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Arranque explosivo

La multitud se volcó en un Chupinazo limpio e igualitario - La ikurriña, Altsasu y las críticas a la justicia estuvieron presentes en una plaza teñida de rojo y blanco

Jon Aristu - Patxi Cascante/Unai Beroiz/Javier Bergasa - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Decenas de personas esperan con el pañuelo en alto a que los integrantes de Motxila 21 prendieran la mecha.

Decenas de personas esperan con el pañuelo en alto a que los integrantes de Motxila 21 prendieran la mecha. (Patxi Cascante)

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Decenas de personas esperan con el pañuelo en alto a que los integrantes de Motxila 21 prendieran la mecha.Un extranjero es alzado antes de lanzarse el Chupinazo.Un jóven es manteado por varias personas mientras otras no quitan la mirada.Un grupo de jóvenes bebe de las botas de vino.
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detalles

Blanco y rojo. Llamó la atención la “limpieza” en cuanto a colores llamativos en el Chupinazo de ayer. Predominaron el rojo y el blanco en una plaza en la que el morado fue protagonista por la sangría que se lanzó. Esto demuestra que en el día de ayer, a pesar de ser viernes, hubo una mayor presencia de gente de casa, tanto de Iruña como de Navarra.

La ikurriña, motivo de discusión. Cuando un grupo de jóvenes desplegó la ikurriña, una parte de la plaza les contestó con gritos de “Que viva España”, a lo que los jóvenes contestaron cantando “Puta España y puta selección”. Los pequeños altercados no fueron a mayores y todos disfrutaron del inicio de la fiesta.

Un Chupinazo en igualdad. La iniciativa de vestir de negro no tuvo éxito y las mujeres disfrutaron de la fiesta como lo han hecho siempre, de rojo y blanco. Durante el acto inaugural de las fiestas no hubo ningún percance y se dio comienzo a los Sanfermines de manera igualitaria, sin imágenes avergonzantes, que gracias al trabajo de todos y todas, son historia.

Reivindicaciones. ‘Altsasukoak askatu’, ‘Euskal presoak etxera’, ‘Esta justicia es una mierda’ o ‘Iruñerriko gaztetxeen defentsan’ fueron las reivindicaciones que aparecieron junto a la ikurriña y la bandera independentista de Navarra. Los presentes cantaron en favor de la liberación de los de Alsasua durante varios momentos de la mañana.

Osasuna e Islandia, presentes. No faltó tiempo para corear cánticos a favor del equipo rojillo. Los osasunistas presentes e incondicionales se acordaron de su equipo en el día de ayer. Tampoco pasó desapercibido el grito, ya típico, que hacen los islandeses en sus citas futbolísiticas. El “uh, uh, uh” ascendente fue protagonista durante la hora de espera previa.

la cifra

14

atenciones. Cruz Roja atendió, durante el inicio de las fiestas de San Fermín, a 14 personas en sus tres puestos de asistencia y en la Unidad de Primera Atención (UPA). Una de ellas fue trasladada a un centro hospitalario.

La mayoría de las intervenciones se realizaron en el puesto de Carlos III donde se atendió a cinco personas por heridas, una por traumatismos, una por quemaduras, una por intoxicación etílica, una por otras razones y una última fue trasladada. En el puesto de la Cuesta de Santo Domingo se atendió a tres personas y en el de San Saturnino no se realizaron asistencias.

pamplona- El anhelo y la ganas acumuladas durante un año entero estallaron ayer en la plaza Consistorial de Pamplona a las 12 horas de la mañana. Los que vinieron por primera vez alucinaron, los intermitentes volvieron a vibrar y los que no fallan disfrutaron del inicio de las que son sus fiestas. Esa marea humana que no para quieta conforme avanza el reloj de la fachada consistorial levantó, a puro ser fuerte, los pañuelos cuando los integrantes de Motxila 21 se asomaron al balcón del consistorio pamplonés al mismo tiempo que se acordaban del santo a grito de “¡San Fermín, San Fermín!”.

