Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Carles Campuzano portavoz del pdecat en el congreso de los diputados

“Sánchez se quedará en el gesto si aborda Catalunya obviando nuestro derecho a decidir como nación”

Campuzano, portavoz del PDeCAT en el Congreso, señala que en la cita primera de Sánchez con Torra toca revertir las leyes bloqueadas por el PP en el Constitucional, pero en esa agenda deberá admitir la legítima aspiración catalana al Estado propio

Una entrevista de Igor Santamaría Fotografía Marta Fernández - Domingo, 8 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Galería Noticia

Madrid- Quim Torra y Pedro Sánchez mantendrán mañana en La Moncloa su primera cita presidencial con el deshielo de la causa catalana como telón de fondo aunque desde prismas diferentes. Carles Campuzano (Barcelona, (12-VII-1964), portavoz del PDeCAT en un Congreso que parece abierto a otro horizonte, advierte al líder del PSOE que se equivocará en el diagnóstico y en la solución si, al margen de la agenda marcada, hace tabla rasa del mandato de los catalanes el pasado 1-O.

¿Qué lectura política hace del acercamiento a las cárceles catalanas de los nueve políticos soberanistas presos?

-Mejor hablemos de presos políticos. Estamos simplemente ante el estricto cumplimiento de la legalidad. No tenía ningún sentido que, una vez finalizado el auto de procesamiento, esas personas encarceladas estuviesen presas en Madrid y lejos de sus familias y abogados, y además había razones humanas para entender que no debían estar a 300 kilómetros de su tierra. Ahora bien, que eso se haya cumplido no tiene lectura política, sino que debemos denunciar que hay una prisión provisional que está absolutamente injustificada, ya que tendrían que estar libres a la espera del juicio. Y para colmo pensamos que los delitos que se les imputan no son tales y que las penas resultan del todo desproporcionadas.

La caverna mediática teme que con esa proximidad se multipliquen las concentraciones en los centros reclamando su libertad.

-Los ciudadanos catalanes han estado reclamando ya eso y seguirán pidiendo la libertad de los presos políticos. Es un hecho indiscutible. Catalunya tiene la competencia de Prisiones y le corresponde a ella gestionar eso de la forma más adecuada. Es más, para la Generalitat lo cómodo es que estuvieran en Madrid.

¿Con qué expectativas afrontan la reunión de mañana entre Sánchez y Torra?

-Estamos en un escenario distinto porque hay un nuevo Gobierno en España producto de la moción de censura que desalojó al PP, y el nuevo Ejecutivo del PSOE ha mostrado actitudes, talante y gestos diferentes, pero todos los problemas de fondo que llevaron al desencuentro entre Catalunya y España persisten. Por lo que Sánchez no viviría en la realidad si obvia lo ocurrido en los últimos meses y semanas. Desde los resultados del 21-D con la mayoría soberanista hasta la carga política y democrática del 1-O forman parte de esa realidad. Si el Gobierno español quiere encauzar el conflicto por la vía democrática debe reconocer cuál es la cuestión de fondo: el derecho a decidir. En esa primera reunión espero la voluntad de las dos partes de trabajar por una agenda más inmediata: las leyes bloqueadas por el PP en el Tribunal Constitucional, las demandas de cumplimiento de la legalidad vigentes que plantearon Mas y Puigdemont... pero sin rehuir lo mencionado antes, sin fijar líneas rojas, y con un diálogo franco y sincero.

El president Torra ya avisó de que el mandato del 1-O será la cabecera de su agenda.

-Es que el 21-D nos dio la mayoría parlamentaria a quienes nos comprometimos con ese 1-O. Es que Catalunya se siente nación, ejerce como nación, pretende decidir su futuro político como nación y existe una mayoría amplia, que no suficiente, para aspirar al Estado propio e independiente. ¿Si toca en esa reunión? No. ¿Reconocerlo en la agenda? Sí.

¿La unilateralidad es cosa del pasado? Porque a veces , según hable JxCat o el PDeCAT, no parece estar muy claro.

-El reto del soberanismo debe ser ampliar su mayoría social y política más rotunda, y a partir de ahí todos los escenarios son posibles. Si es ajustada pues toca ser más prudentes. Por eso el independentismo tiene que centrar sus esfuerzos en lograr ensanchar sus bases de la forma más amplia y transversal posible.

Hace una semana ERC y PDeCAT se enzarzaron en enarbolar la bandera del 1-O. ¿Es solo por pura estrategia electoral?

