Sistema de bombeo que mitiga la preocupación

Los regantes de la localidad están satisfechos con esta alternativa que salva la presente campaña

Un reportaje de María San Gil - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Detalle de la solución impulsada por el Gobierno.

Detalle de la solución impulsada por el Gobierno. (Foto: M.S.G.)

Galería Noticia

Detalle de la solución impulsada por el Gobierno.
“Es, quizás, la solución menos mala porque así, al menos, evitamos perder esta campaña” “Este tiempo ha habido cierta preocupación. Tenemos muchas ganas de que llegue el agua del Canal”

“Es, quizás, la solución menos mala”. Así explicaban los vecinos de Funes la alternativa provisional, un par de bombas a presión, que han instalado desde el Gobierno foral en el regadío tradicional del municipio para poder regar estos seis meses sus cultivos. Y es que aseguraban que llevan esperando desde abril del año pasado la llegada del agua del Canal. Sin embargo, están a la espera de que Peralta lleve a cabo la concentración parcelaria y de que, después, coloquen el tubo que irá de Falces a Funes, de unos 5,7 kilómetros de longitud, y que permitirá la llegada definitiva del agua a Funes.

Los dos equipos de bombeo, ambos de gran potencia y con motores diésel, los han enganchado con grandes tubos a la toma que han hecho para la llegada del Canal y a donde debe llegar la tubería que, en principio, comenzarán a colocar estos días. Para ello, además, han tenido que abrir una de las acequias de riego y construir un pequeño embalse. Con este remedio los agricultores del municipio ribero podrán regar, al menos, 400 hectáreas, eso sí, organizándose por grupos ya que no pueden ir de uno en uno puesto que no es viable técnicamente. De hecho, el guarda es el encargado de abrir y cerrar el flujo de agua en función de las necesidades o demandas de los interesados.

Los vecinos de la localidad están satisfechos en gran medida con esta solución porque les solventa la actual campaña;sino hasta febrero o marzo hubiesen estado con los brazos cruzados. Sin embargo, reconocen que con la demora ya han perdido una cosecha (2017, aunque esta ya estaba prevista en el proyecto) y media (en 2018) porque no pudieron poner a tiempo ni tomates ni pimientos, calabacines o guisantes este año. De hecho, y gracias a este bombeo, los agricultores han comenzado ahora con el maíz tardío y este mes se le sumarán brócoli, coliflor y cardo.

comunidad de regantes de funes

Aunque algunos agricultores sí que mostraron cierta preocupación, sobre todo aquellos que tenían más hectáreas cultivables en esta zona del regadío, lo cierto es que apenas han hecho ruido, tal y como aseguraban ellos mismos, porque han podido subsistir gracias a las tierras que tienen en otras zonas del término municipal.

“En Funes se pone de casi todo. Sin embargo, en lo que conocemos como regadía tradicional, que es donde han colocado las bombas, se ha perdido una campaña entera y casi media de este año. A algunos, los que tienen más tierras en la parte alta, no les ha afectado mucho el retraso, pero muchos otros tenemos muchas hectáreas aquí y empezaba a ser ya urgente actuar”, alegaban los regantes.

ansiado riegoLa Comunidad de Regantes de Funes, explicaban, cuenta en la actualidad con diez miembros en la junta y, aunque no hay datos oficiales, la localidad cuenta con unos 40 agricultores. “Somos un pueblo de unos 2.500 habitantes y la verdad que un buen número de vecinos nos dedicamos al primer sector. Hay bastante actividad en el campo”. Hasta ahora, reiteraban, el riego lo hacían a manta y con este sistema, y con la llegada del agua del Canal, lo harán por aspersión, algo que “permite una mayor diversidad de cultivo, otro manejo de la tierra y es una forma de riego mucho más segura”, puntualizaban.

Con cierto optimismo, puesto que les han dicho que estarán con este sistema de bombeo solo seis meses, esperan la llegada del Canal para finales de año, algo con lo que, salvo en momentos puntuales, cada agricultor podrá regar cuando quiera. “Tenemos muchas ganas de que llegue el Canal”, finalizaban.