una vida ligada al baile

Nuevo capitán en Lesaka

Unai Gurrutxaga, capitaneó por primera vez los ezpata-dantzaris en el día grande de Lesaka

Bailaron el ‘Zubigainekoa’, baile emblemático ante una multitud en los petriles del río Onin

Aitor Arotzena - Domingo, 8 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Unai Gurrutxaga, en su primer año como capitán, guiando al grupo de ezpata-dantzaris en el Zubigainekoa, ante una multitud.

Unai Gurrutxaga, en su primer año como capitán, guiando al grupo de ezpata-dantzaris en el Zubigainekoa, ante una multitud. (AITOR AROTZENA)

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Unai Gurrutxaga, en su primer año como capitán, guiando al grupo de ezpata-dantzaris en el Zubigainekoa, ante una multitud.

Lesaka. - Unai Gurrutxaga Errandonea, lesakarra de 26 años, ha sido capitán de los ezpata-dantzaris por primera vez, tras estrenarse en el grupo el año pasado. Ha tomado el relevo de Martxel Rodríguez Etxabide, bailarín profesional que ejerció la capitanía durante cuatro sanfermines. Gurrutxaga ha asumido la responsabilidad con entusiasmo ya que es “un perejil de todas las salsas”. En la actualidad, es directivo del Beti Gazte, “sobre todo en asuntos de fútbol”, bombero voluntario, miembro del equipo de sokatira del Beti Gazte (ha sido campeón de Navarra y Euskadi este año), impulsor del Gaztetxe Buruztanka y ezpata-dantzari, entre otras dedicaciones. Trabaja en mantenimiento eléctrico, “algo que no tiene mucho que ver con la danza. En cuanto al baile, “empecé -como casi todos los niños y niñas a esa edad- en la escuela de dantza con seis años, pero cuando probé el fútbol me enganché, desde los ocho años a los 23, en las distintas categorías del Beti Gazte, hasta que me vencieron las lesiones”.

Aunque dejó la práctica del fútbol, ha seguido como entrenador con los más pequeños y como directivo. “Hace dos años -señala el capitán- comencé a la vez en el equipo de sokatira, con el que este año hemos obtenido resultados que no esperábamos y con el grupo de ezpata-dantzaris”. A Gurrutxaga le gustan “los actos del día de San Fermín, que rompen con la manera que tenemos de hacer siempre fiesta y es un día especial que une a los lesakarras, está muy arraigado en el pueblo”. El año pasado se estrenó como ezpata-dantzari, “con un punto de nerviosismo, pero conseguí tranquilizarme nada más comenzar a bailar. No escuchaba a nadie, es más, en ese momento no me di cuenta ni de que tenía gente alrededor”. Fue llegar y besar el santo (no en el sentido estricto), ya que el primer año de dantzari recibió el testigo de la capitanía de Martxel Rodríguez. “Fue una semana antes de fiestas cuando me lo comentó y me pilló totalmente descolocado, no fui capaz de contestarle, me pudo el peso de la responsabilidad. Pero es una oportunidad que surge una vez en la vida y no podía dejarla pasar. Este año todo ha sido nuevo, estaba nervioso, pero con una gran ilusión”, subraya. Al mismo tiempo, “contar con el grupo de ezpata-dantzaris que hay me da cierta tranquilidad, ya que sé que aunque yo lo haga mal, ellos no fallarán”. Tras cumplir con nota el día grande, “ahora me queda disfrutar con más tranquilidad de las fiestas, seguro que recuperamos lo que hayamos perdido hasta ahora”. Termina con un consejo para los y las lesakarras: “En vez de dejarnos el hígado en las juergas del fin de semana, deberíamos disfrutar de la fiesta, a partir de mañana (por hoy), día de peñas, hasta el Pobre de Mí, son días muy bonitos para gozar y pasarlo bien con la gente del pueblo y los alrededores, con ambiente y alegría”. Eso sí, puestos a elegir, “los días que más me gustan son la víspera , por ser el primer día, estamos frescos, con ganas de fiesta, y también el día de San Fermín, sobre todo si eres ezpata-dantzari, pero en general, creo que todas los y las lesakarras, así como los visitantes, disfrutan con esta jornada”.

Debutantes Además de Unai Gurrutxaga en la capitanía, también se estrenaron como ezpata-dantzaris Jon Erro Fagoaga Alan y Andoni Arriola Alava, que se unía a su hermano Mikel en el grupo. “La verdad es que al principio nos ha costado un poco, ya sea por los nervios, ya por los excesos de la noche, pero después de desayunar y echar un trago de vino, ya nos hemos entonado y estamos disfrutando mucho, creemos que estamos haciendo un buen papel”, señalaban, tras acompañar a la corporación a misa. Eso sí, contradiciendo al capitán, Jon Erro señalaba que el día que más le gusta de fiestas es el día de Peñas. “Es un día muy especial, te juntas con los amigos, con la cuadrilla, pero también te mezclas con el resto de peñas y te relacionas con gente con la que normalmente no tienes mucho trato”, afirmaba con entusiasmo, en una jornada emotiva.