Mesa de Redacción

Por fin lunes

Por Víctor Goñi - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

finiquitado el fin de semana festivo, la muy ilustre ciudad de Pamplona se descomprime, se relajan sus costuras y baja de pulsaciones. Los foráneos se han ido por donde vinieron, exhaustos de juerga y rebosantes de líquidos graduados. Y en esa huida les acompañan autóctonos en número tan significativo como el desgaste acumulado por la farra, en hordas hacia el Mediterráneo meridional con destino preferente al binomio Salou-Cambrils. El vaciado comporta mucho parabién, ya que para empezar se pueden transitar las calles con cierto desahogo y una mínima perspectiva. Como se puede acceder a la barra que toque sin jugarse nada más que los cuartos, además de que la calidad de lo servido antes que deglutido mejora. Tampoco hay que soportar ya a tanto tipo consagrado a frotarse con espaldas ajenas o a chocar con lo circundante mejor si es mojándolo todo, cuando no a testar la paciencia del prójimo intentando adelantarse a quien lleva esperando tiempo antes. La vieja Iruña dispone pues de cuatro días hasta el colofón jolgorioso del viernes y el sábado para recobrar la urbanidad socavada y recuperar el resuello. Resultaría magnífico que la ciudadanía pamplonesa pudiera restañar también sus bolsillos con una merma de los precios, más en su condición de doble pagana de los Sanfermines en tanto que amalgama de consumidores y contribuyentes al fisco. No caerá esa breva pero que conste en acta, siquiera ante la amenaza latente de la escapada a la playa.