ALTUNA III 17-22 BENGOETXEA VI

La redención de Oinatz

Cuatro y medio de san fermín | el leitzarra consigue la txapela ante altuna III en un gran partido en el que arriesgó y le salió todo para reeditar el título que logró en 2012 ante irujo

Jon Viedma Carrera | Iñaki Porto - Domingo, 8 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Oinatz Bengoetxea llega, con esfuerzo, a una pelota en el ancho.

Oinatz Bengoetxea llega, con esfuerzo, a una pelota en el ancho. (IÑAKI PORTO)

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Oinatz Bengoetxea llega, con esfuerzo, a una pelota en el ancho.

Altuna III 17

Bengoetxea VI 22

Duración 56 minutos.

Saques 2 de Altuna (tantos 1 y 5) y 1 de Bengoetxea VI (tanto 14).

Faltas de saque 1 de Altuna (tanto 9 de Bengoetxea).

Pelotazos en juego 226.

Tantos en juego 8 de Altuna III y 16 de Bengoetxea VI.

Errores 4 de Altuna III y 7 de Bengoetxea VI.

Marcador 1-0, 1-4, 6-4, 6-8, 7-8, 7-12, 8-12, 8-14, 10-14, 10-16, 14-16, 14-17, 14-18, 16-18, 16-21, 17-21 y 17-22.

Incidencias Final del Torneo de San Fermín del cuatro y medio disputada en el frontón Labrit de Pamplona. Lleno (unos 1.200 espectadores).

pamplona - Oinatz Bengoetxea vivió ayer un día grande. El leitzarra se caló la txapela del cuatro y medio de San Fermín al vencer en un gran partido a Jokin Altuna. Ganar en un Labrit volcado, en la mañana del 7 de julio, ante el reciente campeón manomanista que venía en un gran momento de forma. No se puede pedir más.

El encuentro de ayer fue un premio para el delantero de Asegarce. Aquejado de una fascitis plantar desde hace varios meses, dolencia que no le ha impedido disputar ningún partido pero que le ha estado molestando desde el ecuador del pasado Campeonato de Parejas, estuvo a punto de renunciar a este torneo. Pero, en un alarde de esfuerzo y sacrificio, venció.

Bengoetxea ahogó desde el principio a su rival ante el calor imperante en La Bombonera. Buscó el ancho, tiró dejadas imposibles y ganchos al límite. Arriesgó y le salió bien.

Pronto comenzó el leitzarra a mostrar sus intenciones. Sus seis primeros tantos los consiguió mandando a Altuna a las tablas, en un comienzo igualado en el que su rival buscaba dañarle con el saque (7-8).

El amezketarra intentaba hacer daño con el disparo inicial, buscando el límite de la línea. En un error del juez, fue sancionado con falta en un saque que había entrado con claridad.

Con el enfado y posterior despiste, Bengoetxea pudo escaparse en el marcador caminando al filo de la navaja, arriesgando en cada pelota que tenía para terminar el tanto (11-17).

Pero Altuna se repuso. Pudo jugar más a bote, lejos del asfixiante ritmo de Oinatz, que también cometió algún error para darle oxígeno al rival. El de Aspe también se vio compensado por una decisión del juez, ya que llegó al segundo bote a una pelota que dieron buena (16-18).

Aunque Oinatz no se desorientó y siguió a lo suyo, esta vez cambiando la dejada por el gancho y la paradita. Descolocó a Altuna, que no sabía hacia qué lado ir ni cómo defenderse. Solo pudo ver la exhibición final de su contrario. Así se redimió Bengoetxea, consciente de la importancia que significa la lana tras una temporada difícil.