El 6 de julio es ese día en el que la plaza del Ayuntamiento se ensancha para que algo, que sobre el papel parecería imposible, suceda y miles de personas asistan al famoso Chupinazo. Algunos de los asistentes bromeaban y recomendaban a los que trataban de pasar que no lo hicieran. “Que no entren, diles que no hay sitio”, apuntaba un veterano con humor. Cuando todos, o al menos los que lo intentaron con ahínco, estaban dentro, Leire Zabalza e Ibai Ganuza, de Motxila 21, hicieron botar a una ciudad, a un sentimiento, dando inicio a las fiestas que decorarán las calles de Pamplona durante los próximos ocho días.

los de casa, a la horaDesde las 10.30 horas, a falta de hora y media para que sonara el Chupinazo, la plaza ya contaba con centenares de personas teñidas de color morado debido a la cantidad de sangría que, por diversión, se habían echado unos a otros. No hace falta decir que pocos o ninguno de ellos quedaba a la hora de la verdad. El desgaste físico, la cantidad de alcohol o la propia avalancha les hizo salir de la plaza a falta de pocos minutos.

Hacia las doce menos diez, se produjo la primera marea de camisetas blancas que invadía el centro de la fiesta. A partir de entonces y hasta que las puertas de los balcones del ayuntamiento se abrieron, los de casa, los que conocen cuándo y cómo se debe entrar, continuaron entrando a la plaza Consistorial. La mítica avalancha de menos cinco minutos tuvo su efecto y puso a cada uno en su sitio. Se abrieron las puertas, sonaron los timbales y la marea paró. Se detuvo y los que pudieron o los que lograron apoyar sus pies en el suelo levantaron sus pañuelos a la espera de que la mecha prendiera. Al sonar el cohete, se desató la locura y, aunque la plaza continuara llena, gran parte de ella abandonó al ritmo de “ya llegó el verano, ya llegó la fruta”. Los besos y los abrazos se sucedieron entre esas personas que acudieron al Chupinazo con familiares o amigos a los que, nada más atarse el pañuelo al cuello, felicitaron las fiestas.

mayor despliegue reivindicativoEl Chupinazo de San Fermín siempre ha sido un lugar en el que, aparte de la fiesta, queda tiempo para acordarse de la parte política. Aun así, este año el asunto adquirió una envergadura distinta. Algunos, durante los últimos meses se han empeñado en dar motivos a la sociedad navarra y el despliegue de ayer fue mayor que el de años anteriores. Además de la tradicional ikurriña, que estuvo en la calle, ya que no pudo estar en el ayuntamiento, lucieron pancartas con lemas como Esta justicia es una mierda,o Altsasukoak askatu. En el balcón de la casa consistorial también lució una pancarta que rezaba Utzi Altsasu bakean (Dejad a Alsasua en paz),aparte de la color arcoíris por la libertad sexual y de género.

La iniciativa de vestir de negro que llegó desde Valencia y el grupo feminista de Iruña rechazó durante esta semana no tuvo éxito, ya que las camisetas negras brillaron por su ausencia y las mujeres disfrutaron vestidas de pamplonicas. Uno de los momentos curiosos de la mañana fue cuando un hombre cogió a su amiga a hombros y se le acercaron tres agentes de paisano para que la bajara.

‘momentico’ sanfermineroPara muchos, el Chupinazo no es el mejor momento de la mañana de ayer. A eso de las 12.20 horas, cuando la plaza Consistorial seguía repleta, pero de gente que conoce la fiesta, los gaiteros y los txistularis aparecieron en medio de un trabajado cordón policial para alborotar, más si cabe, al personal. Los allí presentes levantaron los brazos mientras movían las manos hacia los lados y saltaron al ritmo de las gaitas. Uno de los instantes más emocionantes de los Sanfermines, de esos en los que los bellos se erizan.

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