solidaridad en el triatlón de vitoria

La victoria más emotiva se la llevaron Uxue y Héctor

Tras seis durísimas horas, el extriatleta profesional y la joven con parálisis cerebral recorrieron con éxito los 116 kms. fijados

Andrés Goñi - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Momento en el que la joven con parálisis cerebral Uxue Txasko y Hektor Llanos finalizan los durísimos 116 kilómetros de triatlón.

Momento en el que la joven con parálisis cerebral Uxue Txasko y Hektor Llanos finalizan los durísimos 116 kilómetros de triatlón.

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Momento en el que la joven con parálisis cerebral Uxue Txasko y Hektor Llanos finalizan los durísimos 116 kilómetros de triatlón.Héctor Llanos, tirando del carro con Uxue en el sector de la bicicleta, donde sufrió muchísimo con los toboganes y cambios de rasante. Fotos: Triathlon VitoriaEn plena brazada en las aguas de Landa, impulsando la piragua dispuesta para la joven vitoriana.

Vitoria- Quizá imágenes como la de Héctor Llanos tirando como un poseso de la piragua que ayer transportaba a la joven Uxue en las aguas del pantano de Landa sirvan para explicar el embrujo que encierra un triatlón;para tratar de arrojar algo de luz sobre las verdaderas razones o motivos por las que una persona es capaz de empeñarse hasta la obsesión y llevar su cuerpo al límite por el simple hecho de completar una de las pruebas más duras del mundo del deporte. Quizá...

De lo que no hay duda es de que este fenómeno y sus diferentes modalidades (Half o Full) engancha y que la capital alavesa se ha convertido de un tiempo a esta parte en uno de los principales bastiones, sino el que más, que defiende este estilo de vida con uñas y dientes.

La pareja cruzó la meta de la Plaza Nueva al filo de las tres de la tarde tras firmar un tiempo de seis horas, ocho minutos y 36 segundos

Ejemplos como el que ayer protagonizaron el extriatleta Héctor Llanos y la joven alavesa Uxue Txasko, con parálisis cerebral, son la prueba evidente de que la constancia, el tesón y la fuerza son poderosos molinos de cambio y, por descontado, que todo aquel que quiera y se lo proponga, puede ser capaz de completar un triatlón. La valenciana Amparo Tena, de 63 años, lo hizo en la modalidad Half, donde ostentó el orgulloso honor de ser la más veterana de esta modalidad, que terminó en seis horas y 32 minutos, casi el mismo tiempo que firmaron la joven Uxue y su inquebrantable porteador, cargado muscular y mentalmente como pocas veces le ha ocurrido y extenuado al llegar a línea de meta tras un desafío “durísimo” (1.900 metros a nado, 93 kilómetros en bicicleta y 21 kilómetros a pie), aunque visiblemente emocionado y satisfecho por haber contribuido a visibilizar el reto de Uxue (#116kmporUxue). Un propósito que persigue la captación de fondos a partir de unas pulseras solidarias para ayudarle a comprar una nueva silla de ruedas que mejore su calidad de vida.

el reto, un “regalo” para vitoria“Hemos sufrido mucho, sobre todo con la bici y las cuestas, y ha habido momentos de bajón, pero la gente nos ha llevado en volandas y hemos podido cumplir lo previsto”, reconocía con cierta emoción el vitoriano ante los familiares de su compañera y el montón de amigos y colaboradores que también se han sumado a este proyecto tan noble.

También la propia organización del Triathlon se ha volcado en el reto de Uxue desde que tuvo constancia de ello. Ayer, a través de una nota pública, reconoció que “el reto de Uxue ha sido un regalo para todos, siendo aún más especial al haberlo completado exitosamente” en un ambiente de júbilo en la Plaza Nueva que convirtió su estampa mientras cruzaba la línea de meta como finisheren la imagen de la jornada. En palabras de Álvaro Txasko, padre de la joven, “la experiencia ha sido una gozada y es verdad que hemos pasado momentos de tensión pero el resultado final merece la pena”. El tiempo en meta de la pareja, aunque anecdótico, fue de 6:08:36.