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Motxila 21, con ganas de “meter mucho ruido”

mientras ibai ganuza y leire zabalza prendían la mecha en el consistorio, sus compañeros animaron desde casa seminario

Un reportaje de Joana Lizarraga. Fotografía Unai Beroiz - Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Los integrantes de Motxila 21 que no lanzaron el Chupinazo vivieron el inicio de las fiestas en Casa Seminario, desde donde pudieron ver a sus compañeros Leire Zabalza e Ibai Ganuza.

Los integrantes de Motxila 21 que no lanzaron el Chupinazo vivieron el inicio de las fiestas en Casa Seminario, desde donde pudieron ver a sus compañeros Leire Zabalza e Ibai Ganuza. (Unai Beroiz)

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Los integrantes de Motxila 21 que no lanzaron el Chupinazo vivieron el inicio de las fiestas en Casa Seminario, desde donde pudieron ver a sus compañeros Leire Zabalza e Ibai Ganuza.

“Déjame más sitio”, “yo no entro bien”, “creo que me está dando vértigo”, “haced hueco que aún falta la mitad”. La tranquilidad del edificio de Casa Seminario se rompió cuando llegaron los protagonistas de la mañana: los rockeros de Motxila 21.

A excepción de Leire Zabalza e Ibai Ganuza, encargados de prender la mecha que inició los Sanfermines, y Ainhoa Lizarraga Etxeberria y Mari Jose Leoz Tellería, las voluntarias que los acompañaron, el resto de integrantes de la banda musical de la Asociación de Síndrome de Down irrumpió con fuerza y alegría en el tercer piso de Casa Seminario. Mikel Etxart Altuna, Aitor de Miguel Urzainqui, Gonzalo Purroy Irurzun, Igor Segura Echeverria, Ramón Primo Portillo, Diego Arzoz Esparza, Lorea Lamata, Aintzane Lizarraga Etxeberria, Iñaki Lahortiga Erdozain, Borja Ortiz Leoz, Mikel Barrenetxe Delgado, José Landa Lorés, Javier Ganuza Gil, Maribí Arbe Nicuesta, Iñaki Bidarte Usetxi, Xabi Makuso Moreno y Andoni Zilbeti Elia, miembros de Motxila 21, se prepararon desde primera hora de la mañana “para meter mucho ruido”.

falta de espacioA las 10.30 de la mañana empezaron a llegar los primeros músicos de la banda a Casa Seminario. “Aquí no entramos todos. Esto va a ser misión imposible”, valoró al llegar Iñaki Lahortiga, saxofonista de 28 años.

En pocos minutos, el balcón de protocolo reservado por el Consistorio de Pamplona se llenó con apenas cinco miembros de Motxila 21. “Llevamos semanas peleando para que todos los chavales de la banda, los verdaderos protagonistas, salgan al balcón del Ayuntamiento, pero nos han puesto mil y un problemas”, expuso Javier Ganuza, padre del lanzador del Chupinazo. Este voluntario de Motxila 21 se quedó “más o menos contento” cuando desde el Consistorio les ofrecieron la posibilidad de vivir el cohete desde Casa Seminario, pero poco les duró la alegría al ver que tenían que compartir un espacio reducido con dos grandes cámaras de televisión. “No es justo que los chicos y chicas que han sido elegidos para tirar el Chupinazo tengan que verlo de medio lado y apretados para tener sitio en un balcón minúsculo”, expusieron padres y voluntarios de Motxila 21 a la responsable de Protocolo y Comunicación del Ayuntamiento de Pamplona, Amaia de Esteban, antes de que prendieran la mecha del cohete.

emoción y ganas de fiestaA pesar de que el balcón de Casa Seminario levantase ampollas no fue impedimento para que las estrellas del rock de Motxila 21 disfrutasen de su día. “No cualquiera tira el Chupinazo. Somos unos privilegiados porque Pamplona nos quiere mucho”, admitió Iñaki Lahortiga minutos antes de dar comienzo los Sanfermines.

Por su parte, a Aintzane Lizarraga le costó reprimir las ganas de ver a sus compañeros elegidos para lanzar el cohete: ¡Ibai!, ¡Leire! Están con el alcalde. Kaixo Joseba!”, saludó la saxofonista, aunque sin respuesta por parte de sus compañeros.

Una lluvia de confeti arcoíris cayó sobre las miles de personas que aguardaban al estallido en la plaza Consistorial, aunque algunos integrantes de Motxila 21 no se percataran porque estaban muy ocupados adelantándose al almuerzo. “Que ya va a empezar, salid al balcón”, alertó una de las voluntarias.

Ramón Primo, encargado de los timbales, se mostró emocionado tras escuchar el tradicional “Gora San Fermin!”. El percusionista forma parte de la banda musical desde sus inicios en 2005: “Soy uno de los fundadores”, aseguró lleno de orgullo. A su madre, Alegría Portillo, le brillaron los ojos al hablar de la “emoción” que sintió al saber que los chicos de Motxila 21 iban a lanzar el Chupinazo. “No es solo un cohete, es todo lo que hay detrás. Para nosotros es una oportunidad de normalizar la situación de estos chicos. Han sido unas semanas estresantes de preparativos, pero ha merecido la pena”, concluyó.