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El mayor envenenamiento de rapaces en el Estado llega a juicio en Tudela tras 6 años

La aparición de 138 aves muertas por cebos envenenados en cotos de Cintruénigo y Tudela sentará en el banquillo a cuatro acusados, a los que piden 3 años de cárcel

Enrique Conde - Domingo, 8 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Uno de los alimoches encontrado muerto en uno de los cotos de la Ribera.

Uno de los alimoches encontrado muerto en uno de los cotos de la Ribera.

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Uno de los alimoches encontrado muerto en uno de los cotos de la Ribera.

pamplona- Seis años después de que se produjeran las detenciones de los acusados y se destapara el mayor envenenamiento de aves rapaces en el Estado el caso va a llegar a juicio. Será el 8 de octubre en Tudela, en el Juzgado de lo Penal número 2, donde cuatro acusados (el presidente y el guarda del coto Montes del Cierzo de Tudela;el presidente del coto de Cintruénigo y coordinador del coto Monte Alto de la capital ribera y el guarda de este último) se sentarán en el banquillo y se enfrentarán a una petición de pena de tres años de prisión por parte de la Fiscalía y del Gobierno foral. Se les acusa de un delito contra la fauna. Los hechos se remontan a abril de 2012 y ocasionó la muerte en dichos cotos riberos de 138 aves rapaces de especies vulnerables o en peligro de extinción. Las aves eran cuatro milanos reales (especie catalogada en peligro de extinción), un alimoche (especie vulnerable) y 2 buitres leonados, un aguilucho lagunero, un aguilucho ratonero y 129 milanos negros (especies de protección especial). A lo anterior se unían cuatro cuervos.

Según señala el escrito de acusación de la Fiscalía, los dos guardas, “acatando ambos órdenes recibidas” de los otros dos imputados, colocaron un veneno conocido como Demetron S-motil para eliminar especies predadoras de los cotos con el resultado de la muerte de 138 rapaces entre el 8 de abril y el 6 de septiembre del año 2012.

En la causa están personados tanto el Gobierno de Navarra como las asociaciones Ecologistas en Acción, WWF Adena España y SEO Birdlife, que recalcaron en su día que este caso es el más grave en España y Europa desde que existen registros de envenenamientos (desde 2004). “Nunca se había pasado de 100 aves y aquí llegamos a 139 rapaces, y otras especies no cuantificadas. Con mucha diferencia es el caso más grave con cebos envenenados. Era una actuación sistemática de eliminación de depredadores para eliminar competidores a los cazadores”, añadieron.

Se trata de uno de los casos judiciales más procelosos, puesto que la multitud de recursos presentados por diversos avatares dentro del procedimiento y la tardanza en resolver los mismos han provocado que no se señalara el juicio hasta el próximo mes de octubre. La investigación resultó un auténtico suplicio. Desde que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Tudela recibiera el informe de la Policía Foral en 2012, merced a la actuación previa del Guarderío forestal que empezó a detectar las especies muertas, todo han sido trabas para demorar el proceso. La principal ha sido cuestionar las escuchas telefónicas efectuadas a los acusados y que constituyen una de las principales pruebas de cargo de cara al juicio.

Las defensas trataron de que dichas escuchas fueran invalidadas por no estar legalmente justificados los pinchazos telefónicos efectuados por la Policía Foral, pero tanto el juez instructor como la Sección Segunda de la Audiencia Provincial -ésta en marzo de 2014- avalaron la legalidad de las mismas, confirmaron que se trataba de delitos graves y que tenían relevancia social. Después, los investigados trataron también de que se les levantaran a toda costa las medidas cautelares impuestas por el juzgado (que se explican en la noticia de la parte inferior) e impugnar otro tipo de cuestiones procesales. El asunto se ha demorado tanto que no resultaría extraño que de cara a la vista los procesados se beneficiaran de una circunstancia que contempla el Código Penal y que rebaja la condena: se trataría de la atenuante de dilaciones indebidas. Eso se pondrá también sobre la mesa en cuanto llegue el juicio. En octubre. Casi nada.

los detalles

Los hechos se produjeron entre el 8 de abril y el 6 de septiembre de 2012. Según señala el escrito de acusación de la Fiscalía, los dos guardas, “acatando ambos órdenes recibidas” de los otros dos imputados, colocaron un veneno conocido como Demetron S-motil para eliminar especies predadoras de los cotos con el resultado de la muerte de 138 rapaces.

Especies vulnerables o en peligro de extinción. Las aves son 4 milanos reales (especie catalogada en peligro de extinción), un alimoche (especie vulnerable) y 2 buitres leonados, un aguilucho lagunero, un aguilucho ratonero y 129 milanos negros (especies de protección especial). A lo anterior se unen 4 cuervos. Al tener la consideración de aves de especial protección, ello conlleva que se tenga que imponer la pena prevista en el Código Penal en su mitad superior.

La Audiencia dio validez a las escuchas. Una de las principales pruebas de cargo de las que existen contra los acusados hace referencia a las intervenciones telefónicas que realizó la Policía Foral cuando comenzó a investigar este asunto. Los investigados recurrieron tanto ante el juzgado de instrucción de Tudela como ante la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra la validez de dichas escuchas y cuestionaron su legalidad. En las mismas se apreciaban las órdenes de los presidentes de los cotos a los guardas. La Audiencia dijo que los pinchazos fueron legalmente efectuados.