instinto. Y que compatibilizan -o lo han hecho- la fiesta con su trabajo y su familia. Elisa Chacartegui (1941) fue la primera mujer en lanzar el Chupinazo en las fiestas de 1981. Precisamente el día que cumplió 40 años. Fue una de las primeras mujeres en formar parte de la corporación municipal (UCD) de 1979, el primer gobierno en democracia. “Fue una manera de abrir camino de la que me siento orgullosa”, dice Chacartegui rememorando lo que fue “una concejalía maravillosa en un momento difícil” -tras los sucesos del 78- cuando “parecía que los Sanfermines se habían acabado para siempre”.

Una mirada positiva de la fiesta en la que coincide Adriana Eransus, la autora del cartel de este año, Ciudad de luces, una composición atípica, inspirada en la películaLa la land, y un reflejo de su forma de entender San Fermín: “Son especiales, tienen alma y nosotros, los de Pamplona, lo sabemos”, señala frente a aquellas corrientes de opinión que intentan vender la imagen de una fiesta donde todo vale”. “Hemos dejado pasar muchas cosas. Yo misma no dejaría ahora a mi sobrina aguantar lo que a mí me han hecho como mujer en fiestas”, admite.

Esa lectura crítica también la conoce bien la fotoperiodista de la agencia Efe Villar López, que acumula 18 años inmortalizando la fiesta con su cámara. Apunta a la importancia de transmitir la sociedad “con veracidad” todo lo que se cuece en nueve días por San Fermín, le da miedo dormirse en el encierro y repite la palabra “responsabilidad” desde una profesión en la que abunda el género masculino porque “es muy sacrificada y de mucho desgaste”, y reconoce que son “sensibilidades diferentes”. Como fotógrafa se queda con momentos dramáticos del encierro porque “hay gente que no sabe ni por donde vienen los toros”.

De peleas en la calle sabe mucho Matilde Prieto, con 31 años de experiencia en el quirófano de la Plaza de Toros. Se jubiló el año pasado pero de la enfermería de la plaza no se quita. “Mientras el doctor Hidalgo cuente conmigo, yo encantada”. Un trabajo que, tal y como reconoce, ha cambiado y a mejor, principalmente por la atención que realiza Cruz Roja a pie de calle, “una criba muy importante y nada que ver con lo que sucedía hace 30 años”. “Veníamos aquí a las seis o siete de la mañana, no abríamos las puertas y teníamos gente que se había cortada en la calle...”, relata.

Sobre emergencias y grandes retos habla Naiara Palacios, voluntaria de la DYA en el encierro. El “cuerpo” de la Abuela en la comparsa debuta este año bajo las faldas de la giganta europea. Todo un sueño para esta pamplonesa, nieta y sobrina de porteadores. “La primera vez que cogí a la reina asiática pensaba que se me caía, pero al final puedes”, asegura.

Como buena mujer, sabe que más que fuerza hay que tener maña, y hace encaje de bolillos para ajustar la agenda festiva con sus dos hijos.

Otros cursos de conciliación podría dar Ruth González, que preside la peña Oberena, una las cuatro que están dirigidas por mujeres. Trabaja durante muchos meses para que disfruten 268 peñistas, y tiene tiempo para disfrutar de su hija Nahia Pascual. Recuerda un tiempo no tan lejano en el que las mujeres no formaban parte de las peñas sanfermineras o lo hacían de forma muy tangencial hasta que en los setenta muchas mujeres se plantaron. Ella no conoció lo de las mujeres “en casa lavando la ropa pero le tocó a mi madre”, destaca.

Otra animadora de las fiestas, Miriam Zaragueta, pone ritmo y ambiente a las esquinas más concurridas de Iruña con sus txundas desde la txaranga Jarauta 69. Entró en 2002 para sustituir a otra mujer en los palillos, Isa, dice porque “solo nosotras tenemos narices para estar tocando las txundas durante horas”. Muy cargada de pilas igualitarias Leire Leza ha vivido también los cambios dentro de Duguna. El grupo de danzas estrenó hace ya un año un traje que visten por igual ellos y ellas. “La dantza tiene necesidad de las mujeres y de su protagonismo”. Precisamente las Troke dantzak, que se estrenarán mañana, pondrán ritmo y piel a una fiesta en la que, por primera vez, las diferencias no tienen cabida.