-Yo prefiero pasar la página de la polémica. El 1 de octubre le pertenece a los miles de ciudadanos, en concreto 2,3 millones, que con sus cuerpos defendieron el derecho democrático a votar en un referéndum, y que con coraje, serenidad y actitud pacífica resistieron a las cargas de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Y ahí incluyo a los que también votaron que no. Todos ellos tienen el patrimonio del 1-O y haríamos bien el conjunto de las fuerzas políticas en no monopolizarlo.

Hablando de elecciones, ¿son partidarios de las listas conjuntas en las municipales?

-Lo somos en los ayuntamientos que respondan a esa aspiración de ejercer el derecho a decidir como nación, admitiendo que el país es plural y complejo, y que en algunas partes eso es evidente y que en otras hay que ampliar las bases sociales. Lo que sí habrá son ayuntamientos útiles al servicio de los ciudadanos, independentistas o no, y consistorios comprometidos con el ejercicio de poder decidir.

La ponencia del PDeCAT, en la asamblea del próximo 20 al 22, pretendía que Carles Puigdemont presidiera el partido. Lo rechazó.

-Puigdemomnt ha decidido concentrarse en su defensa en Alemania y en principio no la ha aceptado. Pero él sigue asociado al Partit Demòcrata, y su liderazgo moral y político es muy evidente.

¿Cómo están las disensiones palpables entre JxCat y PDeCAT?

-JxCat es un grupo parlamentario que se articula alrededor del Partit Demòcrata, con asociados a esta última formación e independientes, una candidatura electoral que apuesta por la transversalidad de los planteamientos, de ahí el gran resultado que obtuvo. Esa energía que la sociedad nos dio debe seguir funcionando para trasladarla a las municipales, y es que los ciudadanos no entenderían que por personalismos o diferencias que a veces sí son legítimas se fuera al traste. Todo el mundo debe ser generoso para aglutinar el espacio central del soberanismo democrático.

¿Se necesitó más autocrítica tras la declaración unilateral del 27-O?

-La autocrítica es imprescindible, y el soberanismo también debe aprender de los éxitos y reconocer sus errores para actuar en consecuencia en los próximos meses y años.

¿Cómo ve el futuro judicial de los presos?

-Con preocupación. No solo por su prisión provisional sino porque en las imputaciones de rebelión y sedición no se dan los supuestos que se contemplan en el Código Penal. Especialmente en el de rebelión, en los hechos de otoño se exige una violencia que no existió. Y en cuanto a la malversación de caudales públicos ya hemos visto las contradicciones entre el exministro Montoro y el juez del Supremo Pablo Llarena, así como la dificultad del Ejecutivo del PP de probar esos delitos. Y todo en un contexto donde la justicia belga, escocesa y alemana han ido marcando un tono distinto al de la española. Nos preocupan los encarcelados, las consecuencias políticas en Catalunya y el desarrollo del Estado de Derecho en el Estado español.

“Los presos políticos deben estar libres a la espera de juicio, y para colmo los delitos no son tales y las penas del todo desproporcionadas”

“Me temo que en el PSOE mandará su alma jacobina pero debe decidir si imagina una España plurinaciona

¿Extraditará Alemania a Puigdemont?

-Los pasos que van dando indican lo contrario. Confío plenamente en la justicia europea.

Hay quienes sostienen que sin el PP en el Gobierno, el suflé independentista bajará.

-La actitud y política del PP siempre ha sido una gran maquinaria para generar independentistas, por lo que para el soberanismo democrático siempre es un reto más difícil enfrentarse a un gobierno socialista. Pero los catalanes aspiramos al Estado propio y ahora nos toca confrontarlo con Sánchez. Estamos seguros de que la sociedad catalana sabrá distinguir en el PSOE si los cambios son de verdad como respuesta al PP o solo será una mera gestualidad donde en el fondo no cambie nada. Si el PSOE se queda en esto último, las mayorías seguirán creciendo y la convicción de que España no es capaz de reformarse para aceptar el derecho a decidir encontará nuevos adeptos en Catalunya.

Una de las primeras decisiones del Govern de Torra fue la de romper relaciones con la monarquía española.

-Buena parte de los catalanes creen que el discurso que el rey hizo el 3-O no fue justo ni adecuado con lo acontecido el 1-O. La sociedad esperaba un gesto de Felipe VI que comprendiese el malestar profundo de la sociedad catalana y su sentimiento de injusticia. El Govern ha recogido esa inquietud y debería ser el rey quien reflexionase sobre por qué su posición en Catalunya es actualmente la que es.

