El vecino de Reta presentó su proyecto ‘IzagaBizi’

Oskar por la innovación social en su valle Izagaondoa

El vecino de Reta presentó su proyecto ‘IzagaBizi’, una plataforma que abarca necesidades y soluciones de la gente del valle

Miren Yoldi | Unai Beroiz - Lunes, 9 de Julio de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Oskar Biguria muestra el logotipo de IzagaBizi en su teléfono móvil con la Peña Izaga de fondo.

Oskar Biguria muestra el logotipo de IzagaBizi en su teléfono móvil con la Peña Izaga de fondo. (UNAI BEROIZ)

Galería Noticia

Oskar Biguria muestra el logotipo de IzagaBizi en su teléfono móvil con la Peña Izaga de fondo.

izagaondoa- Oskar Biguria de la Merced es un emprendedor de cincuenta años habitante de Reta, valle de Izagaondoa. El pasado jueves presentó su proyecto IzagaBizi, sobre multiservicios en el medio rural, una plataforma que conecta necesidades y soluciones que se pueden dar entre los vecinos del valle. La presentación fue en Cenifer, y también se presentaron diferentes proyectos interesantes.

Izagaondoa acoge doce pueblos, tres de ellos ya deshabitados. En total viven ciento ochenta personas, mientras hace cien años eran mil. Tal y como señalan los números, en el entorno rural cada vez vive menos gente. Además, las personas son más mayores, pero las necesidades siguen siendo las mismas. Hasta ahora, los habitantes tendían a resolver sus necesidades fuera del valle, a buscar un fontanero, por ejemplo, un electricista, un pintor... Había desconocimiento sobre lo que se podía encontrar en la propia zona. Sin embargo, hoy en día eso es algo que se puede evitar. Ahora, gracias a la tecnología, es más fácil contactar con las personas y buscar una mejor solución. “Es más rápido y sostenible que te atienda el fontanero de tu pueblo, que puede llegar a tu casa en diez minutos, que uno de Iruña”, explicó Biguria.

Por este motivo, al vecino de Reta se le ocurrió la idea de crear una app que enderezara este proceso. Biguria admite que todavía necesita un informático que la diseñe, si es del valle “mejor”, y ya tiene algunas ideas: “Primero se lanzará la necesidad y luego se buscarán la soluciones, que intentaremos que salgan del valle. Las necesidades tendrán un tiempo máximo de duración. La app dará un aviso instantáneo para recibir las demandas”. A su vez, quieren incluir la opción de validar el servicio. La forma de pago de los servicios lo pactará cada uno (ya sea con dinero, a través de un intercambio, etc).

Aquellos a los que les cueste más dominar el mundo de la tecnología, tendrán la posibilidad de utilizar un teléfono fijo en vez de la aplicación que se quiere crear. “Digamos que un pastor tiene sesenta corderos y los quiere sacar. Una persona interesada en un cordero llama al Ayuntamiento, el secretario mira en el ordenador y les pone en contacto”, añadió Oskar. El emprendedor agregó que también es aplicable para los turistas, ya que “igual quieren una cesta de verduras, por ejemplo”.

Biguria ya ha conseguido llegar al público: “Hemos creado un crowdfunding, redes sociales, un vídeo explicativo... La gente del pueblo se ha interesado mucho, incluso gente del Pirineo aragonés o de Sudamérica”, aseguró. Lo que necesita el proyecto más allá del apoyo de Izagaondoa es la creación de la app y personal de atención telefónica. A parte de esto, es fundamental el apadrinamiento de este proyecto por parte de alguna institución. Lo que también tiene claro Oskar es que las empresas que colaboren con el proyecto tienen que ser éticas y respetuosas con el medio ambiente, no importa si son grandes o pequeñas. También quiere hacer hincapié en los problemas sociales. Al hilo de esto, se utilizará el género femenino tanto a la hora de presentar el proyecto como en la misma aplicación.

La idea nació de startup, una metodología nueva para emprender y hacer empresa. “Lo que se pretende es que no te gastes dinero antes de que sepas si la empresa va a funcionar, entonces validas de alguna forma que tu idea tenga taladro en los usuarios y si las métricas son positivas buscas financiación para empezar a crear la empresa”, relató Biguria.

Según Oskar, este tipo de iniciativas se deberían poner en marcha en todas partes, ya que supone “innovar socialmente” y también “hacer valle”.