calma tensa en Westminster

May intenta aunar posturas sobre el ‘brexit’ en su dividido gabinete

La relación comercial que deberán tener el Reino Unido y la Unión Europea enfrenta a sus ministros

Sábado, 7 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

La primera ministra británica, Theresa May.

La primera ministra británica, Theresa May. (EFE)

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La primera ministra británica, Theresa May.Imagen de la primera ministra británica, Theresa May durante la reunión de ayer con varios de sus ministros en Chequers.

Bruselas- Theresa May vivía ayer una de esas jornadas trascendentales a las que se está empezando a acostumbrar la primera ministra británica. Aprovechando la calma tensa que se vive en Westminster, donde el Parlamento está en un alto al fuego contra el Gobierno, la premier aprovechó para intentar poner de acuerdo a todo su gabinete, dividido entre euroescépticos y proeuropeos.

El trabajo de la primera ministra es excesivamente difícil. La idea favorecida por ella es una “asociación aduanera” en la que el Reino Unido se convertiría en la frontera exterior efectiva de la Unión Europea, recolectando los aranceles y tasas del bloque comunitario. La líder considera que esta medida haría innecesaria una frontera en la isla de Irlanda, aunque la realidad es que para que ésta sea necesaria haría falta un gran nivel de convergencia que no se menciona en ese plan y que evitaría que el Reino Unido cerrara grandes acuerdos comerciales con socios como Estados Unidos, que es uno de los principales objetivos de los brexiters.

La otra propuesta encima de la mesa fue la que Bruselas calificó de “planes imaginarios”: el control de la frontera irlandesa con alta tecnología. Esta opción es costosa y compleja, y ni siquiera se cuenta hoy con la tecnología necesaria para ejecutarla.

May llegó con un plan para la reunión de ayer en su casa de campo, en Chequers, y era hacer una mezcla de ambas para intentar obtener el visto bueno de todas las partes. Pero el euroescéptico David Davis, ministro del brexit, ya ha criticado la propuesta de la primera ministra y considera que es imposible que funcione. De hecho, el jueves por la noche, mientras May trabajaba en su oficina de cara a la reunión de ayer, Boris Johnson, ministro de Asuntos Exteriores, convocaba una reunión de ministros y figuras brexiters en las oficinas de su ministerio.

Las primeras filtraciones indicaban que Londres mantendría unos lazos bastante más estrechos con la UE de lo que desean los sectores euroescépticos, y eso provocó la reunión que se celebró horas después. Downing Street critica que las filtraciones han sido selectivas, resaltando únicamente algunos puntos, y que el documento es mucho más amplio.

En concreto las filtraciones señalan que el Reino Unido tendría muy difícil cerrar un acuerdo con EEUU, algo que preocupa especialmente a Liam Fox, ministro de Comercio exterior y uno de los padres del Global Britain, esa idea de un país fuera de la UE que sería el “campeón del libre comercio mundial”. De hecho Fox se reunió el jueves noche con May. La oficina de la primera ministra señala que mantenerse cercana a los estándares europeos no evitaría que el Reino Unido consiguiera acuerdos comerciales con terceros. - D.N.

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