JxCat envió hace un tiempo una carta al PNV donde censuraba algunos planteamientos del ámbito jeltzale donde se decía que “no se podía gobernar desde el exilio”. Misiva que el presidente del EBB, Andoni Ortuzar, no dio por recibida.

-El PNV siempre será un aliado y jamás un adversario. De mi boca nunca encontrará una palabra de reproche ni a los dirigentes ni a su militancia. El PNV se debe a la sociedad que gobierna, y nadie puede pretender en Catalunya que el PNV le resuelva los problemas que interesan a los catalanes. Tiene el apoyo de los vascos porque se ocupa de los problemas de los vascos, y eso es lo que yo respeto.

¿Cómo encaró su partido la moción de censura a Mariano Rajoy que acabó decantada por los votos jeltzales?

-Algunos no tuvimos dudas de nuestro compromiso electoral, que era echar a Rajoy. Si nuestros votos tenían que servir para salvarle, no íbamos a estar ahí, a pesar de saber que Sánchez estuvo comprometido con el 155 y de que éramos escépticos con su camino. Pero cumplimos con el compromiso de desalojar a Rajoy y de crear las condiciones que permitiesen, quizás, que la política sirviese de nuevo para encauzar un conflicto político. Veremos si esa oportunidad que hemos ayudado a crear se sabe usar bien por parte de todos.

En la pugna por la sucesión parece que se están viendo las cruentas entrañas del PP.

-Para el PP es una ocasión de regeneración que tenía pendiente de afrontar de una vez por todas. Los debates siempre son buenos si se trata de reubicarse. Ojalá acierten y quienes lo dirijan apuesten por salidas políticas y no tanto ya por la represión.

Uno de los principales errores que han señalado en Sánchez ha sido el de nombrar como ministro de Exteriores a Josep Borrell, profundamente unionista desde las calles.

-El PSOE tiene un alma jacobina muy arraigada y Borrell es su mayor representación ahí. Ahora el PSOE tendrá que decidir si quiere mantener la España jacobina, donde encontrará la resistencia de las naciones históricas, o si puede imaginar una España plurinacional basada en el reconocimiento del derecho a decidir, y en el federalismo asimétrico. Hoy por hoy impera el jacobinismo. No me sorprendería que siga mandando, como en estos 40 años, el alma de los González, Guerra, de los cuadros y militantes, y de Susana Díaz.

Hablando de calle, ¿tienen fractura social?

-Somos una sociedad madura y cívica que ha encarado una polarización relevante. Pero los independentistas y quienes no lo son coinciden en la injusticia de los procesos penales y en que Catalunya será lo que los catalanes quieran que sea. Elementos de consenso que sería bueno que nadie olvidase.

¿Cómo define el vodevil vivido con la elección del presidente de RTVE?

-El problema trasciende de lo vivido durante la semana. Debió haber más diálogo. Si los cuatro grandes partidos habrían acordado su elección en forma de concurso no estaríamos así. Ahora le toca al consejo de administración provisional sentar las bases del concurso del presidente y los consejeros de cara al futuro.

¿Podrán revertir el cambio de sede social de muchas empresas catalanas?

-El real decreto del Gobierno de Rajoy supuso una vulneración de los accionistas minoritarios, una decisión que debía tomar la junta de accionistas la pasaba a tomar la junta directiva de una empresa, y las organizaciones sindicales y hasta la patronal han pedido derogar ese decreto ley. Además, si Sánchez quiere mandar un mensaje de confianza a la economía catalana debe dejar muy claro que no está en la posición del PP de estimular la salida de empresas. Todo, sin olvidar, que el movimiento de empresas, que no minimizo, no ha roto la mayoría del tejido empresarial, que se ha mantenido, y que las inversiones extranjeras siguen siendo fundamentales y relevantes.

La reforma electoral en la Eurocámara pretende dejar fuera a fuerzas minoritarias, al igual que busca Rivera en el Estado.

-Lo primero va en contra de los principios democráticos de la UE. Y lo otro dice mucho del talante poco democrático de Ciudadanos, que en vez de buscar soluciones quiere quitar de cuajo parte de la representación.

¿Firmaría hoy el referéndum pactado del que Torra habló con Pablo Iglesias?

-Siempre fue la posición ideal, y piense que es dramático que en todo aquel octubre estuvo encima de la mesa. La solución a la escocesa o quebequesa. Ahora Sánchez debe cumplir con la legalidad vigente, que no es objeto de negociación, sino el punto de partida.